<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746</id><updated>2011-10-05T12:08:36.375+02:00</updated><category term='El Juego Interior'/><category term='Relaciones Estables Múltiples'/><title type='text'>El Juego Interior: Juego Interno y Seducción</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>18</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-5908366048475004229</id><published>2010-01-28T21:05:00.007+01:00</published><updated>2010-01-29T00:50:00.800+01:00</updated><title type='text'>El seductor anónimo. Hasta pronto Henky</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;EL SEDUCTOR ANÓNIMO&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;HASTA PRONTO HENKY&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/S2HwpCbkVdI/AAAAAAAAAD8/sDNb8d0QIiU/s1600-h/preciosidad+tumbada.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5431887213403330002" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/S2HwpCbkVdI/AAAAAAAAAD8/sDNb8d0QIiU/s320/preciosidad+tumbada.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Algunas tímidas mariposas parecían revolotear discretamente en la boca de mi estómago. Adoro esa sutil sensación, muchísimo más infrecuente de lo que me gustaría, la cual me hace saber que la chica que tengo delante me interesa de verdad...&lt;br /&gt;Estaba sentado en un pequeño banco situado justo frente a dos conocidas dependencias de ropa femenina mientras apuraba los últimos tragos de mi lata de &lt;em&gt;coca-cola zero&lt;/em&gt;. Ella revolvía entre los innumerables vestidos y demás atavíos expuestos con gesto parsimonioso, completamente ignorante de mi presencia; se trataba de una preciosidad de larga cabellera rubia completamente lisa y un sinfín de generosas y voluptuosas curvas simplemente irresistibles. Vestía con una vaporosa camiseta rosa que caía suavemente sobre su anatomía, adaptándose a la perfección sobre aquellas redondeces insoportables; las suturas de los vaqueros, por su parte, trataban de resistir la presión que aquellos torneados muslos ejercían sobre ellos. Era preciosa, y estaba bastante dispuesta a hacerme esperar...&lt;br /&gt;No sabría decir cuánto tiempo anduvo escudriñando entre aquella colección de atuendos –intuyo que realizaría varias visitas al probador (imaginarla desvistiéndose resultaba muy alentador)– pero a mí me parecieron horas. Cuando por fin salió del local, bolsa de papel en mano, y emprendió su camino con paso apresurado (¿por qué las mujeres se desplazan tan deprisa por los centros comerciales? Si tenéis alguna teoría, por favor, contádmela ¡En ocasiones llega a resultarme francamente difícil alcanzarlas!) salí como un resorte y, cuando por fin me hube situado a su altura, la detuve sujetándola con suavidad por el codo...&lt;br /&gt;- ''Perdona, ¿tienes un segundo?''&lt;br /&gt;- ''Ehm... Sí... Dime...''&lt;br /&gt;Al parecer, había quedado en cinco minutos con tres de sus amigas, con las que se disponía a compartir un café... Estuvimos hablando treinta –incluso a pesar de que una de sus compañeras acudió a buscarla–.&lt;br /&gt;Se trataba de una chica inteligente, desenfadada y con deliciosas ideas propias; aquella personalidad contribuía terriblemente a hacerla irresistible. Nos conocimos. Nos gustamos. Intercambiamos nuestros teléfonos. Nos abrazamos dulcemente.&lt;br /&gt;Cuando por fin se fue, regresó aquella sensación a la que soy adicto, la libertad que otorga el Juego. La libertad de acercarte a aquellos seres maravillosos y saborear su cariño. La libertad de decorar tu vida con el placer del estímulo. &lt;strong&gt;La libertad de elegir en cualquier situación&lt;/strong&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El verano trajo para mí una pequeña revolución como practicante de esta maravillosa disciplina que nos une.&lt;br /&gt;Me esforcé por adaptar mi metodología de Juego a un grupo, para aquellos casos en que ella, la chica que nos atrae irremediablemente, se encuentra trágicamente protegida por sus acompañantes ¡Como lo puede ser el fastidioso grupo de dos en que la intervención de su amiga es segura! Y, asimismo, me deleité en esa ambrosía que es el Juego Diurno.&lt;br /&gt;Opino que la noche es para gente que aún no ha cambiado los esquemas del todo. Podría contar con los dedos de una mano a los seductores aficionados al Juego Diurno, sin embargo, los ambientes cotidianos ofrecen condiciones mucho más amables para la interacción: la música ensordecedora no ahoga nuestras palabras, un sinfín de cuerpos entregados al baile no dificulta nuestro acercamiento y los voraces depredadoras masculinos no han aburrido a nuestras preciosas féminas con sus ridículas y groseras pretensiones sexuales, inflando sus prejuicios. Además, ¿qué porcentaje de vuestro tiempo semanal pasáis en los locales de ocio noctívago? &lt;strong&gt;La única manera de que la seducción empape verdaderamente nuestras vidas es entregarse al Juego Diurno&lt;/strong&gt;. El día te hace sentir tan libre, tan poderoso al saber que puedes empezar una historia de donde no hay absolutamente nada, del día a día más cotidiano.&lt;br /&gt;Hace unos meses, completamente aburrido de estudiar encerrado en la biblioteca, dejé los libros y, carpeta en mano, salí a la calle con la intención de decorar aquel anodino día de época de exámenes con un poco de estímulo. No tardó en cruzarse en mi camino una bonita muchacha de ojos oscuros y curvas exquisitas... ¡Qué maravilloso es estar abrazado en un parque con una chica que, hora y media antes, era una completa desconocida la cual, de no ser por tu arrojo, jamás habría sabido de tu existencia! (por si lo dudáis, sí, una apertura, un cierre). El Diurno es la verdadera seducción, el Juego en todo su esplendor, sin condiciones, una barrera que muy pocos se atreven a cruzar. Desde aquí, quisiera animaros a todos a que vayáis más allá del intento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el motivo de este artículo es otro: mi despedida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo cuando leí &lt;em&gt;El Método&lt;/em&gt; de Neil Strauss, hace lo que ahora se me antoja como una eternidad. En la novela, Style comentaba que mientras personajes como Mystery o Ross Jeffries eran líderes de hombres, había otros como Steve P. e Hipnótica que lo eran de mujeres, alejados de los foros multitudinarios y concentrados en las féminas a través de sus celosamente guardadas técnicas.&lt;br /&gt;Temo que la Comunidad española ya no sea sinónimo de seducción –como pudimos ver que ocurrió con la americana y sus clásicas disputas internas que ahora veo aquí reflejadas– y no puedo evitar pensar que en parte esté perdiendo su elegancia. Es como si todo el mundo corriera apresurado a coger un puesto de reconocimiento o admiración, pareciendo haberse olvidado de las mujeres.&lt;br /&gt;No es mi caso, no deseo vender nada ni ser señalado por la calle, mi objetivo siempre han sido las chicas, no los hombres.&lt;br /&gt;Creo que el auténtico seductor es anónimo. Le interesan esos seres maravillosos a los que ama y desea ver su vida empapada por la embriagadora esencia femenina, por lo que evita verse enredado por la notoriedad del extraño renombre que parece ofrecer la Comunidad ¿Cada vez que logras conquistar a una bonita chica sientes la irrefrenable necesidad de contarlo a todo el mundo, de escribir tu ''reporte de campo'' para que tus méritos sean reconocidos? Ya he hablado en múltiples ocasiones acerca de la identidad del seductor y la autoadoración, no redundaré en ello.&lt;br /&gt;Y lo cierto es que este blog no deja de ser una bandera de egocentrismo, y este artículo en que no paro de hablar sobre mí es prueba irrefutable de ello. Ha llegado el momento de dedicarme a mí mismo en exclusiva, entregarme sin recato al estímulo del que soy esclavo y desterrar la altiva vanagloria que puede invadirnos en cuanto a la relación con las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El seductor anónimo no quiere demostrar nada, sólo desea disfrutar de las mujeres y la filosofía que ha escogido. He tenido la suerte de conocer alguno, y siempre son los mejores, poderosamente centrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El principal motivo de mi adiós, sin embargo, es la absoluta falta de tiempo. El espacio entre publicaciones cada vez se acrecentaría más y más hasta que, simplemente, dejaría de escribir en la red. El hecho de que publique este artículo en Enero cuando tenía previsto hacerlo a principios de Octubre evidencia esta situación. El 2010 reserva para mí dos grandes proyectos que nada tienen que ver con seducción; estoy peligrosamente poco concentrado en mis exigentes responsabilidades académicas, ¿por qué? Por ELLAS. Las adoro, soy un enamorado de las féminas y por eso estoy aquí, buscando incansable mi propia piedra angular de la seducción, esa ansiada llave dorada, mi tesoro… A mi tesoro le he puesto un nombre cariñoso, lo llamo &lt;em&gt;La Rueda de Henky: El Arte de la Cualificación&lt;/em&gt;, y es importante para mí terminar ese ensayo, ese tratado en el que trabajo muy poquito a poco, desde hace ya casi dos años. La idea no es otra que, si mañana despertara completamente amnésico en cuanto a las Artes del Corazón se tratara, pudiera aprender y asimilar de nuevo todo lo que he cultivado hasta el momento, leyéndome a mí mismo; es como un caminito de migas de pan con tono literario. He tratado de que sea lo más completo posible a todos los niveles, desde la idea más profunda que determina nuestro pensamiento y nuestra actitud hasta la aspecto técnico y táctico más concreto sin perder del todo mi discreto estilo retórico.&lt;br /&gt;Pero no quiero despedirme sin agradeceros encarecidamente vuestro paso por mi pequeño espacio, en especial a todos aquellos que en alguna ocasión se han animado a participar y comentar. Hubo una temporada en que &lt;em&gt;El Juego Interior: Juego Interno &amp;amp; Seducción&lt;/em&gt; recibía bastante más de doscientas visitas diarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5431885598134843474" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 159px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/S2HvLBFjOFI/AAAAAAAAAD0/I7uRcWLTgl8/s320/record+visitas+blog.bmp" border="0" /&gt;Jamás pensé que tanta gente fuera a interesarse por mis humildes artículos –no sólo procedentes de Europa y toda América, sino también de países tan lejanos y dispares como Japón o Vietnam–, algo que me halaga, intriga e ilusiona al mismo tiempo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;A todos quiero expresaros mi admiración&lt;/strong&gt;. No nos engañemos, el Juego es muy difícil y requiere nada desdeñables dosis de esfuerzo, compromiso, entusiasmo y dedicación. Mantenerse en la cresta de la ola es digno de reverencia, evitar la anodina presión social que nos invita a dejarlo, puede que incluso a sumergirnos en la calma que ofrece la estabilidad –y también la garantía de sexo– de la relación exclusiva, y soportar los envites de los inevitables valles que suceden a las cimas. Abrazar este estilo de vida implica reconciliarse con el cambio; es tremendamente estimulante y enriquecedor, haciéndonos sentir vivos y libres, pero soy perfectamente consciente de que es un ritmo difícil de mantener y tolerar por el caos emocional que supone.&lt;br /&gt;Todos vosotros que os mantenéis al pie del cañón, que os enfrentáis al ego temeroso en cada interacción, que no paráis de crecer y vivir intensamente, sabed que sois grandes y hay muy pocos ahí fuera armados con la voluntad, el carisma y la creatividad necesaria para estar donde estáis.&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Por último, no quisiera despedirme sin decir algo dirigido a todos aquellos que están empezando, también dedicado a esos seductores que comienzan a ver como el proceso se anquilosa y se detiene sumiéndolos en el estancamiento:&lt;br /&gt;Amigos míos, actualmente hay toneladas de información a tenor de las Artes del Corazón; estoy hablando de foros, blogs, libros electrónicos, traducciones, videos y un larguísimo etc.. Pese a que la lectura es muy inspiradora y motivante, &lt;strong&gt;el exceso de información externa puede llegar a paralizarte&lt;/strong&gt;; aunque creas que lo que precisas es encontrar una nueva clave, esa idea que por fin te haga despegar definitivamente, que suponga para ti un antes y un después, puede que estés buscando en el lugar equivocado.&lt;br /&gt;La seducción está en el aire. De cada experiencia, de cada situación, de cada libro que leas, de cada persona con la que hables, de cada actividad que realices puedes sacar, si sabes verla, una conclusión aplicable al Juego y a tu desarrollo social; precisamente porque somos criaturas gregarias y carismáticas por naturaleza, la seducción lo empapa todo.&lt;br /&gt;Hace muy poco, un compañero manifestaba su desaliento frente al hecho de verse estancado desde hacía ya muchos meses. Me gustaría compartir la pequeña respuesta que ofrecí con todos vosotros:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Quería hacer un comentario con respecto al hecho de que te ves estancado. Es algo MUY COMÚN en la gente de la Comunidad ver como el progreso se anquilosa y se detiene, y este problema nace de la idea errónea de que practicando y practicando sin más uno acabará mejorando ¡Nada más lejos! He conocido muchos seductores y, después de todo, creo no equivocarme si señalo DOS motivos por los que la gente se estanca y deja de avanzar, con la consiguiente pérdida de entusiasmo: &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;1. No Juega lo suficiente. Amigo, ¿estás abordando a bastantes chicas? ¿No te estará comiendo terreno el miedo al abordaje? Cuando sentimos que nuestro Juego no es bueno, dejamos de confiar en él y, por tanto, la perspectiva de la apertura resulta cada vez más desalentadora –una espiral descendente bastante perniciosa–.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;2. El problema fundamental que la mayoría no ve:&lt;br /&gt;Es importantísimo analizar el propio Juego e ir introduciendo cambios y ajustes CONTINUAMENTE. Sólo así desarrollarás tu método personal, y ese, es el único que va a funcionarte ¡Eso te lo puedo garantizar! Por tanto, tienes que repasar cada actitud, cada táctica, cada técnica e incorporar material y disposiciones nuevas de manera constante. En mi época de desarrollo no había un sólo fin de semana que no saliera al campo con material fresco forjado de mi más pura experiencia empírica. Aún hoy en día, mi Juego no para de evolucionar –aunque ahora son detalles más discretos–.Repito, lo único que va a funcionarte es tu propio método, y ese tienes que construirlo tú a través del camino ¡Deja de darte de cabezazos una y otra vez con lo mismo si ves que no avanzas! No estoy hablando de un cambio radical –aunque quizás no vendría mal, desconozco en qué consiste tu estrategia– pero tras un sinfín de pequeñas reconfiguraciones, adiciones y descartes la acción puede verse completamente transformada. Ten en cuenta que &lt;strong&gt;el único verdadero conocimiento es el autoconocimiento&lt;/strong&gt;. De cada interacción fallida, sea en el punto que sea, tienes que sacar una conclusión ¡NO OLVIDES ESTO NUNCA! Dedica tiempo a reflexionar y modelar cada parámetro del Juego, desde una frase hasta un profundo pensamiento.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Me vienen a la cabeza multitud de ejemplos de iniciados empecinados en probar una y otra vez con el mismo planteamiento erróneo, no hace falta decir qué clase de resultados obtienen. Me entristece porque son gente comprometida que sale a hacer sus deberes y enfrentarse a sus miedos y limitaciones, pero si no ponen un poco de creatividad e ingenio de su parte su Juego jamás evolucionará. No basta con tener el culo puesto en el campo, ni siquiera basta con abrir, hay que esculpirse a uno mismo. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Me despido no sin antes pediros perdón por el ejercicio de egolatría que se me antoja este artículo y volver a daros las gracias a todos por vuestras visitas, participaciones y correos –aunque no siempre me haya sido posible responderlos todos–.&lt;br /&gt;En cualquier caso, soy plenamente consciente de que mi partida es prematura. Tengo intención de regresar a la red, puesto que aún guardo en el tintero muchos artículos e ideas, y porque me he sentido muy a gusto en vuestra compañía. Mientras tanto, me toca ser un seductor anónimo.&lt;br /&gt;Os dejo con estos dos últimos consejos, o más bien propuestas, que estoy convencido catapultarán muy alto a quien decida seguirlas: &lt;strong&gt;comprometeros con la práctica del Juego Diurno y reconfigurad continuamente vuestro Juego cincelando un método personal&lt;/strong&gt;; cada abordaje debe augurar para vosotros, bien una noche de pasión entre sábanas, bien una lección para realizar un ajuste en vuestra táctica ¿De qué manera o a través de qué derroteros habrías alcanzado un mejor y más dulce desenlace? Remodela, esculpe, sustituye, elimina si es necesario... Hazlo continuamente ¡Y no esperes al fin de semana por la noche para poner a prueba tus nuevas conclusiones!&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esto no es un adiós, es un HASTA PRONTO. Mientras tanto, disfrutad en buena y abundante compañía –ya sabéis a lo que me refiero–.&lt;br /&gt;¡Nos vemos a la vuelta!&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Vuestro amigo Henky&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-5908366048475004229?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/5908366048475004229/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=5908366048475004229' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/5908366048475004229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/5908366048475004229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2010/01/el-seductor-anonimo-hasta-pronto-henky.html' title='El seductor anónimo. Hasta pronto Henky'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/S2HwpCbkVdI/AAAAAAAAAD8/sDNb8d0QIiU/s72-c/preciosidad+tumbada.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-1262889137010578504</id><published>2009-10-05T19:51:00.005+02:00</published><updated>2009-10-05T20:10:14.772+02:00</updated><title type='text'>¿Cómo se trabaja el Juego Interno? De la creencia a la convicción</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;¿CÓMO SE TRABAJA EL JUEGO INTERNO?&lt;br /&gt;DE LA CREENCIA A LA CONVICCIÓN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5389175954672597938" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 272px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/Ssoy-kpWO7I/AAAAAAAAADk/JdiaqS1kmNo/s320/pensador+encadenado.jpg" border="0" /&gt; ¿Cómo se trabaja el Juego Interno? Muchas veces he escuchado esta pregunta y, no en pocas ocasiones, dirigida directamente a mí. Lo cierto es que, si bien nadie parece albergar demasiadas dudas acerca de qué significa para él una realidad interna de calidad, sólida, el proceder que nos permite acceder a ella y desarrollarla es algo que muy pocos parecen conocer. Asimismo, existen toneladas de textos y artículos referidos al Juego Interno que recalcan su importancia y beneficios, colecciones de afirmaciones y actitudes emocionales bien redactadas, mientras que las tácticas para alcanzarlo resultan esquivas y a menudo llevan a la desorientación.&lt;br /&gt;A continuación voy a ofreceros mi opinión con respecto a este asunto –una opinión, al fin y al cabo–, ¿de qué manera podemos cultivar el &lt;em&gt;Juego Interior&lt;/em&gt;?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El filósofo danés del siglo diecinueve Sören Kierkegaard decía que, más importante que la Verdad (con mayúscula) es &lt;em&gt;“la verdad para mí”&lt;/em&gt;, frase que bien podría resumir a grandes rasgos su filosofía individualista.&lt;br /&gt;La verdad es subjetiva. Esto, en contra de lo que alguna vez se ha sugerido, no significa que dé todo lo mismo –tampoco en seducción (hay individuos demasiado radicalizados que han llegado a aseverar que “todo vale si te lo crees”) puesto que tampoco puede negarse que realidad sólo hay una, sobre la que evidentemente puede reflexionarse y teorizar evitando sumergir las Artes del Corazón en un contexto demasiado metafísico– si no que las verdades realmente importantes son las &lt;em&gt;verdades personales&lt;/em&gt;. Estas verdades personales se caracterizan por venir impregnadas, en su búsqueda y descubrimiento, por pasión y fervor. Son determinantes para el individuo en su contexto.&lt;br /&gt;Sirva esta reflexión como preámbulo para entender el proceso que a continuación voy a describir: No nos afanemos en perseguir la Verdad –aquello que funciona, que es acertado o correcto, con significación rotunda o absoluta– sino NUESTRA verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hablaba acerca de &lt;a href="http://henky-juegointerior.blogspot.com/2009/01/el-juego-interior-mis-principios.html"&gt;El Juego Interior Mis Principios Fundamentales&lt;/a&gt; sugerí que todo es cuestión de creencias. No me retractaré ahora, muy al contrario, lo que pretendo a través de esta idea es revelar una actitud práctica que nos permita trabajar a fin de descubrir y moldear esa &lt;em&gt;verdad personal&lt;/em&gt; que es sinónimo de Juego Interno en su conjunto.&lt;br /&gt;Reitero, las creencias lo son todo; serán ellas las que determinen nuestra percepción del mundo y, del mismo modo, la respuesta emocional que tengamos, que asimismo volverá a condicionar la percepción formando un círculo de retroalimentación.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Podría decirse entonces que trabajar y mejorar el Juego Interno consiste en descubrir y asimilar nuevas creencias&lt;/strong&gt; que, por su cualidad enriquecedora, contribuyan a hacernos medrar emocionalmente otorgándonos una actitud regenerada y armónica, libre de conflictos subliminales y negatividad.&lt;br /&gt;Estas nuevas creencias podrán venir a nosotros de muchas maneras, normalmente a modo de revelación –percibida con un elemento que, cargado de concordancia, anula una distorsión que nos hacía sentir mal– a través de la lectura, la conversación, la observación, la reflexión o incluso la propia experiencia. En cualquier caso, &lt;strong&gt;serán fácilmente reconocibles por presentarse siempre acompañadas por un efecto motivador&lt;/strong&gt; que percibiremos claramente. Acceder a ella nos colma de motivación y por tanto nos resultará agradable evocarla –sensación que, estoy seguro, muchos asociaréis a la que os inspira la lectura de vuestro libro de autoayuda favorito–. Sin embargo, muy a nuestro pesar, no basta con descubrir la creencia positiva o enriquecedora; esta encierra jugosos beneficios, pero para acceder a ella será preciso realizar un importante esfuerzo, puesto que nuestra psique siempre se resistirá al cambio de paradigma.&lt;br /&gt;Sócrates decía que todo verdadero conocimiento viene desde dentro. Independientemente de la procedencia de la creencia en cuestión, es preciso hacerla nuestra, transformar una verdad en la &lt;em&gt;verdad personal&lt;/em&gt;, &lt;strong&gt;hacer que la creencia se convierta en convicción&lt;/strong&gt;. Para ello será preciso reafirmar el nuevo punto de vista en el mundo real a través de la acción para poder comprobar los beneficios que supone en nuestras vidas actuar en consecuencia a este nuevo pensamiento.&lt;br /&gt;La reflexión es necesaria, pero si nos quedamos aquí JAMÁS desarrollaremos el Juego Interno. La acción es insustituible, y para completar este proceso será menester recurrir siempre al esfuerzo de la voluntad y la osadía. No pierdas el tiempo buscando otros caminos y tratando de encontrar un extraño derrotero emocional, no lo hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguidamente voy a ilustrar este proceso en que pasamos de la creencia a la convicción con un sencillo ejemplo relativo a este apasionante mundillo que nos une, la seducción, y que con seguridad todos conoceréis, pudiendo así identificaros fácilmente.&lt;br /&gt;El nuevo descubridor de esta fascinante disciplina que son las Artes del Corazón se encuentra sumido en el entusiasmo. Ha leído un interesantísimo manual sobre seducción y, quizás por vez primera, toma verdadera consciencia de una creencia que, entre otras muchas, está implícita en cada frase del libro que ha devorado con avidez, una que cobra especial relevancia por encima de todas las demás en el seductor novel: es posible acceder a una completa desconocida y conseguir algo con ella.&lt;br /&gt;La creencia abre un abanico de posibilidades y sólo pensar en ella resulta tremendamente motivador. No obstante, cuando el hasta entonces entusiasta aspirante a conquistador se encuentra frente a esa chica maravillosa de curvas insoportables y rostro de ensueño, se siente incapaz de pasar a la acción, simplemente no puede, le aterra.&lt;br /&gt;Es verdad que él cree verdaderamente que se puede seducir a una desconocida a la que asaltas en un lugar insospechado –o en un bar de copas nocturno, si lo preferís, amantes de las noches–, no obstante, bullen en su fuero interno otras creencias que, tras largos años de ineptitud en cuanto a mujeres se refiere, han acabado por convertirse en una convicción. Siempre ha creído que no podía, sus amigos lo confirmaban –conformándose con alabar la belleza de aquellas que pasaban por su lado y sintiéndose desdichados por vivir rodeados de aquello que más desean y no poder tocarlo–, la sociedad lo afirmaba –tachando de escandalosa e inoportuna la extroversión– y su propia experiencia terminó por ratificarlo –a fin de cuentas, ¿cuántas de esas extrañas musas, que pasan continuamente frente a sus ojos, habían dejado de ser para él unas desconocidas?&amp;shy;–.&lt;br /&gt;Sin embargo, nuestro seductor neonato no está dispuesto a rendirse. Lee, lee y lee tratando de encontrar esa inspiración euforizante (asociada, como ya he dicho, a una nueva creencia) con la esperanza de que esta le ayude a superar el escollo del miedo. Pero no sirve de nada… Sin acción que corrobore la nueva creencia de que la seducción es posible, acabará por abandonarse irremediablemente a la anciana y poderosa convicción que siempre ha limitado su vida: no se puede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, ¿qué ocurre si este nuevo &lt;em&gt;lady’s man&lt;/em&gt; decide enfrentarse a todos sus temores paralizantes y se lanza al ruedo armado con la determinación que otorga la irreflexión? Entonces se sorprenderá a sí mismo realizando avances y, con cada paso, lo acompañará una exultante bonanza interior. La nueva creencia, la de que SÍ se puede, se ha convertido en convicción a través del más puro empirismo personal.&lt;br /&gt;Lo cierto es que, para nuestros cerebros, es mucho más importante ofrecernos una realidad convincente que una realidad real, valga la redundancia.&lt;br /&gt;Mientras que el individuo puede albergar varias creencias contradictorias, sus acciones sólo podrán ser gobernadas por una única convicción. Así, podemos descubrir, almacenar y deleitarnos con el aprendizaje de nuevas creencias inspiradoras o esperanzadoras, pero si no las regamos con la acción, permitiendo que su puesta en práctica les otorgue el soplo de la vida –a fin de cuentas, actuar en consecuencia a la creencia en cuestión–, acabarán por marchitarse y desaparecer, o simplemente permanecer en nuestras memorias como conceptos sin ninguna fuerza.&lt;br /&gt;Por tanto, &lt;strong&gt;podemos decir que es preciso actuar con coherencia, de acuerdo a la nueva creencia, para que esta se imponga como una convicción&lt;/strong&gt;. Obviamente, estamos hablando de un gran esfuerzo de voluntad y tesón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fijaos en este conocido dibujo que, intuyo, muchos ya habréis visto antes.&lt;br /&gt;Es posible que, al observar la faz de la elegante fémina, pueda pasar desapercibido el caricaturesco saxofonista que la ilustración oculta, o viceversa. No es mi intención analizar el porqué unas personas ven al músico y, otras, el rostro de la mujer, sino hacer notar que únicamente podemos concentrarnos en una de las dos representaciones a la vez: es decir, o estamos viendo a la chica, o al curioso intérprete con su instrumento. No obstante, nadie podría negar que el dibujo alberga ambas representaciones.&lt;br /&gt;Así es como funcionan las creencias y las convicciones. La realidad, la Verdad –con mayúscula, aquella que debemos desistir de perseguir– , puede acoger o ajustarse a dos creencias contradictorias o antagónicas, no obstante, a la hora de llevar a la acción una filosofía únicamente puede expresarse una convicción, la &lt;em&gt;verdad para mí&lt;/em&gt;. Aunque en el papel coexistan mujer y saxofonista &amp;shy;–creencias opuestas– para percibir uno de ellos debemos renuncias al otro.&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5389178958136994258" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 172px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/Sso1tZbD6dI/AAAAAAAAADs/ldEOkqs25tE/s200/mujer+y+saxofonista.bmp" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, descubrimos que es preciso sustituir una creencia negativa o limitante por otra –mejorando así nuestro llamado Juego Interno– y actuar de acuerdo a esta última. Se podría decir que la convicción es una costumbre forjada a partir de un punto de vista concreto; cambiar dicho hábito –normalmente una forma de pensar y, por tanto, de sentir (he aquí la clave, por supuesto)– implica grandes dosis de constancia y, por otro lado, una exhibición de valentía, puesto que actuar de acuerdo a nuevos preceptos es adentrarse en lo desconocido y abrazar el cambio, algo que siempre paraliza al ser humano en su fuero interno. Lo cierto es que nos aterra el cambio, aunque estemos convencidos de que este será para mejor (o lo que es lo mismo, aunque alberguemos ya la creencia reveladora).&lt;br /&gt;Es por eso que soy aficionado a los AFORISMOS.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un aforismo resume, en una frase sencilla, una creencia profunda y enriquecedora. Es por tanto sencillo memorizarlo y se presta fácilmente a que nos lo repitamos interiormente&lt;/strong&gt;, de manera continuada y reiterativa, para no olvidarnos de ajustar nuestras acciones a este nuevo precepto y, así, discurrir por el sendero del hábito que lleva a la instauración de la convicción. Además, cada vez que pronunciemos mentalmente el aforismo podremos saborear ese sentimiento de motivación que, como nueva creencia inspiradora, lleva asociado para nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pongamos otro ejemplo, esta vez más universal, menos centrado en el mundo de las Artes del Corazón.&lt;br /&gt;Hace algunos meses publiqué un artículo titulado &lt;a href="http://henky-juegointerior.blogspot.com/2009/04/di-que-si.html"&gt;Di que sí&lt;/a&gt; en esta misma bitácora. El texto, a grandes rasgos, señalaba las bondades que tiene para nosotros una actitud consistente en decantarse siempre por la acción frente a la inacción, la experiencia frente a la inexperiencia. Propuse entonces una sencilla regla de aplicación cotidiana: "cuando dudas entre hacer o no hacer algo en concreto, oblígate siempre a decir que sí".&lt;br /&gt;Si bien esta frase no es un aforismo en el sentido más estricto de la palabra, cumple perfectamente con los objetivos que persigo a la hora de recomendar su uso. Repitiéndose uno a sí mismo dicha frase, prestando una atención consciente en el día a día a este respecto, fácilmente podremos decantarnos por el sí cuando surga la situación en lugar de dejarnos llevar por la costumbre de resistirnos a la novedad y decir que no, entregándonos a la apatía.&lt;br /&gt;Pronto, la creencia de que nuestras vidas se verán enriquecidas por esta premisa –idea rebeladora y estimulante– se convertirá en convicción cuando, tras su aplicación habitual, podamos constatar que, efectivamente, así ha sido. Entonces habremos crecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, podemos sintetizar el método general para trabajar el Juego Interno a través de este esquema: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;- Adquisición de la nueva creencia (elemento motivacional) &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;- Esfuerzo de voluntad y osadía para actuar de acuerdo a nuevos patrones y constatación de los beneficios &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;- Uso de aforismos a fin de concentrarnos e instaurar una convicción como hábito (enriquecimiento)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El texto no quedaría completo sin mencionar algo que, en sí mismo, implica un gran crecimiento interior: &lt;strong&gt;cada vez que vences al miedo estás mejorando tu Juego Interno&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Antes he mencionado que, a todos, nos genera aprensión y desasosiego la perspectiva de lo desconocido, lo cual nos lleva a resistirnos fuertemente al cambio aunque no lo deseemos, como por acción de una especie de sistema inmunitario psicológico. Así –y puesto que mejorar el Juego Interno es sinónimo de cambio– cada vez que implementamos el hábito de sobreponernos al temor, estamos cimentando el camino que nos conduce a la excelencia interior, habiéndonos vuelto más libres. Es por eso que este tipo de acciones (como puede ser la realización de un abordaje en condiciones que no nos sean favorables o a las que no estemos acostumbrados, por recurrir a un ejemplo relacionado con la seducción) siempre conlleva un sentimiento de fervor y euforia. Es nuestro Juego Interno que nos agradece el esfuerzo y se regodea con nuestro triunfo frente a los condicionantes limitadores.&lt;br /&gt;Derrotar en un pulso al temor (sea cual sea su naturaleza) siempre conlleva la mejora del &lt;em&gt;Juego Interior&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un hecho que, desde el punto de vista de nuestros cerebros, NUNCA es un buen momento para empezar a hacer algo. Esto, la discusión interna, encuentra su explicación en factores neurofisiológicos en los que estaría de más profundizar en el presente artículo (la activación desfasada de la corteza prefrontal), pero podemos decir sin temor a equivocarnos que jamás sentimos el presente como el momento idóneo para pasar a la acción.&lt;br /&gt;El presente es lo único que existe. Si te dejas vencer por esa discusión interior –que siempre acude puntual a su cita– tus proyectos se quedarán en el papel eternamente y la creencia nunca se tornará en convicción.&lt;br /&gt;Sé que muchos de vosotros leeréis esto y decidiréis comenzar mañana a trabajar vuestro Juego Interno... Ahora, amigo mío; ahora o nunca.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-1262889137010578504?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/1262889137010578504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=1262889137010578504' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/1262889137010578504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/1262889137010578504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2009/10/como-se-trabaja-el-juego-interno-de-la.html' title='¿Cómo se trabaja el Juego Interno? De la creencia a la convicción'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/Ssoy-kpWO7I/AAAAAAAAADk/JdiaqS1kmNo/s72-c/pensador+encadenado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-3726479067460884360</id><published>2009-07-12T18:21:00.008+02:00</published><updated>2009-07-12T18:38:45.562+02:00</updated><title type='text'>Magueo; Guía Práctica</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;MAGUEO&lt;br /&gt;GUÍA PRÁCTICA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5357611325359050962" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 223px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SloPHVSi0NI/AAAAAAAAADU/c6oyHsqZ1J4/s320/MAG.jpg" border="0" /&gt; &lt;em&gt;Quisiera comenzar disculpándome con mis lectores. Últimamente he estado muy absorbido por las responsabilidades académicas, haciendo frente a una temporada de exámenes especialmente exigente y, ahora, casi despojado de tiempo debido al fatigoso trabajo diario a casi un centenar de kilómetro de donde resido.&lt;br /&gt;No deseo que el blog permanezca tanto tiempo sin actualización, así que he decidido aprovechar la coyuntura para situar aquí este artículo. Lo redacté hace ya más de un año, en mi época de foro, con la intención de analizar y discernir una adecuada concepción de lo que es el magueo como técnica, así como el modo en que yo lo ponía en práctica. Por aquel entonces, lo hice luego de comprender que el magueo era no sólo un gran desconocido, sino que además con frecuencia era trágicamente confundido con acaloradas batallas de vanidad e incluso enfrentamientos directos.&lt;br /&gt;Hoy por hoy, si bien he profundizado y desarrollado algunos aspectos concretos del asunto del magueo, las premisas que a continuación describo siguen resultándome más que válidas. Salvo minúsculos ajustes de terminología y redacción, os presento el texto tal y como lo parí en su día, creo que debe ocupar su espacio en este blog (en el que, no obstante, pocas veces encontraréis un artículo dedicado al juego externo o táctico de manera tan explícita). Considerémoslo como la publicación de Junio, espero retomar en el presente mes la actualización mensual.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;MAGs Circunstanciales y Verdaderos MAGs&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;En el presente texto voy a hacer referencia a dos tipos de MAG que podemos encontrar en los grupos, y me tomaré la libertad de bautizarlos para que se entienda todo mejor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado tenemos lo que llamaré &lt;strong&gt;MAG Circunstancial&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;(MAGC)&lt;/strong&gt; o MAG Situacional. Este es el MAG que se encuentra dirigiendo o “gobernando” la interacción del grupo en un momento concreto. Nosotros mismos, cuando abordamos un conjunto a la vez que logramos obtener el interés de sus miembros, seríamos entonces el MAGC. Del mismo modo, el MAG que se encuentra haciendo tales funciones en cualquier reunión formada por las circunstancias (grupos de personas que se forman de manera “espontánea”), será un MAGC, normalmente un tipo extremadamente sociable y hábil en las relaciones humanas, a menudo un Natural o un seductor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, por otra parte tendríamos lo que se me ha ocurrido denominar &lt;strong&gt;Verdadero MAG (VMAG)&lt;/strong&gt;. Este es el MAG que pertenece de manera “legítima” al grupo, por decirlo de alguna manera –por ejemplo, una reunión de viejos amigos–; conoce muy bien a sus componentes y goza del “dominio” del mismo, habiéndoselo granjeado a lo largo de bastante tiempo (días, meses, incluso años, mientras que el MAGC lo ha hecho en cuestión de minutos).&lt;br /&gt;Este MAG está muy integrado dentro del grupo, dentro del cual cuenta con un Marco poderoso y bien reconocido por todos sus miembros. Hacer frente a este individuo será mucho más complicado que vérselas con un MAGC.&lt;br /&gt;Normalmente será un Natural –aunque habrá numerosas excepciones–, con una inteligencia social dilatada, que cuenta con una serie de elementos favorecedores los cuales determinan su poder dentro del grupo. Para lograr maguearlo con éxito y heredar así ese deseado puesto privilegiado –en definitiva, convertirnos en el MAGC o, si fuera el cónclave habitual en el que nos movemos, incluso en VMAG&amp;shy;– habrá que tenerlos en cuenta uno por uno: &lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Marco poderoso dentro del grupo&lt;/strong&gt;: sus miembros han asimilado este marco, por lo que es mucho más sólido que el tuyo. &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Presencia imponente&lt;/strong&gt;: él, a diferencia de ti, está en su Zona de Confort, por lo que se siente cómodo y el entorno juega a su favor. &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Apoyos:&lt;/strong&gt; a menudo el VMAG cuenta con un equipo de “secuaces” muy dispuestos a alabar la majestuosidad del mismo –reirán sus gracias, lo defenderán, lo alabarán e incluso participarán con frecuencia en las campañas que su líder emprenda contra ti–. Normalmente serán tipos de carácter algo débil, incluso pusilánime, que tratan de alimentarse del carisma del VMAG buscando constantemente validación por parte de este, con el fin de aumentar así su Valor y su Prueba Social dentro y fuera del grupo. Perteneciente a los llamados Apoyos también podemos encontrar alguna chica –ya sea de atractivo prolijo o más bien discreto– que actúe de forma parecida, quizás porque se siente atraída hacia el VMAG desde hace largo tiempo (cosa que no es extraña, ya sabemos que el MAG es sinónimo de atracción). &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Buen Juego:&lt;/strong&gt; se trata de tipos con dilatada inteligencia social, a menudo Naturales. &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;No me cabe la menor duda de que la mayoría de vosotros conocéis algún VMAG en algún círculo determinado que frecuentéis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de nada, querría hacer una aclaración. En mis artículos, con frecuencia hago mención a que no debe odiarse ni guardar ningún tipo de rencor hacia la mujer por su comportamiento a lo largo del proceso de seducción; ella está haciendo su Juego y depende de nuestras habilidades superar el suyo para alcanzar el éxito. Bien, pues lo mismo podría decirse del MAG; él también está poniendo en práctica su Juego. No os dediquéis a odiarlo ni sentir rabia o celos contra él, no sólo carece de sentido sino que además empañará vuestro proceder y afectará a vuestra táctica.&lt;br /&gt;Recordad que, en el Juego, vuestras emociones normalmente os boicotearán –a no ser que seáis naturales–. Mantener la cabeza fría y alerta será siempre muy positivo durante vuestras interacciones.&lt;br /&gt;Otra consideración por la que no debéis nunca de profesar rencores hacia el MAG, especialmente si es un VMAG, tiene mucha relación, desde mi punto de vista, con la Etología (ciencia que estudia el comportamiento animal). Todos habréis oído hablar de las jerarquías en los grupos animales, en las que siempre hay un dominante y el/los correspondiente/s sumiso/s.&lt;br /&gt;Resulta que el perro, por llevar tantos milenios domesticado, es el único animal que, dentro de lo que considera “su manada”, incluye en su percepción jerárquica al hombre que convive con él; de esta forma, es importante que el dueño sea percibido por el animal como el miembro dominante, aceptando este el papel de sumiso. De no ser así, tendremos muchos problemas de obediencia, comportamiento, incluso agresividad –añadir que, en la mayoría de los casos, los perros suelen considerarse a sí mismos dominantes, pues el dueño no dispone de la información que le permitiría comunicar al animal, en un lenguaje que entienda, quién debe serlo–. Por otra parte, si el perro entiende y asume su papel como sumiso, será obediente, manejable y, en definitiva, un auténtico encanto.&lt;br /&gt;Bien, pasará algo parecido con el VMAG si lográis manejarlo con éxito. Cuando este asuma que tenéis más Valor que él, probablemente dejará de tratar de disminuir el vuestro y empezará a ser agradable y complaciente con vosotros (estoy hablando de las interacciones, el VMAG puede ser perfectamente vuestro mejor amigo y seguir magueándoos “amistosamente”). Su actitud os dará Valor en lugar de quitároslo, incluso podría ayudaros su presencia en muchos casos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;Magueando al MAG&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Hecha esta presentación, pasaré a comentar de qué manera podemos tratar de neutralizar al MAG para así poder gozar de una posición privilegiada dentro del grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las instrucciones que voy a compartir con vosotros se basan en “destruir” cada uno de los elementos, comentados anteriormente, que desde mi punto de vista hacen poderoso al MAG.&lt;br /&gt;En realidad, aunque esté enfocando la situación de cara a vérnoslas con un VMAG, todo lo que a continuación describa es perfectamente aplicable en presencia de un MAGC –más fácil de maguear debido a que su marco no es ni mucho menos tan sólido–.&lt;br /&gt;Vayamos punto por punto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Presencia imponente&lt;/strong&gt;:&lt;br /&gt;Puesto que está en su &lt;em&gt;Zona de Confort&lt;/em&gt;, el MAG se siente cómodo, confiado y reconocido. Muchas veces, estos tipos tienen problemas para recuperar su marco cuando salen de este ambiente; sin embargo, aquí “juegan en casa”, lo que dificulta nuestra labor y para ellos supone una considerable ventaja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora voy a hablar de TU Juego (más tarde, lo haré del suyo). Para neutralizar su presencia tendrás que maguearlo, tienes que ser más alfa y notorio que él, sin embargo, recurrir a magueos llamémoslos activos pueden perjudicarte mucho, ¿porqué? Porque de momento él gobierna muy bien el grupo, a si que contará con la aprobación del resto de sus componentes; si tratas de ridiculizar o bajar su valor percibido con técnicas de magueo es muy probable que te contramaguee fácilmente (aplaudido por el resto del grupo, principalmente por su equipo de Apoyos), incluso resulta probable que tu estrategia para reducir al VMAG al puesto de beta sea percibida como tal, destapando tu Juego y disminuyendo tu valor radicalmente en ambos casos. De hecho, en alguna ocasión podrías caer en una Batalla de Egos contra el VMAG y varios miembros más del grupo si no eres suficientemente sutil, acompañado esto por desastrosos resultados.&lt;br /&gt;Teniendo esto en cuenta, tu magueo deberá seguir una línea muy diferente. Debes stylemaguear al VMAG en lugar de maguearlo directamente. Para los que no tengáis claro en qué consiste este concepto, trata de gobernar la conversación y así eclipsar al VMAG; para ello, dispara una verborrea cargada de temas interesantes que capten la atención del resto de la concurrencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres un seductor, un magnífico conversador, por lo que deberás ir sembrando astutamente temáticas interesantes a modo de hilos que te permitan hacerte dueño de la conversación. Cuando un miembro del grupo participe, escúchalo atentamente y jamás lo interrumpas –esto favorecerá que hable mirándote a ti– pero cuando el VMAG trate de participar… actúa exactamente igual, pero en mitad de su exposición, cuando parece que le prestas toda tu atención (y él se está dirigiendo especialmente a ti), apártala bruscamente para dirigir tu interés hacia otro miembro del cónclave, cambiando radicalmente de tema como si te hubiera venido una idea a la cabeza, dejándolo con la palabra en la boca.&lt;br /&gt;Cada vez, los miembros del grupo estarán más contentos por tus apreciaciones y estarás desarrollando varios hilos conversacionales mientras tu valor percibido sube como la espuma y al VMAG se le acaban las ganas de participar. Por otra parte, jamás dejes que el VMAG te interrumpa, trata de ignorarlo cuando intente hacerlo contigo o con otro miembro de la reunión –al mantener tu atención sobre él lo animarás a seguir hablando y este lo agradecerá, ya estarás ganando aliados–; si no lo logras y el VMAG hereda el protagonismo, recurre nuevamente a la táctica anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro punto a tener en cuenta para contrarrestar la notoriedad del VMAG es lo que me he tomado la libertad de denominar kinomag. El &lt;strong&gt;kinomag&lt;/strong&gt; es todo aquel gesto y contacto físico que el MAG realiza sobre el resto de hombres más beta que él, y que consisten en auténticos magueos no verbales. Estoy hablando de palmadas en la espalda, golpes en los hombros y el cuello, tocar la cara, apoyarse en tu hombro… Ya sabéis a lo que me refiero.&lt;br /&gt;Todos conocemos la importancia del lenguaje corporal y su porqué, no me extenderé en eso, pero justificamos así la importancia de utilizar el kinomag sobre él ANTES de que sea él quien lo utilice sobre nosotros. De esta forma, estamos robándole ya el marco y así lo percibirá el resto del grupo, incluso él mismo de forma subliminal.&lt;br /&gt;Otro elemento que será de mucha ayuda consiste en bautizar al VMAG desde el primer momento con algún apelativo cariñoso. Asígnale un alias de esta guisa, astutamente seleccionado –un diminutivo de su nombre, por ejemplo– y úsalo SIEMPRE que te dirijas a él y lo menciones.&lt;br /&gt;Insisto en que resulta especialmente importante que estos dos últimos puntos, kinomag y apelativo “cariñoso”, los utilices ANTES de que lo haga él sobre ti. De producirse al contrario, dará la sensación de que es un desesperado esfuerzo por tu parte para “vengarte” y consistirá en una auténtica demostración de ineptitud social. De esta forma, al hacerlo nosotros antes será el MAG quien caiga en dicha trampa cuando trate de contramaguearnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Marco poderoso dentro del grupo&lt;/strong&gt;:&lt;br /&gt;Los miembros del grupo han asimilado muy bien el Marco del VMAG, por lo que este será muy sólido. No obstante, con el proceso que seguimos para deteriorar la presencia tan notoria de la que el MAG hace gala normalmente, su Marco ya empieza a tambalearse. Si se tratara de un MAGC, con esas premisas ya lo habríamos hecho caer, sin embargo, en el caso del VMAG “el que tuvo retuvo”, y las circunstancias que tú provoques no serán suficientes para usurpar su puesto como Macho Alfa del Grupo. Por tanto, tenemos que atacar su marco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que debemos tener en cuenta es que siempre hay un marco en el que el MAG se sentirá incómodo. Nuestra tarea es encontrarlo y, con extrema destreza, colocárselo sutilmente.&lt;br /&gt;Esta tarea es la más complicada y, a mi modo de ver, difícil de describir en aspectos generales. Se trata de descubrir qué papel desagrada al MAG, o lo inhibe, dejándolo sin contracortes, para así poder instaurárselo más y más con cada comentario que hagamos.&lt;br /&gt;Para ello será necesario aprovechar alguna de las situaciones que se nos presenten. Por ejemplo, si el MAG nos toquetea mucho podemos situarlo en el rol de gay. Por otra parte, los MAG suelen ser tipos muy divertidos, a los que fácilmente se les puede asignar el papel de payaso –sugiriendo que no os reís con él, sino de él–. Otro marco muy útil que se nos pondrá en bandeja a menudo es el de “babosote”, cuando el MAG recurra a algún comentario sobre la atractiva desconocida que pasa frente a nosotros.&lt;br /&gt;Una vez descubierto el marco que incomoda al MAG, podemos recurrir a multitud de historias, comentarios y chistes que lo sitúen dentro del mismo para ir afianzando bien este concepto dentro del grupo y que todos sus componentes lo asimilen y se rían. Estaríamos entrando ya en un terreno de magueos más activos, aunque aún bastante indirectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra manera muy útil de deteriorar su marco que sería interesante combinar con la anterior consiste en realizar frecuentes halagos a determinadas características del MAG que, disfrazadas de reconocimiento, señalan características verdaderamente beta. Ejemplos de estas podrían ser lo buen chico que es, lo tímido que resulta, lo servicial que se muestra con las chicas, sentir lástima hacia el VMAG debido a que ha sido rechazado, y un largo etc..&lt;br /&gt;Enmascarados en forma de concesión, puedes desarrollar y señalar todos esos aspectos que te interesa subrayar en el MAG para que este sea percibido como un beta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de todo, es importante tener en cuenta que el MAG normalmente será un individuo con dilatada inteligencia social y, haciendo uso de contracortes y hábiles autodescualificaciones, es más que probable que escape a nuestros intentos por asignarle ese marco poco ventajoso del que estamos hablando. Debido a esto, no sólo será necesario esmerarse especialmente en dar con ese rol incómodo para el VMAG, sino que a menudo tendremos que realizar varias tentativas a fin de lograrlo.&lt;br /&gt;Cuidado aquí porque, si el Juego de nuestro contrincante es bueno, nuestros magueos podrían convertirse en demostraciones de ineptitud y reactividad manifiestas y sus autodescualificaciones en puntos a su favor. La mejor manera de curarse en salud: sutileza y humor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Apoyos&lt;/strong&gt;:&lt;br /&gt;Los “esbirros” del VMAG, cuyas características ya he descrito anteriormente y no repetiré ahora.&lt;br /&gt;Estos chicos –y puede que en ocasiones chicas– son una fuente de valor constante para el MAG dentro del grupo, porque además, no olvidemos que suponen una parte del mismo. El objetivo, en cualquier caso, será lograr que dejen de jugar en nuestra contra y empiecen a hacerlo a nuestro favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera consideración es que, con mucha frecuencia, serán los propios Apoyos quienes participen de las campañas de magueo del VMAG, ya sea intensificando los comentarios del mismo o, a imitación de su reconocido líder, tratando de maguearte a ti activamente.&lt;br /&gt;Estos chicos, a diferencia del MAG, disponen de un Juego muy pobre, por lo que te será bastante fácil contramaguearles y disminuir su valor percibido dentro del grupo, haciéndolos quedar muy mal… Bien, pues nunca lo hagas, NUNCA ATAQUES A LOS APOYOS.&lt;br /&gt;Jamás inicies campañas para disminuir activamente el valor de estos individuos, tu objetivo no es destruirlos, es ganarlos a tu causa. Atacándolos sólo conseguirás despertar su rencor y hacer que sientan mayor devoción hacia su VMAG y deseos de que este te destrone, haciéndo todo lo que esté en su mano para favorecer este fin.&lt;br /&gt;Para lograr que se alineen a tu favor, únicamente debes mostrar aprecio honrado y sincero hacia alguna característica del chico, y a continuación dejar que participe, que hable, ¡escúchalo y favorece que los demás lo hagan! Muy pronto, sentirá que tu presencia es positiva para él, se sentirá valorado, y descubrirás que no es tan fiel al VMAG como parecía en un principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si te ataca, haz frente a los deseos que te impulsan a contramaguearle y, con una sutil autodescualificación, preserva tu valor antes de hacer una apreciación positiva inmediata hacia él. Esto lo desconcertará profundamente –hoy en día las palabras amables son escasas, preciadas como el oro, y más aún cuando se trata de alguien con una autoestima pobre– a la vez que tú das una imagen de seguridad inquebrantable, no afectación, y tipo magnánimo; interésate por él, deja que hable, valóralo públicamente y no tardará en corresponderte con su aprecio.&lt;br /&gt;Del mismo modo, si el VMAG emprende algún ejercicio de magueo sobre uno de estos apoyos, te habrá puesto en bandeja la oportunidad de ganarte aún más al grupo mientras devalúas al MAG. No dudes en defender diplomáticamente al muchacho; la imagen de honestidad será muy favorecedora al tiempo que el posible Juego despreciativo del MAG queda al descubierto. Además, te brindará la oportunidad de colocarle un marco desagradable de persona molesta que machaca a sus amigos, otra posibilidad para la herramienta que comentaba en el apartado anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Buen Juego&lt;/strong&gt;:&lt;br /&gt;Con frecuencia, el VMAG será un Natural –puede que incluso un seductor entrenado– por lo que no es de extrañar que disponga de un Juego más que competente. Cómo hacer frente a este Juego es algo que, más allá de los puntos que he comentado anteriormente, se alejaría de los propósitos iniciales de este artículo.&lt;br /&gt;Sin embargo, hay dos tipos de estrategia que si conviene que mencione al menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tienes que tener en cuenta que, a menudo, encontrarás VMAG que basan su estrategia en magueos tan directos como lo son las ofensivas campañas con objeto de cuestionar tu valía, salpicadas con ingeniosas dosis de humor, emprendidas contra todo aquel que les rodee, incluyéndote a ti. Explotará tus defectos –normalmente físicos, los más dolorosos para aquellos con un Juego Interno débil– con mayor o menor habilidad, siempre haciendo gala de un espíritu burlesco (no estamos hablando de insultos provocativos).&lt;br /&gt;Si bien al principio del texto, cuando hablaba de cómo disipar su Presencia Imponente, decía que considero más acertado “guardarse” las estrategias de magueo más activas o directas a favor del stylemagueo, es precisamente con la finalidad de preservar nuestros mejores cartuchos para utilizarlos en el momento más necesario y devastador. En lugar de desperdiciar nuestra munición al principio, cuando nuestro blanco es esquivo y difícil de alcanzar, esperemos para hacerlo en el momento más óptimo.&lt;br /&gt;Cuando el VMAG trate de aplicarnos técnicas de descalificación, entonces habrá llegado el momento de contramaguearle sin piedad. Vuestras frases, enlatadas o no, serán un palo para el MAG, que se lo pensará antes de realizar otra ofensiva.&lt;br /&gt;La idea que quiero transmitir es que, mientras el MAG no dé el primer paso, recurriremos a eclipsarlo y seducir al grupo con nuestra presencia, aplicando magueos directos sólo como respuesta a los que el MAG emprenda contra nosotros. Recordad que “no hay mayor desprecio que no hacer aprecio”; en el mundo animal, el macho dominante ignora a los que están por debajo de él, no se molesta en atacarlos o reprenderlos si no lo perjudican. Sinceramente, pienso que tratar de maguear a toda costa a un miembro de la concurrencia será percibido como que lo intentas demasiado, lo que se traduce en inseguridad y demostraciones de escaso valor, en definitiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si tus magueos y contramagueos se limitan sólo al momento en que otro individuo pone en duda vuestro valor con sus comentarios, pronto, dependiendo de su eficacia, nadie deseará iniciar estas estrategias contra vosotros por miedo a salir escaldado.&lt;br /&gt;Por eso, es interesante contar con una suculenta serie de posibles magueos, cuidadosamente seleccionados y astutamente guardados esperando ser utilizados en el momento preciso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Este artículo fue publicado por vez primera en los foros el 28 de Enero de 2008 por Henky&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-3726479067460884360?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/3726479067460884360/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=3726479067460884360' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/3726479067460884360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/3726479067460884360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2009/07/magueo-guia-practica.html' title='Magueo; Guía Práctica'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SloPHVSi0NI/AAAAAAAAADU/c6oyHsqZ1J4/s72-c/MAG.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-4418900954304990614</id><published>2009-05-28T17:07:00.004+02:00</published><updated>2009-05-28T18:37:25.308+02:00</updated><title type='text'>Mi amigo el "miedo al abordaje"</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;MI AMIGO EL &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;"MIEDO AL ABORDAJE"&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340892637138234482" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 233px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/Sh6pjmQfrHI/AAAAAAAAADE/G_d8nzMlf2A/s320/copia+preciosidad+BN.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace algo más de una semana, charlaba con dos buenos amigos, pertenecientes ambos a Comunidad, acerca de la aplicación del Juego a través de Internet y sus diversas redes sociales y páginas de contactos.&lt;br /&gt;Aunque soy consciente de que muchos compañeros obtienen jugosos encuentros a través de estas plataformas, lo cierto es que a mi no me gustan nada; pese a todo, no hace mucho decidí darme de alta en una conocida red social famosa por la disposición al flirteo de sus integrantes… Mi estancia allí no superó las veinticuatro horas, ¿cómo podría describir aquello que me llevó a huir horrorizado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocupado en degustar una rápida cena, mi atención se detuvo en un curioso reportaje que tenía como temática algunas modalidades de ligue. En él aparecía una mujer que, a lo largo de sus escasos dos meses como usuaria del sitio web en cuestión, decía haber recibido la friolera de mil doscientas invitaciones al coqueteo a través de la misma.&lt;br /&gt;Se trataba de una mujer recién llegada a la cuarentena que, si bien es innegable que gozaba de cierto atractivo, estaba muy lejos de ser una belleza arrebatadora.&lt;br /&gt;Ella, con gesto decepcionado, decía a la reportera que, pese a verse sepultada por aquella avalancha de anodinos mensajes virtuales –¡mil doscientos en dos meses!– jamás recibía un abordaje en las discotecas que frecuentaba cada fin de semana. Los chicos no se atrevían.&lt;br /&gt;Como todos hemos podido comprobar, cualquier fémina mínimamente atractiva recibe toneladas de insinuaciones a través de cualquier plataforma destinada al encuentro cibernético hombre-mujer. Desarmados del poder que otorga una apertura bien ejecutada, nuestra invitación a la conversación en la red queda fácilmente diluida entre las de miles de pretendientes, a medida que ella se siente cada vez más desbordada y sus prejuicios se acrecentan. Es innegable, en este ámbito es ella la que elige SIEMPRE –y, en muchos casos, ni siquiera tendrás la oportunidad de intentar desmarcarte, porque seguramente la chica no tendrá tiempo ni ganas de leer atentamente todos los mensajes que recibe–; sin embargo ahí fuera, en el mundo real, eres tú quien elige abordar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto me llevó a una interesante conclusión acerca del conocido “miedo al abordaje”, que tanto parece torturarnos en ocasiones alejándonos de nuestros sueños, otorgándome esta una nueva perspectiva sobre el mismo.&lt;br /&gt;Todos sentimos una aguda aprensión cuando se trata de acercarnos a una completa desconocida, y quien diga no sentir estos temores, simplemente miente. No importa cuánta experiencia tengamos o cuán diestros seamos en las artes del corazón, el miedo nunca desaparece del todo y siempre estará ahí, interponiéndose entre ella y tú, exigiendo una y otra vez ese esfuerzo de voluntad y osadía.&lt;br /&gt;Sin embargo, &lt;strong&gt;ha llegado la hora de reconciliarse del todo con este sentimiento tan conflictivo porque nos está haciendo un gran servicio&lt;/strong&gt;, y me avergüenza haber tardado tanto en darme cuenta y poder estrecharle amigablemente la mano, en lugar de oponerme a él y maldecir su existencia.&lt;br /&gt;¡Bienvenido sea el recelo masculino frente a las bonitas desconocidas! Cada vez que lo siento, me regodeo en él y celebro que acuda puntual a su cita, porque si se presenta en mi fuero interno, es que también lo hace en el del resto de varones. La diferencia es que yo aprendí a pasar por encima de él; elegí la mejora personal y, a través de un acto de voluntad, soy capaz de sobreponerme a la congoja paralizante y actuar, mientras que los demás permanecerán inmóviles temerosos de exponerse y ver herida su vanidad. &lt;strong&gt;Aquellos que jamás apuestan, nunca perderán, pero jamás saborearán la victoria, ¿hay algo peor que pasar sin pena ni gloria y ninguna lección aprendida?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no existiera el “miedo al abordaje” la situación en el mundo real, en las calles y locales de ocio noctívago, sería idéntica a la que nos encontramos en las plataformas cibernéticas de contactos. Ellas vivirían abrumadas por un acoso constante, mediocre y adocenado, y nos recibirían cargadas de prejuicios, manías y convencionalismos. El rechazo inicial –más inusual de lo que muchos creen– sería una norma y nadie podría culpar a las féminas por ello.&lt;br /&gt;El Juego no podría empezar y, como hombres interesados en estas disciplinas, la seducción, nos veríamos obligados a refugiarnos frustrados en el más puro amparo estadístico y tocar todas las puertas a ver cuál consiente en abrir ¡Qué lamentable sería! Sólo de pensarlo un escalofrío recorre amenazante mi espina dorsal.&lt;br /&gt;Pero no es esta clase de temor frío y desesperanzador el que nos visita cuando se cruza en nuestro camino una preciosa desconocida, ¡nada más lejos! De hecho, ese aluvión de adrenalina que invade nuestro torrente sanguíneo despertando la mente, al tiempo que barre la fatiga de nuestro cuerpo agotado tras la larga semana de responsabilidades, es una de las sensaciones más adictivas y emocionantes que el Juego puede brindarnos, cuando las mariposas conquistan la boca de nuestro estómago con su revoloteo agitado.&lt;br /&gt;Ese momento… Esos escasos segundos que acontecen desde el instante en que decides abrir y comienzas a caminar hacia la chica objeto de tu más sensual deseo ¡Ya no hay vuelta atrás! Esos metros de nerviosismo que nos separan de ella te hacen sentir muy vivo y permiten que nuestros sentidos se agudicen. De no existir, el Juego no podría paladearse de la misma manera y sería tan desapasionado como ir al supermercado.&lt;br /&gt;Aprender a disfrutar de esta sensación, de ese “miedo al abordaje”, es fundamental para amar verdaderamente el Juego, y existe una evidente diferencia entre aquellos que practican la seducción con resignación –aún cuando lo hagan con constancia– y quienes de verdad lo saborean a margen de todo lo demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como decía, creo que ha llegado el momento de cambiar el prisma con el que hasta ahora hemos enfocado el “miedo al abordaje” y comenzar a abrazarlo con talante amistoso. &lt;strong&gt;Es precisamente él quien hace posible el Juego&lt;/strong&gt;, imponiéndonos la disciplina necesaria para practicarlo; él es la criba que separa a los comprometidos de los oportunistas, a los amantes de la mujer de los carroñeros sexuales –aquellos que husmean allá donde van en busca de lo fácil y lo débil–, a los entusiastas luchadores de los anodinos apáticos.&lt;br /&gt;No sé hasta qué punto es beneficioso alimentar demasiado un sentimiento de competitividad como este, pero es innegable que la comparación positiva hace las delicias del ego y lo obliga a esforzarse. Siempre que lo mantengamos bien atado con correa, sus impulsos pueden ayudarnos a llegar muy lejos.&lt;br /&gt;Pues sí, amigos míos, el “miedo al abordaje” es como ese entrenador exigente sin cuya ayuda no habríamos llegado a superarnos y enfrentar nuestras limitaciones, aquel que no dejará de ponerte a prueba, inclemente con los mediocres, pero generoso con aquellos excepcionales a los que llama “amigo”. Sabed queridos lectores que os considero tipos excepcionales, porque os atrevéis a decir que “sí” en lugar de refugiaros en la negativa y dejar que todo sea más fácil, insulso, pero fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La próxima vez que os descubráis a vosotros mismos deseando abordar a ese ser maravilloso que camina adornado por curvilíneos y exquisitos atributos incendiarios para vuestros espíritus, ignorante de vuestra presencia, con esos dos soles coloreados que tiene por ojos que se os antojan cada vez más cargados de una actitud distante y severa, habrá llegado el momento de elegir. Allí estará el “miedo al abordaje” para recordaros a qué grupo pertenecéis, al de sus admiradas amistades extraordinarias, o a aquellos a quienes mira por encima del hombro mientras reculan amedrentados ante su imponente presencia, incapaces de caminar a su lado… A estos, siempre les quedará Internet, y serán uno entre mil doscientos en dos meses.&lt;br /&gt;No sé a vosotros, pero para mí, este sentimiento cobra muchísima fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dedicado a todos aquellos que comparten conmigo el amor por el Juego, con sus cimas y sus valles inevitables.&lt;br /&gt;Dedicado a ti, que caminas a mi lado ¡Que sepas que es un auténtico placer!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Fijaos en la chica de la ilustración. Es preciosa, ¿no es cierto? Una auténtica belleza de atractivo insoportable… ¡Y da auténtico pavor!&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-4418900954304990614?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/4418900954304990614/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=4418900954304990614' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/4418900954304990614'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/4418900954304990614'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2009/05/mi-amigo-el-miedo-al-abordaje.html' title='Mi amigo el &quot;miedo al abordaje&quot;'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/Sh6pjmQfrHI/AAAAAAAAADE/G_d8nzMlf2A/s72-c/copia+preciosidad+BN.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-1488185516764991797</id><published>2009-04-24T17:34:00.009+02:00</published><updated>2009-04-24T17:49:17.192+02:00</updated><title type='text'>Di que si</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;DI QUE SI&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5328282656882176322" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SfHc2JJWMUI/AAAAAAAAAC8/vJL1enfAsLk/s320/preciosidad+2.jpg" border="0" /&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;“Si, si, si… Decidlo un millón de veces ¡Si! Y luego, un millón de veces más. Y la palabra que habréis dicho dos millones de veces es… ¡Si!”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hace demasiado tiempo, acudí al cine –acompañado de una chica, por supuesto– a ver en la gran pantalla la última película de Jim Carrey. El cómico actor al que adorara de niño hacía tiempo que había dejado de hacerme gracia, sin embargo, las críticas acerca de su nuevo trabajo para el celuloide (que como todos sabemos, acostumbran a ser ácidas y mojigatas en extremo) parecían prometer un rato divertido.&lt;br /&gt;Lo cierto es que disfruté mucho del largometraje y el bueno de Jim logró, como antaño, arrancarme más de una sonora carcajada; sin lugar a dudas, la historia consigue dibujar una sonrisa perenne en el rostro del espectador a lo largo de toda su duración.&lt;br /&gt;La trama discurre alrededor de un divorciado desganado que afronta la vida con la mayor de las desidias. Rechaza de manera sistemática cualquier propuesta, a menudo nacida de sus mejores amigos, que tratan de hacerle ver lo trágico que resulta para uno mismo vivir encerrado en una autodestructiva rutina, caracterizada por la incuria, que lo lleva de casa al trabajo y del trabajo a casa, con película de videoclub para el enclaustramiento del fin de semana.&lt;br /&gt;Sin embargo, todo cambia cuando el protagonista se ve arrastrado por un antiguo colega hasta un particular seminario de autoayuda; a partir de entonces, únicamente podrá decir que “si”a toda propuesta o petición, revelándose ante él una imparable sucesión de anécdotas y experiencias que lo llevan a experimentar un profundo y enriquecedor –aunque cómicamente radical– cambio de actitud ante la vida, todo esto antes de que el largometraje empiece a verse salpicado por esos extraños tintes románticos que caracterizan ya a todas las comedias americanas, momento en que este comienza a hacerse previsible y menos divertido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre risas, la pantomima me hizo reflexionar sobre esa sencilla regla que aquel ficticio gurú promovía entre sus muchos seguidores: ¡DI QUE SI!&lt;br /&gt;Desde hace largo tiempo guardo entre mis notas aquellas destinadas a dar forma a un artículo que tenía previsto dar a luz con el título de “estrésate un poquito”, invitando a mis lectores a hacerse con una agenda en la que distribuir sus actividades con el objetivo de tener siempre algo que hacer y que jamás cunda la inapetencia.&lt;br /&gt;Lo cierto es que &lt;strong&gt;la apatía es una costumbre&lt;/strong&gt;. El hábito remolón no tarda en engendrar una desgana que, si continúa reafirmándose en el individuo confinándolo en la comodidad de su hogar, termina por devenir en aburrimiento.&lt;br /&gt;El aburrimiento implica una actitud depresiva por definición, puesto que la distimia – término psicológico para referir una depresión a menor escala– se caracteriza precisamente por el abandono y la falta de interés hacia cuanto nos rodea. Cuando se impone el hastío, elementos como un estado de ánimo bajo, el deterioro de las relaciones sociales y la sensación de fatiga física comienzan a ser cada vez más frecuentes, por lo que es algo definitivamente reñido con lo que aquí llamamos Juego Interno.&lt;br /&gt;En definitiva, podemos decir que &lt;strong&gt;estar ocupado ahuyenta las preocupaciones y nos regala una vida más rica&lt;/strong&gt; –con más estímulos de los que aprender y disfrutar–, mientras que la apatía se ve irremediablemente acompañada por un exceso de actividad mental a menudo compulsiva que, como sabemos, tiene un predominio egótico y por tanto es fuente de sufrimiento emocional y baja autoestima. Con motivo de esta verdad, encontramos servicios como la relativamente novedosa Terapia Ocupacional, disciplina sociosanitaria que, si bien su principal función es la utilización de actividades de automantenimiento, trabajo y juego para incrementar la función dependiente de aquellos con dicha capacidad limitada o en riesgo, se revela imprescindible para prevenir o hacer frente a trastornos depresivos.&lt;br /&gt;Amigos míos, el aburrimiento y la monotonía son peligrosos, y el hábito de entregarnos a ellos una amenaza silenciosa. Esto no quiere decir que no podamos regalarnos a nosotros mismos un día de descanso en el que regodearnos en el placer de nuestra propia holgazanería, pero tal cosa no debería convertirse nunca en una regla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto la actividad física como el entretenimiento mental –enfocándonos en tareas– son requisito fisiológico indispensable para una realidad interna sana.&lt;br /&gt;El ejercicio aumenta el flujo sanguíneo y por tanto la oxigenación de todos los tejidos, ¿has observado lo lánguido y mustio que te sientes cuando permaneces horas y horas tendido en el sofá después de haber dormido un exceso de horas? El tono muscular baja tanto que lo único que deseas es permanecer tumbado mientras la desidia atenaza más y más nuestros corazones. Por otra parte, cuando nos entregamos al esfuerzo y el sudor resbala por nuestra frente agotada, todas las preocupaciones parecen desaparecer mágicamente, no solo por el aumento de la presión sanguínea –que favorece la eliminación renal de toxinas y demás productos de deshecho– y la oxigenación de nuestro cerebro, sino también gracias a la acción de las renombradas endorfinas, auténticos opiáceos endógenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así como solemos centrar nuestra atención en aquello que anda mal en lugar de hacerlo sobre lo que marcha bien –que normalmente supera el 90% de todos los elementos que conforman nuestras vidas–, la mayoría de nosotros parecemos estar condicionados a decantarnos inicialmente por el “no” y permanecer en la anodina zona de confort de la que tanto se habla en la Comunidad.&lt;br /&gt;Quizás sea porque atreverse a decir que si siempre implica un riesgo, o porque lo desconocido, aún a pequeña escala, siempre ha intimidado al ser humano –o inspirado a otros que recordamos como extraordinarios–, a menudo la reacción será refugiarse en una negativa cuando aparece una nueva puerta ante nuestras narices, desde probar una marca de cereales diferente para el desayuno hasta decidir si nos vamos o no de viaje a Zanzíbar.&lt;br /&gt;Por tanto, se me antoja tremendamente positivo elaborar una sencilla regla mental que fácilmente podamos extrapolar a todos los aspectos y circunstancias de nuestra vida cotidiana, la cual no podrá sino enriquecerla considerablemente. Cometeremos más errores, es cierto, y quizás nos veamos más de una vez en alguna situación incómoda, pero con esto ganaremos nuevas vivencias y experiencias de las que sacar jugosas lecciones, además de todos los descubrimientos y anécdotas que con toda seguridad vamos a cosechar. Dicha pauta se traduce en adoptar el hábito del “si” y arriesgarse a la aventura fuera de esa zona de comodidad en la que gusta de refugiarse nuestro subconsciente adormecido, cosa imprescindible para los que estamos involucrados en las Artes del Corazón &amp;shy;–con su práctica y desarrollo&amp;shy;– y el crecimiento personal. Podríamos describirla de la siguiente manera:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cuando dudas entre hacer o no hacer algo en concreto, oblígate siempre a decir que SI&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando tengas claro que algo no te conviene o no va a aportarte nada positivo, un “no” es, por supuesto, la mejor opción. Sin embargo, en todos aquellos casos en que la duda te asalte, recuerda que un “si” siempre es para bien –ya sea en mayor o menor medida– y estará contribuyendo a hacer de ti una persona más abierta, osada y valiente, ¡con todos los beneficios que eso supone en proceso y contenido!&lt;br /&gt;¿No sabes si llamar a aquella vieja amiga de cuya conversación tanto disfrutas? –quizás esté demasiado ocupada o no vea lógica tu actitud después de tanto tiempo– ¡Coge el teléfono! ¿No sabes si acudir o no a esa cena que te han propuesto? &amp;shy;– no conoces demasiado a algunas personas y existe el riesgo de que no congeniéis del todo, la situación sea incómoda o te sientas fuera de lugar– ¡Confirma ahora tu asistencia! ¿No sabes si abordar o no a esa desconocida que tanto te gusta? –cabe la posibilidad de que no quiera saber nada de ti, eligiendo rechazarte cruelmente y sin contemplaciones– ¡Hazlo ahora! ¡Hay mucho que ganar! Desde depurar tu técnica hasta vivir una apasionada historia con ella.&lt;br /&gt;Conozcamos gente nueva aunque pensemos que quizás no vayan a ser del todo afines a nosotros o no compartan nuestros gustos u opiniones, es muy posible que nos sorprendan gratamente. Del mismo modo, vayamos a sitios aunque creamos que podemos aburrirnos o que existe la posibilidad de que no sean del todo de nuestro agrado; tratemos de pasarlo bien y coleccionar anécdotas aunque en un primer momento podamos pensar que este tipo de cosas no van con nosotros. En resumen, acostumbrémonos a conceder el beneficio de la duda.&lt;br /&gt;Apúntate a alguna actividad que te estimule, cómprate la guía del ocio o atrévete a dar tus primeros pasos con el emocionante Juego Diurno.&lt;br /&gt;Empecemos a decir que si y llenar nuestra agenda de compromisos. Una tarde desocupada debería ser siempre una excepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta regla, precisamente debido a su sencillez, implica un poderosísimo cambio de actitud que se verá reflejado en todas las facetas de nuestra vida.&lt;br /&gt;Personalmente, me comprometo a ponerla en práctica desde hoy, y os invito a vosotros que me leéis a acompañarme con entusiasmo en este propósito.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡SI!!!&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;La mirada que nos regala la chica de la imágen se me presenta como la definición de la más deliciosamente descarada acepción de picardía ¡Es la mirada más seductora que soy capaz de imaginar!&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-1488185516764991797?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/1488185516764991797/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=1488185516764991797' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/1488185516764991797'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/1488185516764991797'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2009/04/di-que-si.html' title='Di que si'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SfHc2JJWMUI/AAAAAAAAAC8/vJL1enfAsLk/s72-c/preciosidad+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-6870040496414633964</id><published>2009-03-23T16:47:00.007+01:00</published><updated>2009-03-23T17:13:32.595+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relaciones Estables Múltiples'/><title type='text'>El Dulce Paréntesis. Las Relaciones Estables Múltiples III</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;EL DULCE PARÉNTESIS&lt;br /&gt;LAS RELACIONES ESTABLES MÚLTIPLES III&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316411018110234818" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 207px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/Scevp0Zu8MI/AAAAAAAAAC0/k2JgdJAhm2E/s320/Boda.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Este artículo es la continuación de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/12/chubascos-en-el-paraso-las-relaciones.html"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Chubascos en el Paraíso. Las Relaciones Estables Múltiples II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El Retrato de Dorian Gray&lt;/em&gt; de Oscar Wilde es una de mis novelas favoritas. En ella goza de importante protagonismo un noble de lo más carismático llamado Lord Henry, deliciosamente cínico y dotado de una labia endiablada, que ofrece a todo aquel que le rodea intrincadas filosofías y curiosos aforismos. En una ocasión, asegura que la fidelidad conyugal se produce, en el caso de los hombres, porque estos están cansados y, en el caso de las mujeres, porque sienten curiosidad. Unos y otros, asegura, acaban decepcionados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a haceros una confesión. Desde que me sumergí en el mundo de las Artes del Corazón y comencé a cultivar y desarrollar mis habilidades seductoras he temido el momento en que llegara a conquistar a una fémina lo suficientemente maravillosa como para satisfacer mis infladas exigencias, logrando así ella que me planteara la posibilidad de una relación exclusiva. Secretamente, esperaba con aprensión el día en que tuviera que elegir entre este estilo de vida que tantísimo me ha hecho crecer –que tantas puertas y, por qué no decirlo, también piernas femeninas, me ha abierto– y el dulce retiro que me ofrecía la chica ideal que había conocido.&lt;br /&gt;Sin embargo, como formulaba en el artículo que precede a este que ahora leéis: "cuando tenemos acceso a chicas que nos entusiasman de verdad, que nos maravillan, ¿cuánto tiempo podemos resistirnos a una Relación Estable? ¿Hasta cuándo podemos escapar a ese acariciante retiro?"&lt;br /&gt;Es maravilloso ser un seductor activo y desapegado; comienzas a experimentar una vertiginosa progresión geométrica y ves como se derrumban las viejas limitaciones. Creces enormemente a nivel personal, aprendiendo constantemente de ti mismo y de la perspectiva que te ofrece cada chica que conquistas –o te rechaza, pues también de estas situaciones se obtienen jugosas conclusiones–. Te sientes cada vez más libre y destierras toda clase de dependencia (al menos, siempre y cuando seas capaz de mantener a raya la identificación y la autoadoración) a la vez que vives con el estímulo y la excitación que ofrece la novedad. Nueva chica, nuevo cuerpo que explorar, nueva mente que descubrir, nuevas lecciones que aprender… Esto es un tesoro, y por este motivo estoy inmerso en el mundo de la seducción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a estos pensamientos, los dos textos anteriores han sido dedicados al fascinante y enriquecedor mundo de las Relaciones Estables Múltiples, cómo instalarlas, mantenerlas y saborearlas. Sin embargo, en el presente artículo voy a hablar de esa chica que logra abrirse paso entre todas las demás, de ELLA, la que podría convertirse en nuestra Relación Estable.&lt;br /&gt;Cuando has conocido a una persona tan estupenda y con la que te sientes tan a gusto, alguien con quien crees que puedes experimentar un crecimiento mutuo y compartir al menos una parte de ese largo camino que es nuestra vida ¿Por qué no mantener con ella una relación exclusiva por muy hábiles en el mundo de la seducción que seamos?&lt;br /&gt;Personalmente, llegue a creer que, manteniendo una Relación Estable, estaría perdiéndome algo: la oportunidad de continuar conociendo chicas mejores y manteniendo Relaciones Estables Múltiples más excitantes. También temía que, en mi retiro conyugal, las habilidades que había desarrollado se atrofiaran y gran parte de lo que había logrado construir se perdiera.&lt;br /&gt;Sin embargo, es cierto que la experiencia de la auténtica Relación Estable, ese reconocimiento recíproco, no puede encontrarse en otro lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A tenor de estos asuntos, me resultó muy revelador leer en su momento a Marcia Grad –en su libro titulado &lt;em&gt;Carisma&lt;/em&gt;, una obra más que recomendable–. Esta, hablaba de lo erróneo de pretender la perfección de la pareja. Que nadie se rasgue las vestiduras todavía, pues ya son muchas las veces que he proclamado y realizado apología acerca de tener selectos estándares y confiadas exigencias en cuanto a chicas se refiere (calidad frente a cantidad, sin lugar a dudas). Marcia Grad no habla en ningún momento de conformismo, sino de que ninguna pareja va a satisfacer absolutamente todas nuestras necesidades sociales; exigirle por tanto tamaña responsabilidad seguramente acabará por abrumarla y, culpándola de nuestras decepciones, una relación que de otro modo podría ser tremendamente enriquecedora se deteriorará rápidamente.&lt;br /&gt;Así como tenemos un amigo con quien practicar nuestro deporte favorito, otro al que acudimos para hablar de nuestros pesares y otro con quien salir a reír y disfrutar de una noche de fin de semana, nuestra pareja nunca debería ser considerada como alguien capaz de abarcar y satisfacernos en todas estas áreas; al contrario, un tipo carismático sustenta estas necesidades en una cuidadosa selección de círculos sociales –amigos, familiares, etc.– de los que la pareja es solo una pieza más, que aunque especialmente valorada e importante, nunca podría sustituir a las demás (o no debería hacerlo, aunque por desgracia todos conocemos el caso de noviazgos dependientes y absorbentes con importantes dosis de disfuncionalidad).&lt;br /&gt;En lugar de pretender hallar la perfección –inexistente en la naturaleza–, Marcia nos anima a considerar qué características son imprescindibles por deseables en una posible pareja estable y, por el contrario, qué defectos (pues todos contamos con una nutrida gama de ellos) somos incapaces de admitir en ella. Cuando alguien se ajuste a estos esquemas, quizás intentar una estabilidad pueda merecer la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En cualquier caso, es importante escapar de los tóxicos y limitadores condicionantes sociales, completamente obsoletos, que nos hacen pensar en el noviazgo como una antesala al matrimonio&lt;/strong&gt;. Esta idea nos aterra a los practicantes de las Artes del Corazón, pues supone cerrar alrededor de nuestros miembros –estoy hablando de las muñecas, mentes maliciosas– un grueso y pesado grillete, dorado, pero un grillete al fin y al cabo.&lt;br /&gt;Con frecuencia se dice tras una ruptura que la relación larga “salió mal” ¿Por qué diablos ha salido mal? ¿Porque no ha acabado en boda? Desde mi punto de vista, una relación habrá fracasado no cuando llegue naturalmente a su fin, sino en el caso de que no haya habido aportes mutuos ni aprendizaje alguno.&lt;br /&gt;Cambiemos esta perspectiva –en mi caso, dicha concepción me ha alejado temeroso de la estabilidad de pareja desde siempre y me ha supuesto una dificultad importante de cara a comprometerme– y consideremos un noviazgo como caminar juntos durante un periodo variable de tiempo, no como colocarnos forzados el grillete de la esclavitud emocional.&lt;br /&gt;Perfectamente podemos vivir con alegría unos meses de Relación Estable exclusiva y, pasado este tiempo, regresar al campo a recuperar la agilidad perdida sin arrepentimiento ni herida emocional, sino una experiencia y un precioso recuerdo, puede que incluso una amistad duradera (fue precisamente una queridísima REM la que me hizo creer y desear que todas mis relaciones caducas acabasen en una amistad; al fin y al cabo, elegí a esas chicas por ser maravillosas, y por mi parte merece la pena intentarlo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora es mi deseo elevar una señal de peligro, puesto que con demasiada frecuencia he sido testigo de relaciones tremendamente disfuncionales, en el caso de buenos amigos y conocidos, y también dentro de la Comunidad a lo largo de mi etapa de foro.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Una relación exclusiva debe ser construida desde el crecimiento mutuo, no desde el temor por perder a nuestra pareja&lt;/strong&gt;. Sin embargo, los seres humanos con frecuencia tendemos a cerrar una celosa exclusividad por este último y tóxico motivo, forjando poderosas dependencias emocionales que deterioran muy profundamente nuestro Juego Interno y hacen voluble nuestra autoestima (como sabéis, la autodependencia emocional es para mí uno de los tres pilares fundamentales de una realidad interna sólida y sana).&lt;br /&gt;Por este motivo, cuando uno siente de pronto la necesidad apremiante de “cerrar el trato de fidelidad” y se encuentra a sí mismo preocupándose paranoico acerca de las posibles intenciones de su chica con otros hombres, algo está fallando.&lt;br /&gt;Por supuesto que esta clase de inducción a la relación estable es propia de personas con un Juego Interno débil (baja autoestima e ineptitud emocional que los lleva a edificar rápidas dependencias en todo, no solo las mujeres) y aquejadas por una profunda Mentalidad de Escasez, fruto de inseguridad y dudas acerca de la propia capacidad para seducir o gustar a aquellas del bonito sexo opuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosas así no solo ocurren en los hombres, sino también en las mujeres que, por ser con frecuencia más emocionales, muchas veces se ven encerradas en una relación ancestral con un tipo mediocre de la que no se atreven a salir por miedo a encontrarse solas. La identificación egótica con el papel de “novia” y la dependencia emocional que mantienen con el tipo en cuestión hacen que una posible ruptura sea para ellas como una auténtica mutilación de su psique. Estas son las chicas con novio a las que seducimos por las noches y, puesto que no entiendo porqué debemos respetar las relaciones ajenas (pues es precisamente ella la que debe decidir estas cosas y no nosotros), os animo a que liberéis tantas de estas almas como os sea posible, mis queridos seductores. Al fin y al cabo, si una chica mantiene una Relación Estable satisfactoria y enriquecedora, no os besará por muy buen Juego que seáis capaces de desplegar.&lt;br /&gt;A mis Relaciones Estables Múltiples más atractivas les entran chicos constantemente con la sana intención de seducirlas. De hecho una de ellas, que frecuenta un lugar madrileño famoso por su afluencia de seductores, a menudo me cuenta anécdotas en las que un iniciado en estas artes le dedica un abridor descalibrado o un nega mal escogido (por si tenéis dudas, nunca le he hablado acerca de la Comunidad de seducción).&lt;br /&gt;Precisamente, el hecho de que a mi no parezca importarme si ellas ligan o no es una situación nueva que las desconcierta profundamente, pues están acostumbradas a toda una legión de hombres deseando forjar con ellas una relación exclusiva cuanto antes; el efecto que este desconcierto provoca en las chicas con las que mantenemos una REM a menudo ocasiona, por un lado, temor a la pérdida y duda acerca de sí mismas al interpretar una sobrada confianza en aquel a quien pretenden y, por otro, el intenso deseo de ganarse la fidelidad de este chico tan confiado y diferente (principio muy básico en seducción que nos habla de cómo los seres humanos deseamos lo que no tenemos y despreciamos con frecuencia aquello que nos está asegurado). La manera de lidiar con estos dos obstáculos ya la trataba en el artículo anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto me recuerda la llamada Teoría del Reconocimiento, que descubrí de la mano de Jorge Bucay en su libro &lt;em&gt;El Camino del Encuentro&lt;/em&gt;. Dicha hipótesis, referida a los mecanismos en que se forjan las parejas, se centra en cómo la relación con el otro incrementa la valoración que tengo de mi mismo, es decir, se basa en el orgullo egótico de ser necesitado por alguien codiciado.&lt;br /&gt;Esta dinámica como madre de la Relación Estable implica una fortísima dependencia emocional –que, si bien ya la juzgamos indeseable de cara a las Relaciones Estables Múltiples, con mayor motivo lo será en las que son únicas y exclusivas– y afecta al autoconcepto haciéndolo peligrosamente volátil, a la vez que, con el devenir del tiempo, forja una dura adicción por parte de nuestro ego traicionero que terminará siendo muy dolorosa y perjudicial (especialmente en el caso de ruptura, o cuando la relación deje de ser nutricia); construir una relación sobre la dependencia emocional no tardará en convertirnos en lisiados sentimentales. Sin embargo, no por estar reñida con la asertividad (aunque os adelanto que, en pequeñas dosis, su estímulo está muy relacionado con la cualificación como técnica, aunque eso ya es material para otros textos) la Teoría del Reconocimiento es menos frecuente; prevengámonos frente a toda esta clase de disfunciones, claro que si, pero es perfectamente posible realizar una elección higiénica de nuestra compañera ideal partiendo del estilo de vida propio de un seductor eficaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Siendo sincero, creo firmemente que las Relaciones Estables Múltiples (periodo activo y desapegado del seductor) y la Relación Estable exclusiva (periodo inactivo, aunque únicamente desde el punto de vista más superficial de todo esto) configuran un ciclo y son indisociables la una de las otras partiendo de una realidad armónica&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Quizás Lord Henry, el personaje de Oscar Wilde, tuviera razón cuando aseguraba que el varón da el paso hacia la fidelidad movido por el aburrimiento y el cansancio, o quizás necesitemos de la perspectiva que nos otorgan ambas posiciones para continuar creciendo como individuos, y también como seductores (soy más partidario de esta última forma personal de enfocar el asunto).&lt;br /&gt;Al fin y al cabo, lo cierto es que la estabilidad real no existe.&lt;br /&gt;Todo en la vida y la naturaleza sigue un ciclo de crecimiento y destrucción –aceptar esto, el cambio, es un camino necesario para alcanzar la felicidad y una exigencia para construir un Juego Interno fuerte–, y al igual que la planta pierde su verdor y agoniza en los meses más fríos para resurgir con la llegada de la primavera más frondosa y colorida que nunca, empiezo a pensar que no hay Relaciones Estables Múltiples sin relación exclusiva. Del mismo modo, ninguna Relación Estable dura tal como la forjamos eternamente, aunque el ser humano se haya empeñado en que así sea para garantizar la estructura social que tenemos hoy en día.&lt;br /&gt;Este artículo es especialmente importante para mí, pues a través de estas reflexiones creo haber asimilado algo importante acerca de la exclusividad y, del mismo modo, haber perdido también el temor y rechazo categórico al compromiso. Quizás esté preparado ya para una Relación Estable, sin tener que renunciar a las Artes del Corazón en un sentido amplio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evitar besar y acostarnos con otras mujeres no nos impide necesariamente jugar a seducirlas –aunque sí es cierto que limita en gran medida el uso de determinadas técnicas–. Del mismo modo, estos periodos pueden ser aprovechados para el implemento de otras facetas y características no relacionadas directamente con la obtención de los cálidos placeres que esconden las damas entre las piernas (como lo son precisamente el Juego Interno, la personalidad y el resto de habilidades sociales).&lt;br /&gt;Se puede llegar muy lejos en una interacción sin llegar al encuentro íntimo ¿Qué hay de malo en ser lo que en el argot más mundano llamamos un “calienta bragas”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En síntesis. Así como la búsqueda desesperada de un noviazgo aleja al varón de su sistema de estándares y lo lleva a erigir peligrosas dependencias, acercándolo y alimentado aún más la existente ineptitud emocional y social, el rechazo categórico hacia la Relación Estable tampoco está exento de disfuncionalidad. Es importante, por tanto, dejar de considerar el emparejamiento exclusivo como un pacto eterno y debilitante, o en cuyo nombre tengamos que realizar sacrificios.&lt;br /&gt;Perfectamente podemos retirarnos una temporada y renunciar a los besos de tantas; tan pronto como la balanza vuelva a decantarse hacia el aparente desapego de las Relaciones Estables Múltiples, seremos libres de regresar con alegría al terreno de juego –eso sí, con el recuerdo de una bonita historia y una nueva lección aprendida–. Mientras tanto, nada nos impide permanecer calentando en la banda…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Fin&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-6870040496414633964?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/6870040496414633964/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=6870040496414633964' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/6870040496414633964'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/6870040496414633964'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2009/03/el-dulce-parentesis-las-relaciones.html' title='El Dulce Paréntesis. Las Relaciones Estables Múltiples III'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/Scevp0Zu8MI/AAAAAAAAAC0/k2JgdJAhm2E/s72-c/Boda.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-5525655638506771770</id><published>2009-03-11T11:04:00.013+01:00</published><updated>2009-03-12T01:41:06.842+01:00</updated><title type='text'>Nace Proyecto Madrid (noticia)</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;NACE PROYECTO MADRID&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Tengo el placer de notificaros del nacimiento de Proyecto Madrid.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5311872861429784482" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 119px; CURSOR: hand; HEIGHT: 158px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SbeQOVWPX6I/AAAAAAAAACs/8dnMZM73Olk/s320/Copia+de+cabecera-sup.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SbeOVScF0II/AAAAAAAAACc/7TYfjW2NSto/s1600-h/Copia+de+cabecera-sup.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Recuerdo como si fuera ayer el día en que conocí a Rápsoda y Mr. Bitches (también a Roby, si lees esto, no me olvido de ti, amigo mío). Mis andaduras por el apasionante mundo de la seducción podían resumirse a los escasos meses estivales y aún me sentía algo torpe y desorientado, sin embargo, los resultados que había obtenido desde que empezara a aplicar las primeras premisas teóricas habían conseguido avivar aún más las llamas de la ilusión, que refulgían impacientes en mi corazón y estómago mientras me arreglaba delante del espejo, preparándome para la noche en que conocería a mis futuros alas.&lt;br /&gt;Las ganas de reunirme con personas como yo, entusiastas y ávidas por mejorar sus talentos, me impedían imaginar siquiera que los tipos que fuera a encontrarme pudieran no resultar de mi agrado –al fin y al cabo, jamás me había reunido con nadie a través de Internet–, al contrario, la idea de ayudarnos mutuamente, comentar y departir a tenor de nuestras experiencias en el campo, y correr juntos en pos de los voluptuosos tesoros que las maravillosas féminas guardaban para nosotros, se me antojaba de todo punto irresistible.&lt;br /&gt;Tuve mucha suerte. Aquella noche de Septiembre me encontré por vez primera con quienes compartiría tantas historias, con quienes recorrería este enriquecedor camino –que, en algunos tramos, puede tornarse escabroso–, con quienes aprendería tanto y comprendería tanto… Con quienes forjaría una valiosísima amistad.&lt;br /&gt;Si, aquella noche conquistamos literalmente la terraza madrileña de Ananda, quizás ayudados por ese Principio Favorable al que se refiere Paulo Coelho en su novela &lt;em&gt;El Alquimista&lt;/em&gt;, ese que parece asistir y beneficiar a aquel que se aventura en pos de sus sueños a lo largo de sus primeros pasos. Los grupos de chicas se rendían a nuestro encanto desenfadado y, pese a acabar de conocernos, parecíamos actuar extrañamente sincronizados y compenetrados; hubo muchas mujeres, incluida una de las chicas más bonitas que jamás haya podido cautivar, precisamente aquel primer día… Era como si, juntos, nuestras aún desatinadas aptitudes funcionaran amparadas por alguna extraña influencia sinérgica. Aquella inyección de enardecimiento logró unirnos poderosamente, mientras que la ilusión, la adrenalina y la creciente amistad hicieron el resto ¡Era cierto! ¡Esto era posible! ¡La seducción no era una ficción!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces, Rápsoda, Bitches y yo hemos seguido creciendo en el mundo de la seducción, viendo nuestras destrezas desarrollarse y prosperar hasta el día de hoy. Resulta difícil explicar la clase de afecto que les tengo a ambos puesto que, para mí –el único que nunca tuvo tintes de Natural– esto ha sido una auténtica revelación; no son solo grandes amigos, sino también mis compañeros de viaje, un viaje muy especial en busca de maravillosos tesoros –y no me refiero solo a aquellos que las mujeres guardan entre las piernas–. La seducción es algo que te cambia, y cambiar junto a alguien, es algo que une. Supongo que Proyecto Madrid viene a representar todo esto, al menos desde mi punto de vista, o es mi deseo que así sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera vez que concebimos Proyecto Madrid, este iba a ser un blog donde recopilar todos los artículos que fuésemos pariendo, rescatándolos así se ser sepultados bajo la avalancha de nuevos hilos que surgían en los cada vez más populares foros de seducción. Más adelante, comenzó a ilusionarnos la idea de convertir la web en un punto de encuentro para los seductores madrileños verdaderamente comprometidos con su propia mejora personal.&lt;br /&gt;Sin embargo, debemos reconocer que, de no ser por mi admirado Cyberian, seguramente no estaría ahora anunciándoos a través de mi bitácora el nacimiento de Proyecto Madrid. Cuando este avezado artista venusiano se unió a nuestras filas, llegó a ilusionarse tanto por el boceto que, desde entonces, ha sido quien ha espoleado nuestros en ocasiones perezosos traseros para que hoy nos sea posible ofreceros el susodicho espacio. Nos animó a concebir Proyecto Madrid como algo mucho más grande, un verdadero referente en la capital, un lugar auténtico y reconocido por su calidad, un punto de encuentro para la ilusión y el entusiasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Proyecto Madrid llega a nosotros con la intención de devenir en ese trampolín sobre el que saltamos antes de zambullirnos en las profundidades del apasionante mundo de la seducción, con sus diversos enfoques, alejándonos del misticismo y las visiones indubitables, decantándonos por un modelo natural, armónico y, sobre todo, divertido y enriquecedor a todos los niveles.&lt;br /&gt;En la página encontraréis artículos, ensayos, un buzón de consultas –en el que daremos forma de artículo a aquellas que sean de interés– y mucho más, incluyendo la organización de eventos tales como charlas, conferencias y talleres (aunque yo, al menos por el momento, me mantendré al margen de la actividad docente que implican estos últimos por diversos motivos).&lt;br /&gt;¡Tengo el enorme placer de presentaros Proyecto Madrid y daros a todos la bienvenida!&lt;br /&gt;Esta es vuestra web, espero que la disfrutéis:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.proyectomadrid.com/"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;www.proyectomadrid.com&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas secciones aún están desactivadas o faltas de contenido, os ruego paciencia, la web está dando sus primeros pasos y es nuestro deseo que sea algo muy vivo, en continuo crecimiento, por lo que veréis en ella actualizaciones constantes (la sección “Bitácora” ha sido ideada para reflejar por orden de publicación todos estos nuevos añadidos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un fuerte abrazo &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;P.D.: por si a alguien le surge la duda, este blog seguirá funcionando pese a mi completa implicación en Proyecto Madrid ¡Seguís teniendo una cita también en este espacio! &lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-5525655638506771770?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/5525655638506771770/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=5525655638506771770' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/5525655638506771770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/5525655638506771770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2009/03/nace-proyecto-madrid-noticia.html' title='Nace Proyecto Madrid (noticia)'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SbeQOVWPX6I/AAAAAAAAACs/8dnMZM73Olk/s72-c/Copia+de+cabecera-sup.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-589857268334660305</id><published>2009-02-10T12:41:00.004+01:00</published><updated>2009-02-10T17:12:16.215+01:00</updated><title type='text'>Más sobre la identidad del seductor</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;MÁS SOBRE LA IDENTIDAD DEL SEDUCTOR&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5301132949852712322" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 273px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SZFoVM8W7YI/AAAAAAAAACE/y0OJb1o3jt0/s320/Chica+BN2.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace algunos meses escribí un artículo titulado &lt;a href="http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/09/besos-junto-al-mar.html"&gt;La Identidad del Seductor; Besos Junto al Mar&lt;/a&gt;, con el que además inauguré muy apropiadamente este espacio.&lt;br /&gt;El texto encerraba una idea que cobra especial relevancia para mí en cuanto al aprendizaje y práctica de la seducción se refiere: en &lt;strong&gt;síntesis&lt;/strong&gt;, hace referencia al hecho de que muchos acabamos por identificarnos con la etiqueta de “seductor”, que nos colgamos satisfechos y, reconozcámoslo, también vanidosos.&lt;br /&gt;Está concepción de uno mismo es una poderosa forma de ego y, a partir del momento en que se reafirma en nuestro sistema de convicciones, no tarda en esclavizarnos engendrando toda una colección de negatividades relacionadas con mantener esta identidad en el tiempo psicológico.&lt;br /&gt;Puesto que hemos hipotecado nuestro sentido de realización personal –al menos hasta cierto punto, y no olvidemos que, para el ser humano, las relaciones sociales y con el sexo opuesto son fundamentales debido a nuestra naturaleza gregaria– sentiremos ansiedad por estar a la altura de nuestro ego seductor, miedo de que se deteriore (perdiéndose así la felicidad que nos otorga) y nos veremos movidos a luchar por reafirmarlo, a través de actos y conquistas, en una eterna esclavitud repleta de intranquilidad y desasosiego, obligados a demostrarnos continuamente a nosotros mismos que seguimos siendo afinados tenorios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría profundizar un poco más en esta idea, a mi modo de ver tan importante para aquel que verdaderamente ha experimentado un cambio con el aprendizaje de estas disciplinas, reavivarla, y plantear una forma para describirla más sencilla y fácil de comprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos sabemos lo peligrosa que puede resultar la expectativa en sí misma (que no el deseo), tanto para el seductor que se lanza al abordaje de una bonita fémina como para aquel que desea eliminar la desilusión y la negatividad originada en el rechazo al momento presente por nuestro ego impostor.&lt;br /&gt;La clave para garantizar una realidad interna sana, sólida y asertiva podría resumirse fácilmente con el siguiente aforismo: &lt;em&gt;acepta en lugar de esperar&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Bien, pues puedo atreverme a decir con rotundidad que &lt;strong&gt;considerarse un seductor es en sí mismo una expectativa&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Veamos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Soy un seductor porque cautivo a las mujeres y conquisto sus besos (en el argot de la Comunidad, del que poco a poco me voy alejando, obtengo “cierres”), y el hecho de lograr estas conquistas es precisamente lo que me convierte en un seductor.&lt;br /&gt;Evidentemente, si soy un seductor, tengo que seducir mujeres, porque si no consigo adueñarme de sus besos, significará que no soy un seductor.&lt;br /&gt;Si ser un seductor me hace feliz porque implica, por una parte, la realización personal y, por otra, el cálido placer de la supuesta admiración ajena, y en este momento no estoy cautivando a fémina alguna ni gozo de su buena disposición hacia mí, la conclusión es que habré dejado de ser un seductor y, por tanto, habré dejado de ser feliz.&lt;br /&gt;Si además hubo un tiempo en que osé considerarme un gran seductor, regodeándome de este modo en el traicionero y volátil sentimiento de autoadoración, más dura será la caída y la nostalgia cerrará su fría garra sobre mi subconsciente distraído&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque pueda parecernos una trivialidad, lo cierto es que el verbo “ser” puede llegar a resultar francamente tóxico a nivel subliminal. Tener el hábito de &lt;strong&gt;pensar&lt;/strong&gt; en lo que somos (en función de nuestros actos) en lugar de lo que hacemos (más relacionado con el verbo “estar”, que implica un estado y no una condición) nos acarrea continuamente identificaciones, papeles egóticos que nos impiden disfrutar de nuestra realidad aunque, en ocasiones, nos regale jugosos caramelos de exaltación con cada triunfo al que nos hace adictos. Este planteamiento, desde mi punto de vista, es especialmente importante en el caso de los que nos gusta seducir mujeres, puesto que las relaciones con el sexo opuesto están doblemente imbuidas de orgullo y relacionadas con la aceptación de uno mismo a través de la validación ajena, reconozcámoslo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si sacamos el proceso mental que asociamos a la identidad del seductor de su contexto psicológico, descubrimos lo absurdo que es dejarnos afectar por ella.&lt;br /&gt;Por ejemplo, supongamos que te gusta la música y por eso aprendes a tocar la guitarra. Lo haces porque te gusta tocar el instrumento y paladear el timbre de cada nota que provocas con tus dedos, no porque pienses que, cuando seas un guitarrista, entonces serás feliz y tu ego estará contento. No, eres feliz tocando la guitarra, eso es todo, no sientes la necesidad de considerarte un guitarrista.&lt;br /&gt;Del mismo modo, te gustan las chicas y por eso las seduces, no tienes porqué considerarte un seductor ni esperar a sentirte realizado siéndolo. Eres feliz ahora en la práctica, no mañana con la conquista de identidad o título alguno, por que dicho objetivo nunca será definitivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Desde mi punto de vista, lo más lógico es enfocar todo esto como el aprendizaje y desarrollo de una habilidad, en lugar de tomárnoslo como una transformación reseñada&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Se trata de progresar en el uso recreativo de nuestros talentos cautivadores, no de cargar con la cruz de creer haberse convertido en un seductor.&lt;br /&gt;Sé un tío que arriesga, sé alguien que ha decidido optar por la mejora personal, sé un hombre al que le gustan mucho las chicas o, simplemente, sé, pero no seas un seductor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, esta distorsión existe en gran parte porque existe la Comunidad de Seducción que, con frecuencia, lleva implícito un modelo –o varios–.&lt;br /&gt;Cuando Mystery describió al &lt;em&gt;Pick Up Artist&lt;/em&gt;, el PUA, dejó de ser un instructor que ilustra a sus alumnos en la práctica del ligue para convertirse en alguien que transforma al tipo medio estandarizado (torpe en sus relaciones con mujeres) en un PUA, un seductor irresistible con un éxito abrumador.&lt;br /&gt;No se trata ahora de debatir o reivindicar si las expectativas son creíbles o no, sino de darnos cuenta del cambio de concepto, inocuo a priori, que se torna peligroso cuando, en lugar de comprender que estamos aprendiendo una disciplina y esta no nos define por sí misma ni nos valida a ojos de nadie –ni a los propios–, nuestros esfuerzos terminan por ir dirigidos a experimentar una metamorfosis.&lt;br /&gt;Ser un PUA era –o es– un galardón diferenciador, una medalla deseable para que un tipo con baja autoestima pueda llegar a descollar y diferenciarse.&lt;br /&gt;Nuestras habilidades forman parte de nosotros, pero somos mucho más y, por tanto, todas son discriminables. El deseo por ser un seductor no debería crearnos inquietud, simplemente porque únicamente podemos ser un seductor ahora mismo; si estás seduciendo, estás siendo un seductor, y cuando estás tocando la guitarra, estás siendo un guitarrista. Eso es todo.&lt;br /&gt;Este es el motivo por el que la realidad con la que afronta un Natural o un autodidacta este ejercicio siempre es más higiénica. Por de pronto, dado que no existe un modelo con el que compararse negativamente, únicamente ve sus propios progresos. Además, como estamos comprobando, al no existir la expectativa de convertirse o ajustarse a esa pauta en concreto, puede saborear y personalizar cada paso que va dando sin que su ego tenga miedo de perder una identidad que jamás se ha forjado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Olvidémonos del ser o no ser y el posible caché que eso pueda proporcionarnos, en lugar de eso concentrémonos en disfrutar del proceso de seducción y, por supuesto, de las mujeres que verdaderamente nos gusten.&lt;br /&gt;En cualquier caso, todo el mundo debe saber que aquí NADIE HACE NADA EXTRAORDINARIO. &lt;strong&gt;Todos, y repito, todos los que practicamos las Artes del Corazón somos tíos normales, porque que un chico ligue con una chica es precisamente lo normal&lt;/strong&gt;. Es así, los hombres y las mujeres están diseñados para gustarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, lo cierto es que no soy un seductor porque tampoco hago hoy por hoy lo que hace el seductor tipo que todos hemos conceptualizado, el PUA de Mystery que, armado de astucia y una buena colección de enlatados, se hace notar en toda la sala y charla animadamente con todos los grupos de chicas. Aunque es cierto que una vez lo hice, y reconozco que es una práctica muy divertida.&lt;br /&gt;Recuerdo, hace algo más de año y medio, cuando recorría los bares de Huertas –una zona muy frecuentada por Aven, PUAs y toda clase de seductores categorizados aquí en Madrid– observando cuidadosamente a mi alrededor con la esperanza de reconocer a uno de estos portentos. Las proezas que de sus manos había leído en los foros me convertían en un entregado admirador, y creí encontrarme con tres de los moderadores de por aquel entonces en uno de los locales: eran altos, bronceados y terriblemente atractivos. Las expresiones de estos tres adonis reflejaban una seguridad absoluta y una altivez orgullosa, allí, situados en el centro de la pista mientras gozaban de la atención de un grupo de chicas. Recuerdo que uno de ellos lucía una camiseta sin mangas para mostrar un cuerpo extremadamente duro y musculado, mientras que los otros dos vestían con camisa brillante y coloreada bajo una americana de la mejor confección. Su mirada, su forma de moverse… ¡Debían de ser los tipos más alfa del mundo! ¡Tenían que ser ellos! ¡Los PUA!&lt;br /&gt;Pues si, es cierto que lo que leemos en la Comunidad puede confundir al lector, haciéndole creer que algo es más impresionante de lo que realmente es cuando despojamos el material de los colores fabulosos que nuestra subjetividad le otorga. No es así, un seductor es un tipo normal, sin más, aunque valiente y comprometido con su desarrollo –que no es precisamente poco–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a todo, es preciso reconocer que la Comunidad, para aquel que se inicia, también es una fuente de inspiración, y esto es algo muy positivo si uno es mínimamente competitivo (es cierto que el exceso de competitividad es perjudicial y narcisista, pero en pequeñas dosis desprovistas de enajenación propulsa al individuo y lo espolea en pos del éxito). Gracias a la existencia de la Comunidad algunos comprendimos que todas estas disciplinas que aquí nos ocupan podían ser entrenadas y aprendidas. Podría decirse que la Comunidad es en sí una creencia, una que nos abre puertas y nos enseña a tener fe en nuestras habilidades potenciales; quizás por eso muchos gurús se comportan como profetas. En cierto sentido, lo son.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desearía señalar también, para que no haya equívocos o pueda malinterpretárseme, que alejarse de la identificación con la etiqueta de “seductor” no está en absoluto reñido con la práctica y el entrenamiento de las actitudes y técnicas que a este se le suponen ¡Todo lo contrario! Muchas veces he subrayado la evidente necesidad de practicar asiduamente como único medio para el desarrollo de estas habilidades, lo que pretendo, es que esto sea percibido precisamente como tal, el entrenamiento de un talento, y no una constante demostración a nosotros mismos –y a cuantos nos rodean– de que somos habilidosos cautivadores y nos ajustamos a los comportamientos esperados en uno de estos tenorios. No nos esclavicemos a esa idea y librémonos así de una carga tan innecesaria y obsesiva.&lt;br /&gt;Es fundamental ser constante y comprometido con nuestra mejora en este ámbito –como en cualquier otro– pero si algo te está angustiando, puedes sentirte completamente libre de darte un respiro y permitirte cobrar algo de perspectiva, la práctica de estas artes debe ser concebida como algo estimulante y divertido, no como una obligación estresante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No somos ni mejores ni peores por ligar con muchas chicas; esto no se trata de transformarse en alguien de mayor valía o reconocimiento, ni mucho menos ajustarse a un modelo idealizado de seductor. Se trata de disfrutar con la práctica y el aprendizaje de una actividad que nos fascina, eso es todo. La identidad es una trampa, una expectativa y, lo que es más ponzoñoso, una dependencia emocional terriblemente exigente que no nos dejará nunca en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no soy un seductor, sólo soy un tipo que ama a las mujeres...&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-589857268334660305?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/589857268334660305/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=589857268334660305' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/589857268334660305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/589857268334660305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2009/02/mas-sobre-la-identidad-del-seductor.html' title='Más sobre la identidad del seductor'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SZFoVM8W7YI/AAAAAAAAACE/y0OJb1o3jt0/s72-c/Chica+BN2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-2571433472663085039</id><published>2009-01-19T11:43:00.006+01:00</published><updated>2009-01-29T18:13:01.160+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Juego Interior'/><title type='text'>El Juego Interior. Mis principios fundamentales</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;EL JUEGO INTERIOR&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;MIS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5292959537939133938" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SXReqA1gtfI/AAAAAAAAAB8/zoggXo-6CQI/s320/El+pensador+observado%3B+Chuck+Carlton.jpg" border="0" /&gt; &lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;Importante artículo este que hoy os ofrezco, pues encierra gran parte de mis hipótesis &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;conceptualizadas&lt;/span&gt; sobre el Juego Interno.&lt;br /&gt;Voy a compartir con vosotros las ideas más básicas que sustentan &lt;em&gt;El Juego Interior&lt;/em&gt;. Pese a que disfruto mucho escribiendo y desarrollando estos, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;llamémosle&lt;/span&gt; ensayos, como decía en el texto presentación de este blog, me he decidido a ir plasmando en diversos artículos mis conceptos más fundamentales sobre Juego Interno de manera lo más sencilla y sintética posible. Aunque a menudo extractar y abreviar implica ser impreciso, estos compendios también me servirán como soporte para construir sobre ellos las redacciones más profundas y desarrolladas a tenor de idénticos asuntos.&lt;br /&gt;No hablaré ahora de seducción. Aunque aborde en muchos casos estas temáticas desde la perspectiva del seductor, las Artes del Corazón no son más que una aplicación del buen Juego Interno y no al revés, como algunos se han atrevido a sugerir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi modo de ver, el Juego Interno abarca tres frentes primordiales que, si bien no dejan de estar conectados entre sí y se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;retroalimentan&lt;/span&gt; recíprocamente, creo que deben ser concebidos y trabajados de forma específica.&lt;br /&gt;Son los siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o &lt;strong&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Autodependencia&lt;/span&gt; emocional&lt;/strong&gt;: término acuñado por Jorge &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Bucay&lt;/span&gt; que he decidido adoptar luego de leer la obra del mismo nombre, con sus análisis etimológicos. Anteriormente –en otros artículos– me refería a este punto como Independencia Emocional, sin embargo, por lo que representa y la manera de implementarlo no se me ocurre una forma mejor de bautizarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o &lt;strong&gt;Visión Positiva del Mundo&lt;/strong&gt;: no existen los hechos, únicamente las interpretaciones (aforismo fundamental de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Nietzche&lt;/span&gt;). No conocemos un entorno objetivo, sino nuestra percepción del mismo; esto aparece directamente relacionado con nuestra actitud y, por tanto, la reacción que cuanto nos rodea tiene hacia nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o &lt;strong&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Autoestima&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;: que podríamos denominar también Visión Positiva de Uno Mismo. Este concepto deviene en seguridad, motivación y es clave como combustible para llevar a cabo actuaciones osadas. La percepción de uno mismo también está sujeta a distorsiones, a menudo más agresivas que las externas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada uno de estos tres elementos potencia y facilita la mejora e implemento de los demás y, de la misma manera, actuarán como factores &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;limitantes&lt;/span&gt; para el desarrollo del resto. Existen maneras concretas y específicas para trabajarlos por separado, pero su crecimiento debe ser parejo; es como si nuestro &lt;em&gt;Juego Interior&lt;/em&gt; fuera una mesa de tres patas, si una falla o es más corta que las demás, será imposible mantenerla en pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;El Pensador&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Cuando hable sobre &lt;em&gt;El Juego Interior&lt;/em&gt; o Juego Interno en general, voy a referirme con frecuencia al "ego", haciéndolo desde la perspectiva &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;conceptualizada&lt;/span&gt; que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Eckhart&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Tolle&lt;/span&gt; ofrece en su obra.&lt;br /&gt;Este autor propone un camino inmediato hacia la denominada Iluminación, un estado de disolución del yo proclamado por los grandes maestros espirituales de todos los tiempos (incluyendo figuras al parecer &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;malinterpretadas&lt;/span&gt; como el propio Jesucristo) adaptado a nuestros días y adecuado para el pensamiento y la vida moderna.&lt;br /&gt;La mente vacía de pensamientos, el éxtasis de la aceptación, la ausencia de expectativa y de memoria y la entrega total al presente parecen ser la clave indiscutible de la felicidad esencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mi, leer a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Tolle&lt;/span&gt; resulto ser tremendamente revelador, mucho más de lo que podía esperar. Fui capaz de acceder a esos estados de Presencia en los que alejar el sufrimiento &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;egótico&lt;/span&gt; y disfrutar de un apacible y placentero ahora independientemente de las circunstancias externas; sin embargo, creí comprender que, al menos para mí –quizás por falta de voluntad o un &lt;em&gt;yo&lt;/em&gt; demasiado desarrollado a lo largo de veintitrés primaveras– extinguir el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;ego&lt;/span&gt; no solo era imposible, sino contradictorio con la vida que la mayoría llevamos.&lt;br /&gt;No obstante, aprendí una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;valiosísima&lt;/span&gt; lección que considero CLAVE para el trabajo de cada uno de los puntos que más arriba he enunciado brevemente: &lt;strong&gt;observar al pensador y discriminar el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;ego&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Es por eso que veis la imagen de &lt;em&gt;El Pensador&lt;/em&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Rodín&lt;/span&gt; en la foto que precede a este artículo, como también es el motivo de que eligiera la afamada escultura como parte del rótulo de este blog. Para mí es la forma gráfica de representar al &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;ego&lt;/span&gt;; cuando eres capaz de distanciarte de él y concebir los pensamientos que pueblan tu mente como una entidad discriminada –es decir, separada de ti– ese estado de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;desidentificación&lt;/span&gt; te permite actuar de manera asertiva, observar sus procesos nacidos de creencias condicionantes (lo que denomino &lt;em&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;trazabilidad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;) y, punto fundamental para la aplicación de &lt;em&gt;El Juego Interior&lt;/em&gt;, corregirlo y condicionarlo.&lt;br /&gt;Este es un mundo creado por y para el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;ego&lt;/span&gt;; está poblado por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;egos&lt;/span&gt;, dirigido por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;egos&lt;/span&gt; y enfocado a los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;egos&lt;/span&gt;. No creo que la sociedad en que vivimos pueda ser concebida como tal al margen del yo rotundo. Por eso, mi idea no es eliminar el yo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;egotista&lt;/span&gt;, sino &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;cabalgarlo&lt;/span&gt; y doblegarlo para que trabaje a nuestro favor y no al revés, libre y temeroso como ahora discurre, cargándonos de ponzoñosa &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;negatividad&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Condicionar al &lt;em&gt;Pensador&lt;/em&gt; y reconfigurar su tendencia o inercia, ¿con qué fin? ¿por qué no discriminarlo completamente?&lt;br /&gt;Porque todo en nuestro día a día, la forma de vida que llevamos, las personas con que interactuamos, nuestro trabajo, todo cuanto nos rodea es &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;ego&lt;/span&gt; que incentiva el desarrollo del propio yo. Acceder al estado de Presencia no resulta demasiado difícil, pero vivir en él continuamente es otro cantar, al menos para mí (el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;ego&lt;/span&gt; es reactivado constantemente, arrastrando sus inercias condicionadas).&lt;br /&gt;Sin embargo, reconocer la dualidad entre nuestra esencia y nuestra mente, en lugar de identificarnos con esta última y sus muchas veces ilógicas reacciones, resulta en una poderosa creencia que nos pone en situación de cambiar nuestros procesos mentales desde la base. Al fin y al cabo, &lt;strong&gt;todo es cuestión de creencias y convicciones, absolutamente todo&lt;/strong&gt;; unas ofrecen nuevas y versátiles perspectivas abriéndonos puertas, mientras que otras restan posibilidades y resultan &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;limitadoras&lt;/span&gt;, cerrándolas.&lt;br /&gt;Aunque considero que el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;ego&lt;/span&gt; como tal no es más que la suma de todas estas creencias que hemos ido asimilando, de las que nace el pensamiento inconsciente, concebirlo como una entidad permite por algún motivo discriminarlo y por tanto observarlo de manera mucho más eficaz, distanciada, y sencilla para nuestros procesos mentales.&lt;br /&gt;Esta es para mí la gran perla de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;Tolle&lt;/span&gt;, observar al &lt;em&gt;Pensador&lt;/em&gt;, y de ella voy a valerme como principio fundamental para la aplicación posterior de todas las técnicas, ideas y ejercicios que he elegido para el implemento de cada uno de esos tres puntos (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;autodependencia&lt;/span&gt; emocional, visión positiva del mundo y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;autoestima&lt;/span&gt;), descritos anteriormente, que a mi modo de ver configuran el Juego Interno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Personalmente, abogo por cambiar esa propensión reactiva o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;descontrolada&lt;/span&gt; a través de una reconfiguración activa, utilizando para ello al propio &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;ego&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;El pensamiento siembra la emoción&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La emoción es la reacción del cuerpo resultante del pensamiento; la manifestación del mismo.&lt;br /&gt;El sentimiento influye poderosamente en nuestra actitud, condicionando a su vez nuestro pensamiento en función de su naturaleza concreta. Esto nos distorsiona en uno u otro sentido, reafirma la creencia que engendró el pensamiento original que a su vez devino en la emoción, y vuelve a repetirse el ciclo interminable. &lt;strong&gt;Pensamiento y emoción –en este orden– se sucederán continuamente reafirmando el estado en cuestión y las creencias fundamentales que los vio nacer. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Para romper este círculo vicioso (y, quizás, cambiarlo por un círculo virtuoso que alimente sentimientos y creencias positivas para &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;distorsionarnos&lt;/span&gt; felizmente), será cambiar el pensamiento y aceptar, eso sí, la emoción que ya ha surgido (aunque esta pueda &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;antojársenos&lt;/span&gt; intolerable).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta sencillo cambiar el pensamiento, es algo que podemos hacer rápidamente, de manera instantánea. No obstante, la emoción es distinta, tarda en florecer. Unas veces crece más rápido o menos rápido, y con mayor o menor fuerza y dramatismo.&lt;br /&gt;La clave está en comprender que todo pensamiento –sea cual sea, incluso aquellos comentarios mentales que nos parecen a priori superficiales y triviales– es la semilla de una emoción.&lt;br /&gt;En algunas ocasiones, o en determinadas situaciones, observamos como un pensamiento &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;egótico&lt;/span&gt; puede devenir en un arrebato emocional instantáneo y muy difícil de controlar por su potencial reactivo –en estos casos resulta especialmente complicado ser asertivo–. Sin embargo, no ocurre así con la inmensa mayoría de los pensamientos; estos, necesitan tiempo para germinar y empezar a mostrarnos un reflejo emocional (este es el motivo por el que un pensamiento positivo, forzado en busca de consuelo cuando nos enfrentamos a una situación de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;negatividad&lt;/span&gt;, no logra hacernos sentir bien de inmediato; la emoción/pensamiento negativo han estado &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;retroalimentándose&lt;/span&gt; con mucha fuerza y la nueva siembra deberá ser más concienzuda).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, &lt;strong&gt;los pensamientos que reafirmen una determinada creencia o convicción irán acumulándose como simiente de la emoción que corresponda&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Es decir, cuanto más tiempo dediquemos a pensar en una determinada línea, más intensa y duradera será la emoción que por naturaleza concierna. Tomando como ejemplo las frecuentes divagaciones sobre el malestar circunstancial de cada uno, desde los pensamientos superficiales y en apariencia inofensivos que señalan asuntos como que el día está nublado y eso nos hace sentir mal, hasta los más profundos que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;retroalimentan&lt;/span&gt; la creencia de que nuestra vida es desgraciada –centrándose en aspectos más dramáticos o relevantes de nuestra situación de vida–, todos irán contribuyendo a la forja de una poderosa emoción única y muy condicionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pensamientos se convierten en emoción, y el sentimiento es lo que verdaderamente distorsiona y determina nuestra actitud, que a su vez facilitará la consecución de nuevos pensamientos parecidos.&lt;br /&gt;La clave está en vigilar nuestro pensamiento para que esos círculos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;retroalimentados&lt;/span&gt; engendren emociones y actitudes favorables (o que nos ayuden a ser más felices y positivos) y reafirmen convicciones beneficiosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Vigilancia y Corrección del Pensamiento Involuntario&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que el pensamiento es en extremo difícil de controlar, por no decir imposible; el pensamiento simplemente SURGE.&lt;br /&gt;Personalmente, diferencio dos tipos de pensamientos que he decidido bautizar de la siguiente manera: pensamientos involuntarios o condicionados y pensamientos voluntarios o correctores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pensamientos involuntarios o condicionados son siempre de naturaleza &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_44"&gt;egótica&lt;/span&gt;. Pertenecen al aparente libre albedrío de &lt;em&gt;El Pensador&lt;/em&gt; y brotan haciendo su particular interpretación de la realidad, siendo responsables de la tóxica identificación con el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_45"&gt;ego&lt;/span&gt; reactivo.&lt;br /&gt;Los pensamientos voluntarios o correctores, por el contrario, constituyen todas aquellas divagaciones mentales que realizamos de manera consciente: el análisis concienzudo de las situaciones, el diálogo interior, el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_46"&gt;autoconvencimiento&lt;/span&gt; y un largo etc.. Estos nos permiten ser asertivos y enfocar nuestra mente con fines prácticos; además, como veremos a continuación, también son la clave para cambiar la actitud del &lt;em&gt;Pensador&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;También considero la existencia del pensamiento creativo (que tiene un poco de cada uno), pero no es ahora el momento para dedicarnos a su análisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea básica que me inspira esta reflexión es que considero que &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El Pensador&lt;/em&gt; involuntario actúa sujeto al hábito&lt;/strong&gt;, la costumbre de enfocar el pensamiento en una determinada perspectiva. No es que sea venenoso o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_47"&gt;autodestructivo&lt;/span&gt; por naturaleza, únicamente se trata de que, desde jóvenes, nos hemos acostumbrado a una forma de ver las cosas (normalmente, tendemos a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_48"&gt;focalizar&lt;/span&gt; nuestra atención en los elementos negativos o desajustados, dándoles mucha mayor relevancia que a todo aquello que nos haría sentir bien) sin &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_49"&gt;cuestionarnos&lt;/span&gt; acerca de las distorsiones internas que podrían estar limitándonos. La actitud del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_50"&gt;ego&lt;/span&gt; es consecuencia de esta inercia condicionada, motivo por el que engendra pensamientos involuntarios sujetos a ese determinado punto de vista y siembra la emoción correspondiente, que como ya he dicho contribuirá a reafirmarlo.&lt;br /&gt;Sin embargo, &lt;strong&gt;el poder mental como simiente emocional es idéntico para el pensamiento involuntario y el voluntario, pues ambos son en realidad una sola cosa&lt;/strong&gt;. La diferencia es que el pensamiento involuntario o condicionado es mucho más frecuente que el voluntario o corrector, puesto que surge continuamente sin que nosotros hagamos nada por compensarlo.&lt;br /&gt;Este es el motivo por el que denomino al pensamiento voluntario como “corrector”, porque puede corregir al pensamiento negativo que aparece fruto del hábito o una perspectiva &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_51"&gt;limitadora&lt;/span&gt;. Cuando vigilamos al &lt;em&gt;Pensador&lt;/em&gt;, descubrimos la aparición del pensamiento distorsionado, no solo para evitar que determine nuestras acciones y reacciones, sino también para otorgarnos la posibilidad de contrarrestarlo con un pensamiento positivo procedente de una nueva perspectiva más higiénica (esta, por supuesto, debe estar sustentada por una creencia real; no es posible engañarse a uno mismo, aunque si &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_52"&gt;condicionarse&lt;/span&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observar pensamiento negativo – Formular pensamiento corrector – Agradecimiento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy profundizar mucho más en esto por ahora. La idea fundamental es fomentar el diálogo interior estableciendo contrapuntos que, poco a poco, constituyen la siembra de emociones responsables de actitudes más positivas y útiles, además de, poco a poco, ir influyendo en el pensamiento involuntario o condicionado, que acabará por ser exacto a las afirmaciones correctoras que hemos ido utilizando con constancia y tesón.&lt;br /&gt;Vigilancia y corrección del pensamiento, esa es la idea fundamental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El agradecimiento es el recurso que utilizaremos cuando no encontremos un enfoque positivo de la situación en cuestión. Esto puede ocurrir con frecuencia, normalmente cuando no contamos con una creencia que nos ayude a ver el lado &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_53"&gt;enriquecedor&lt;/span&gt; del asunto, o cuando las circunstancias se nos antojen simplemente intolerables desde todos los ángulos. Entonces, el pensamiento corrector será un agradecimiento; este puede ser acerca de cualquier virtud o situación externa que nos sea beneficiosa, siempre existen muchas, muchísimas cosas que podemos agradecer, muchas más de las que podemos lamentar (y que, por desgracia, con frecuencia absorben toda nuestra atención).&lt;br /&gt;Este proceder será especialmente útil, como desglosaré en futuros artículos, como técnica en si misma para mejorar nuestra Visión Positiva del Mundo y nuestra &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_54"&gt;Autoestima&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#660000;"&gt;Forjar un hábito eficiente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Los hábitos nos definen, pues estamos intensamente gobernados por ellos a todos los niveles. Determinan nuestra manera de pensar, de sentir y de actuar.&lt;br /&gt;Para reemplazar la tendencia &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_55"&gt;egótica&lt;/span&gt; hacia una determinada distorsión (normalmente fruto de sentimientos negativos, dolorosos o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_56"&gt;limitantes&lt;/span&gt;) &lt;strong&gt;deberemos adquirir el hábito de vigilar al &lt;em&gt;Pensador&lt;/em&gt; y, a continuación, contrarrestar sus divagaciones involuntarias a través del pensamiento corrector y el agradecimiento&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con tiempo y constancia, iremos adquiriendo destreza en esta práctica, convirtiéndola en una costumbre a la vez que comenzamos a recoger la nueva siembra emocional que más conscientemente hemos ido sembrando.&lt;br /&gt;Poco a poco, el propio pensamiento involuntario irá cambiando, contribuyendo también a mejorar nuestro estado sentimental y alimentando actitudes positivas y creencias enriquecedoras, que habrán cobrado fuerza e inercia suficiente a través de este proceso o adaptación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo es cuestión de hábitos, y para implementarlos debemos ser constantes. Enfrentarse a una costumbre viciada o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_57"&gt;limitadora&lt;/span&gt; instalada desde hace largo tiempo, como es la de sentirnos mal y deprimirnos, resulta difícil al principio y se hará requeridora de grandes dosis de dedicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No deseo extenderme más. Creo que, en mayor o menor medida, he logrado esbozar estas teorías básicas acerca de &lt;em&gt;El Juego Interior&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Continuaré abordando, en artículos posteriores, cada uno de esos elementos que configuran para mí el Juego Interno –&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_58"&gt;autodependencia&lt;/span&gt; emocional, visión positiva del mundo y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_59"&gt;autoestima&lt;/span&gt;– y la forma de trabajarlos e implementarlos a partir de los principios fundamentales que he querido describir aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La ilustración que precede al artículo es obra del dibujante &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_60"&gt;Chuck&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_61"&gt;Carlton&lt;/span&gt;. Creo que representa espléndidamente las ideas sobre &lt;em&gt;El Juego Interior&lt;/em&gt;, con la luz observando al &lt;em&gt;Pensador&lt;/em&gt; y los engranajes del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_62"&gt;imparable&lt;/span&gt; pensamiento humano&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-2571433472663085039?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/2571433472663085039/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=2571433472663085039' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/2571433472663085039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/2571433472663085039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2009/01/el-juego-interior-mis-principios.html' title='El Juego Interior. Mis principios fundamentales'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SXReqA1gtfI/AAAAAAAAAB8/zoggXo-6CQI/s72-c/El+pensador+observado%3B+Chuck+Carlton.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-4082738332146731377</id><published>2008-12-31T02:01:00.007+01:00</published><updated>2008-12-31T02:33:48.552+01:00</updated><title type='text'>Las Artes del Corazón</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;LAS ARTES DEL CORAZÓN&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5285753925444586738" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 222px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SVrFMKhATPI/AAAAAAAAABs/02Z3kgd2AW0/s320/Rosa+roja.gif" border="0" /&gt; &lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Habréis observado que así es como a menudo me gusta llamar a esta apasionante disciplina que nos ocupa, las &lt;strong&gt;Artes del Corazón&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si he de ser franco, me resisto a considerar la seducción como una doctrina metódicamente formada y ordenada. Quizás esto se deba a que la ciencia se me antoja, precisamente por la rigurosa certidumbre de sus conclusiones definidas por la lógica, como un campo frío y desapasionado. Pese a que esto no impide que pueda ser estudiada con el mayor de los entusiasmos de forma perfectamente compatible, lo cierto es que la práctica o investigación científica precisa de esa llamémosle frialdad.&lt;br /&gt;Nótese que uso la palabra “&lt;em&gt;práctica&lt;/em&gt;” como requeridora de esa cautela friática, y no la motivación que pueda impulsarnos a ella.&lt;br /&gt;La ciencia se vale del intelecto perfectamente enfocado. El arte, sin embargo, nace del sentimiento y la inspiración por definición. Es el modo en que imita el hombre algo a través de un acto creativo, y precisamente por ser expresión subjetiva de un sujeto –no podría ser de otra manera– nace y está definido por la emoción que lo engendró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mi, un encuentro seductivo con una mujer es como una de esas esculturas de arena que podemos ver en algunas playas, protegidas por sus astrosos creadores de vida nómada y excéntrica, que perduran hermosas durante más o menos tiempo hasta que finalmente, cuando ya nadie les presta atención (normalmente finalizada la estación estival y turística), desaparecen y solo dejan el recuerdo… un bonito recuerdo.&lt;br /&gt;Es por esto que prefiero concebir la práctica de estas virtudes como un arte creativo, porque nacen y se alimentan por la emoción, tan inexacta y en cierta medida impredecible.&lt;br /&gt;Sin embargo, atendiendo a la primera acepción de "ciencia" que encuentro en la pequeña enciclopedia que tengo entre las manos, esta puede definirse como el conocimiento cierto de las cosas por sus principios y causas. Visto así, bien podríamos considerar las Artes del Corazón como una ciencia estudiable a la hora de pretender basar nuestras actuaciones en principios aprendidos. Digamos que, los adornos cautivadores puramente subjetivos y emocionales de los que nos valemos, se sustentan indiscutiblemente sobre un esqueleto erigido de manera científica.&lt;br /&gt;No hace mucho, estudiantes de psicología de toda España se manifestaban en Madrid para que su doctrina fuera considerada como una ciencia al uso. Creo que podría decirse que todo tiene su ciencia, por el contrario, no todas las aplicaciones pueden ser consideradas un arte.&lt;br /&gt;La conclusión a la que pretendo llegar con estas divagaciones etimológicas es que, aunque sea posible reproducir un método sistematizado y pretender suponerle cierta cualidad exacta, no creo que en seducción pueda llegarse muy lejos sin sumergirse en el mundo de lo emocional, puesto que es un corazón lo que se pretende cautivar y no un cerebro, y esto no todo el mundo termina de comprenderlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Personalmente, puedo decir que soy MUY emocional; en ocasiones, he llegado a pensar que en exceso.&lt;br /&gt;Durante algún tiempo, transité por ciertas ramas del Juego Interno con la intención de hallar el método práctico que me permitiera desligarme de mis sentimientos. De alguna manera, pensaba que la discriminación de las emociones me otorgaría una perspectiva tan poderosamente pragmática que viviría libre de condicionantes y puntos de vista distorsionados, además de sufrimiento. Menuda necedad.&lt;br /&gt;Sobra decir que ese objetivo es de todo punto inalcanzable, tan absurdo como intentar secar el agua. Somos seres humanos, y los seres humanos son emocionales, en mayor o menor medida, pero siempre lo son.&lt;br /&gt;A pesar de todo, tanto fuera como dentro de la Comunidad, muchos de nosotros parecemos ansiar el poder desprendernos de nuestra en ocasiones pesada carga emocional... No hay cara sin cruz como no hay día sin noche; sin emociones, ¿qué nos diferenciaría de esa planta que crece en tu terraza?&lt;br /&gt;¿Tienes miedo de arriesgarte a hacer ese abordaje tan atrevido y te lamentas a causa de los desgarradores puñales que torturan tu corazón por la monitis?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;No niegues tus emociones, ABRÁZALAS&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alégrate de ser alguien imbuido de intensos sentimientos y sensaciones, los consideres a priori buenos o malos.&lt;br /&gt;Cuando hablo de nuestra tendencia a tratar de rechazar el propio sentir en los momentos en que este se nos antoja intolerable, se me ocurre un símil que creo puede resultar bastante gráfico en estos tiempos tan modernos que corren:&lt;br /&gt;Imaginad la pantalla de un ordenador cargado con el omnipresente sistema operativo Windows; cada emoción que surge, es como una nueva ventana que se abre frente a vosotros, incluyendo ese color parpadeante diseñado con el fin de llamar nuestra atención. Nosotros, al no reconocerla, apartamos los ojos de ella y la minimizamos, intentando obviarla; sin embargo, aunque miremos hacia otro lado, esta sigue estando ahí, con su incesante intermitencia y ese curioso sonido semejante a una campana. Entonces empiezan a abrirse nuevas ventanas y, aunque seguimos prefiriendo ignorar su aparición, estas comienzan a acumularse en la barra de Inicio acompañadas de sus reclamos audiovisuales. Pronto, la pantalla se habrá convertido en una auténtica locura y seremos incapaces de concentrarnos en nada, una situación bastante incómoda.&lt;br /&gt;Pienso que algo parecido ocurre con nuestras emociones no reconocidas. Quedan ahí, torturándonos, teñidas por la negatividad de la no aceptación (y no de su propia naturaleza perniciosa, como podemos llegar a pensar).&lt;br /&gt;No obstante, en lugar de resistirnos a admitir su innegable existencia, podríamos optar por aceptarlas como parte de nosotros, sumergirnos en ellas y vivirlas intensamente –puesto que, repudiarlas, conlleva rechazarnos en parte a nosotros mismos– independientemente de su naturaleza.&lt;br /&gt;Siempre habrá emociones. Alégrate de tenerlas, son las que hacen que tu vida sea algo más que el devenir de insulsos intentos por mantenerte vivo y reproducirte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Rechazar la propia emoción implica el rechazo a una parte indisociable de uno mismo. Esto equivale a no aceptarse y por tanto no quererse, situación antagónica del estado de autoestima&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada día estoy más convencido de que, para desplegar nuestras artes con éxito, debemos estar íntimamente conectados a nuestras emociones. Como sugería en el artículo titulado &lt;a href="http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/10/sedcete-t-mismo-y-djate-seducir.html"&gt;&lt;em&gt;Sedúcete a ti mismo y Déjate seducir&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;, es imposible envolver a nadie en un estado emocional –imprescindible en seducción– si nosotros somos incapaces de acceder a él en primer lugar.&lt;br /&gt;Esto no está reñido con ser asertivo. Ser conscientes de que nuestras emociones palpitan como parte de nosotros y atender su mensaje o razón de ser no implica necesariamente que seamos reactivos y contribuye a conocernos más a nosotros mismos. Observándolas, que diría Eckhart Tolle (autor de &lt;em&gt;El Poder del Ahora,&lt;/em&gt; para quien no lo sepa), podemos reconocer su existencia y evitar, con mayor tino si cabe, que puedan condicionarnos o distorsionarnos; en lugar de permitir que la ola te arrastre, cabálgala como haría un habilidoso surfista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ser emocional no tiene nada que ver con ser cursi&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Creo que ya está más que desterrado el tópico de que a las mujeres les atraen esos tipos melosos que pretenden ostentar una sensibilidad tan acaramelada como sobreactuada a modo de estrategia de conquista. Aunque los beneficios de un punto tierno bien calibrado y combinado están lejos de ser cuestionables, la ñoñería está relacionada por definición con el fingimiento… Reactividad y falta de autenticidad; no puede existir nada más detestable para una fémina.&lt;br /&gt;En la otra cara de la moneda encontramos al tipo duro, otro invariable estereotipo que, quiero pensar, también ha sido desterrado fuera de los institutos. Los gallitos de pelea tampoco seducen a nadie.&lt;br /&gt;Nada de eso. Cuando hablo de ser emocional me refiero a &lt;strong&gt;EXPRESIVIDAD&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;RIQUEZA DE SENSACIONES&lt;/strong&gt;, una fuente de impresiones pasionales de la que ella disfrutará libando y contagiándose mucho más de lo que te puedas imaginar. Sin ellas, las emociones, no hay obra de arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro elemento que contribuye a hacerme concebir un encuentro seductivo como un arte es lo necesario que resulta para mi ese sentimiento de &lt;strong&gt;INSPIRACIÓN&lt;/strong&gt; –no demasiado diferente del que, imagino, precisa un pintor para precipitarse sobre el lienzo en una orgía de colores, o el compositor antes de comenzar a garabatear sobre una partitura en blanco–.&lt;br /&gt;Debo reconocer que esto limita mucho mis abordajes y, de alguna manera, trato de revelarme contra ello intentando disminuir mis exigencias en las aperturas (pues lo cierto es que lo considero una limitación para mis avances).&lt;br /&gt;Sin embargo, sin inspiración me falta el ímpetu y, de alguna manera, la obra resulta mucho más insípida debido a la carencia emocional… Tengo que sentir cierto nerviosismo cuando miro a una chica, ese estimulante que, lejos de devenir en parálisis (aunque en el pasado confieso que así era), me anima enormemente a lanzarme en busca de la danza de sensaciones con esa pareja de baile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tipo que vive en comunión con sus emociones permite que la vida lo haga vibrar, aún sin condicionarlo, se concede regodearse en lo que es y siente. Eso las chicas lo notan y disfrutan.&lt;br /&gt;Cuando abrazas tus propias emociones, todos tus cierres serán más vivos… más dignos de recordar… como aquella escultura de arena que una vez se erigió en la playa para disfrute de aquellos paseantes que tuvieron la fortuna de verla.&lt;br /&gt;¿Sientes tristeza, miedo o frustración? Saboréalo, significa que estás vivo. Solo necesitas un cambio de perspectiva, recuerda que la moneda siempre tiene dos caras, siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro elemento que pocas veces se comprende es la recomendada vulnerabilidad (en lo que a la práctica de la seducción se refiere), inseparable esta de un espíritu emocional.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Una cosa es ser vulnerable y otra muy diferente es ser frágil&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Aquel que es frágil tiene tendencia al drama, resulta ser intensamente reactivo, y cae en la melancolía con facilidad, siendo disuadido de perseguir sus objetivos por la propia percepción distorsionada de las circunstancias y una mojigatería descontrolada.&lt;br /&gt;Por el contrario, yo definiría al seductor vulnerable como un tipo que, pese a actuar acompañado de pragmatismo y enfrentarse a sus emociones con asertividad y buen juicio, evitando reaccionar, no pretende hacer ver de cara a la galería que no existe afectación, porque está cómodo revelándose tal cual es. Las afiladas puntas de los dardos que amenazan su corazón pueden herirlo, pero no apartarlo de su camino.&lt;br /&gt;Es consciente del dolor emocional y lo asume porque confía en si mismo y su integridad, además de hacer gala de una importante dosis de valentía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La idea es mostrarse emotivo y pasional, libre de expresar lo que lleves contigo.&lt;br /&gt;Sé emocional, no cursi. Sé vulnerable, no frágil&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En materia de seducción estamos trabajando con las emociones. Pretender distanciarse de ellas se presenta a mi entender como una idea completamente contrapuesta.&lt;br /&gt;Estas son las Artes del Corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Felices fiestas a todos!&lt;br /&gt;Me despido también de este maravilloso e intenso 2008, que tantísimas cosas que me ha aportado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Os deseo una magnífica salida y entrada de año… ¡en la mejor compañía!&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-4082738332146731377?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/4082738332146731377/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=4082738332146731377' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/4082738332146731377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/4082738332146731377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/12/las-artes-del-corazn.html' title='Las Artes del Corazón'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SVrFMKhATPI/AAAAAAAAABs/02Z3kgd2AW0/s72-c/Rosa+roja.gif' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-2598361567749000364</id><published>2008-12-09T16:43:00.006+01:00</published><updated>2009-01-19T12:17:38.603+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relaciones Estables Múltiples'/><title type='text'>Chubascos en el Paraíso. Las Relaciones Estables Múltiples II</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;CHUBASCOS EN EL PARAÍSO&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;LAS RELACIONES ESTABLES MÚLTIPLES II&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277817385149496034" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 314px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/ST6S8t83euI/AAAAAAAAABk/iOMimlVsy6Y/s320/Chicas+en+coches.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Este artículo es la continuación de&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;a href="http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/10/chicas-chicas-chicas-las-relaciones.html"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Chicas, chicas, chicas… Las Relaciones Estables Múltiples I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;No se puede ganar una discusión. Es imposible.&lt;br /&gt;Cuando discutimos, permitimos a nuestro ego identificarse con las ideas que pretendemos defender, de tal forma que ya no estamos sosteniendo una opinión o un punto de vista, sino nuestra propia validación individual. Es absurdo, lo sé, y sin embargo es esto lo que sentimos. Jamás reconoceremos por tanto que los argumentos del otro nos han convencido y, si estos son de una veracidad aplastante y sustentada en datos objetivos, recordaremos la supuesta derrota y a su artífice con rencor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mi parte, tenía esto muy presente mientras departía con dos compañeros de la facultad a tenor de las relaciones hombre-mujer y las supuestas reglas que las rigen o, según ellos, deberían regirlas. Sin embargo, aunque era muy consciente de que mis argumentos no harían mella en sus rígidos planteamientos, aquellas perspectivas tan usuales que me ofrecían eran reflejo de los pensamientos de gran parte de la sociedad, unos trazados de los que yo, poco a poco y sin darme cuenta, me había alejado sustancialmente.&lt;br /&gt;Aquellos chicos eran incapaces de comprender o asimilar que yo pudiera tener dos novias y, además, libertad para continuar abriéndome a otras mujeres, que van y vienen.&lt;br /&gt;Sin embargo, que ellos no asumieran mi realidad no cambiaba la misma; las chicas seguían estando ahí y su relación conmigo era la que era. Entonces, sus razonamientos los llevaron a tachar mis relaciones como superficiales, a suponer que yo no encontraba nunca en una chica la profundidad a la que únicamente se accede por el camino de la exclusividad. Es curioso cómo algunos hombres prefieren hacer legítima su propia Mentalidad de Escasez antes de atreverse a pensar que quizás, solo quizás, exista algo más que lo que siempre nos han dicho. Que quizás todas esas reglas conyugales sean menos dogmáticas de lo que parecen a primera vista.&lt;br /&gt;Aquellos chicos me hablaban de cómo la pareja sobrevive a ciclos de discusiones y peleas que, para mí, son intolerables. Yo a esto lo llamo &lt;strong&gt;DRAMA&lt;/strong&gt;. Y precisamente del drama voy a hablaros hoy, en el contexto de la Relación Estable Múltiple.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos de vosotros conocéis ya cuál es mi manera de entender el Juego. Mi deseo es acercarme a esa desconocida que, por su apariencia y su talante, llama poderosamente mi atención logrando así atraerme con la fuerza del brío más instintivo y seductor, ¿son suaves mariposas lo que siento en la boca del estómago?&lt;br /&gt;De ella no quiero un beso, o al menos no únicamente eso. De ella espero descubrir una personalidad y esa serie de facetas que se harán para mí tan fascinantes y encandiladoras como las turgencias que se adivinan a través de su excitante escote. De ella espero obtener algo más, algo nutricio, y para eso precisaré de un segundo encuentro, quizás varias citas, puede que incluso una REM, o únicamente la maravillosa y fugaz correspondencia que tengamos en el bar de turno.&lt;br /&gt;Por eso solo haré un cierre por noche. Por eso un simple beso no me sirve de nada. Por eso no dedicaré tiempo a una extranjera de vacaciones con la que no puedo mantener una charla profunda por problemas idiomáticos. Y por eso en ocasiones soy tan selectivo y exigente.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Me acerco a ELLA y, mientras la descubro, decido hasta dónde estoy dispuesto a llegar. Hasta donde será nutricio llegar&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Quiero aclarar que esta es mi manera personal de entender y aplicar el Juego, ni la mejor ni la peor, solo la mía, y esto no conlleva la censura de otros planteamientos, al contrario, pienso que los distintos puntos de vista y perspectivas –con el correspondiente intercambio de las mismas– son tremendamente enriquecedores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, y como mencionara en el artículo que precede a este que ahora leéis, la mujer normalmente tenderá a desear que la relación se formalice volviéndose exclusiva y estable.&lt;br /&gt;La estabilidad es la antítesis del caos y, no obstante, la naturaleza de todo es el cambio constante. Aún así, el ser humano siempre persigue la permanencia y el arraigo de las cosas convirtiendo el cambio en un problema emocional y fuente de sufrimiento. Pienso que esta es posiblemente la enseñanza más valiosa que Eckhart Tolle nos regala en sus obras: aceptar la naturaleza cíclica y cambiante de las cosas, con el correspondiente desapego a lo que es efímero por naturaleza –únicamente siendo capaces de aplicar esta filosofía ya lograríamos ser eminentemente felices en cualquier circunstancia–. Reconozco que, en la mayoría de los casos, es algo harto difícil (resulta paradójico, si me permitís el inciso, cómo nuestra naturaleza egótica se resiste de esa manera a aquello que define el mundo en que vivimos: el cambio; es como si todos los seres humanos naciéramos con una maldición).&lt;br /&gt;Aunque a continuación voy a hablar de cómo enfrentar el drama que engendra en la psique femenina la prolongación de una Relación Estable Múltiple con un grado de implicación alto sin que esta termine por devenir en un noviazgo formal típico, el drama en sí mismo siempre surgirá en cualquier relación en que estemos hipotecando emociones (esas fuertes discusiones de las que hablaban mis compañeros de facultad que, para ellos, eran pieza indisociable de una relación exclusiva –planteamiento con el que no disiento, tal es la tendencia del ego humano para concebir la tragedia).&lt;br /&gt;Desconozco si nuestra irrefrenable capacidad para engendrar drama proviene de nuestra fundamental naturaleza humana o, por el contrario, es debida a un fenómeno social, habiéndola aprendido y asimilado desde el momento en que nacemos y nuestras tiernas psiques comienzan a cimentar los pilares del “yo”.&lt;br /&gt;En el caso de las relaciones sentimentales es innegable que, sea la tragedia emocional asociada a estas innata o aprendida, estamos mamando continuamente la existencia desmedida de esta clase de drama, de hecho, incluso se hace una apología bastante clara del mismo. Fijaos en las canciones; la inmensa mayoría están incluidas, por su temática, en una de dos categorías básicas: el amor y el despecho. Con demasiada frecuencia, el amor concebido como dependencia emocional y por tanto adicción, y el despecho interpretado como la autocompasión y el rencor hacia el otro que, por su crueldad al no corresponder a nuestras expectativas, nos hace daño… Analizando esto fríamente, resulta sorprendente cómo estos venenos están contaminando constantemente, a través de nuestro subconsciente distraído, el concepto de la relación hombre–mujer, que personalmente prefiero concebir como fuente de alegría, así como enriquecimiento y cautivación recíproca, más que como origen de tragedia asegurada.&lt;br /&gt;Ten muy en cuenta, no obstante, que muchas mujeres han interiorizado fuertemente esta ambivalencia de pasión y dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi modo de ver, cuando en el contexto de una REM comienzan a dejarse ver resquicios del primer drama, normalmente es el momento de poner punto y final con alegría y cordialidad.&lt;br /&gt;No obstante, en el caso de esas chicas especialmente maravillosas (aquellas que, quizás en otro momento de nuestras vidas, habríamos gustado de llamar novias), es posible que merezca la pena combatir esos episodios dramáticos para prolongar –que no eliminar– la natural “fecha de caducidad”, propia de cualquier Relación Estable Múltiple, que mencionara en el artículo predecesor de este.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En esencia, es importante comprender y ser especialmente consciente de que el drama es SIEMPRE una construcción mental y distorsionada de la mente que lo engendra&lt;/strong&gt;. No perdáis el tiempo en buscar hechos objetivos que lo definan o justifiquen, ni siquiera como vía para tratar de aplacarlo o diluirlo, porque no funcionará. El ser humano es por naturaleza subjetivo, y para ella la realidad es su interpretación, los hechos como tal no existen; por tanto, entenderéis ahora que, por extraño que parezca debido a la carga emocional que conlleva, el drama no es más que un Juego de Marcos.&lt;br /&gt;Su realidad es ahora tormentosa, incómoda, puede que incluso dolorosa, y así te la presentará. En la mayoría de los casos, los hombres reaccionan ante esta situación pretendiendo convencer a una mujer, que ahora se identifica con un alma torturada, de que su reacción es desmedida o exagerada. Al hacer esto, estamos asumiendo que la realidad calamitosa que ella nos demuestra, esos hechos interpretados a través de un filtro trágico, es tal cual la describe. Podría decirse que hemos aceptado ese Marco, y esto es un ERROR.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He aprendido que, para que una relación no exclusiva salga airosa de estas embestidas, es preciso atender a dos normas fundamentales:&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La primera es no legitimar jamás el drama&lt;/strong&gt;. No debemos admitir que existe, así de sencillo; pero cuidado, la aplicación de este precepto no se traduce en intentar negar con tozudez los planteamientos de nuestra querida compañera, NO, se trata de ser completamente conscientes de que el drama es una perspectiva construida por el ego temeroso y, sabiendo esto, no reaccionar ante él ni participar del mismo.&lt;br /&gt;En el momento en que surge un estado de negatividad –del tipo que sea– y tratamos de debatir sobre las circunstancias, en lugar de hacerlo sobre los sentimientos, acabamos de dar al episodio dramático toda la credibilidad que necesita para retroalimentarse.&lt;br /&gt;En lugar de eso, mantén el desenfado. Escúchala y muéstrate comprensivo con sus sentimientos, pero no los compartas. Debes ser suave, empático, y conducirla hacia tu realidad, mucho más feliz e higiénica, sin enfrentarte ni oponerte directamente al drama.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escúchala&lt;/strong&gt;, permite que hable y no discutas… Ya comentábamos, al principio del artículo, en qué consiste una discusión y cómo termina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El segundo paso es ofrecer ahora nuestra interpretación, nuestra realidad, nuestra perspectiva&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Voy a contaros a continuación en qué consiste mi concepción de lo que es una Relación Estable Múltiple, y este es por tanto el Marco que exhibo:&lt;br /&gt;&lt;&lt; ¿Por qué necesitamos poner nombre a lo que estamos viviendo? Tú (la chica) eres mucho más de lo que puedo catalogar con una simple etiqueta. Las etiquetas únicamente existen en el tiempo y sirven para construirnos una identidad, una historia en la que apoyarnos y crear dependencias emocionales. No, a mi me alucinas aquí y ahora, y no necesito ponerle nombre, ¡no podría ponerle un nombre! ¿Qué somos ahora? Puedes bautizarlo como quieras: novios, amantes, amigos… Pero yo abogo por vivir el momento y disfrutar sin pensar en cómo será mañana o pasado. No deseo forjar contigo una cadena de aislamiento y de dependencia, no quiero que estemos juntos porque “somos novios”. Quiero que estemos juntos porque, día tras día, te elijo desde la abundancia, de entre todas mis opciones, te escojo a ti, y deseo que tú tengas la libertad de hacer lo mismo, día tras día &gt;&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Esto no es material enlatado (y tener que hacer esta advertencia, mis ingenuos cazadores de rutinas, me entristece). Se trata de una breve descripción a modo de boceto para que entendáis qué clase de marco intento instaurar con mis REM; si descubro que alguien lo vomita a modo de enlatado, prometo que lo perseguiré, lo encontraré y lo mataré…&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe otra forma de esquivar el drama algo más aparatosa pero tremendamente eficaz.&lt;br /&gt;Teniendo en cuenta los orígenes de estas exaltaciones funestas y egóticas, así como la innegable necesidad que como seres humanos tenemos de ella, lo cierto es que frente al drama de nuestra REM con frecuencia resultará especialmente útil ofrecer un drama distinto sustentado en alguna imposibilidad hacia el noviazgo, procedente de nuestra situación en lugar de la suya, que contrarreste el que ella nos ofrece en ese choque de realidades. Sigue habiendo drama, pero ahora es distinto; es algo muy parecido al uso de la Barrera durante una interacción, y del mismo modo pertenece en esencia al Juego de Marcos (al igual que obviamos sus barreras poniendo nosotros las nuestras y, por tanto, haciendo ver que si la relación no prosigue se debe a nuestros impedimentos y no los de la preciosa muchacha que estamos seduciendo, recurrir nosotros a ciertos tintes dramáticos obra el mismo efecto en estos casos). Sin embargo, no deseo extenderme demasiado en este punto por ahora, puesto que es una técnica complicada y difícil de manejar, que ya tendrá su protagonismo en futuros textos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, cuando asistamos al nacimiento del drama, la clave para diluirlo es no reaccionar y mantener una actitud positiva, jamás contagiarse ni expresar negatividad alguna. A continuación, ofrecer la propia perspectiva y conducir así suavemente a nuestra interlocutora, con frecuencia haciendo uso de la empatía y la cualificación.&lt;br /&gt;No des credibilidad a la perspectiva trágica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de poner punto y final al artículo, quisiera hacer mención a algo que llamó hace nada mi atención, provocándome como mínimo una sonrisa divertida.&lt;br /&gt;Era más tarde de lo que desearía para disfrutar de una cena rápida en la cocina de mi casa. Mientras comía, la casualidad quiso que un canal elegido al azar me mostrase en aquellos fugaces minutos una curiosa escena, muy apropiada para el texto (el que ahora lees) que tenía entre manos, casi a punto.&lt;br /&gt;Esta, pertenecía a la interminable pero todavía exitosa serie española titulada &lt;em&gt;Cuéntame Cómo Pasó&lt;/em&gt;, y en ella un muchacho reprochaba incómodo a la jovencita que lo acompañaba el que su relación no fuera bautizada como un noviazgo convencional.&lt;br /&gt;En apenas un par de frases bien escogidas, ella convierte el desasosiego del drama en puro candor sentimental. Habla de la ponzoña que engendra la dependencia emocional y la identificación con los papeles del ego, algo que ella no desea en su relación; habla de que tenemos los sentimientos aquí y ahora, y que para definir eso no necesitamos un nombre. Todo lo demás son construcciones mentales, y solo existen si nos las creemos.&lt;br /&gt;Os dejo el link, se me antoja una manera fabulosa de terminar el texto: &lt;a href="http://www.rtve.es/mediateca/videos/20081205/que-tiene-malo-palabra-novio/355258.shtml?s1=programas&amp;amp;s2=series&amp;amp;s3=cuentame-como-paso"&gt;http://www.rtve.es/mediateca/videos/20081205/que-tiene-malo-palabra-novio/355258.shtml?s1=programas&amp;amp;s2=series&amp;amp;s3=cuentame-como-paso&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a todo, cuando tenemos acceso a chicas que nos entusiasman de verdad, que nos maravillan, ¿cuánto tiempo podemos resistirnos a una Relación Estable? ¿Hasta cuándo podemos escapar a ese acariciante retiro?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Continuará…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-2598361567749000364?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/2598361567749000364/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=2598361567749000364' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/2598361567749000364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/2598361567749000364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/12/chubascos-en-el-paraso-las-relaciones.html' title='Chubascos en el Paraíso. Las Relaciones Estables Múltiples II'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/ST6S8t83euI/AAAAAAAAABk/iOMimlVsy6Y/s72-c/Chicas+en+coches.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-3953812597103617870</id><published>2008-11-20T01:37:00.005+01:00</published><updated>2009-01-04T14:20:12.971+01:00</updated><title type='text'>Autoadoración</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;AUTOADORACIÓN&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;Henky El Francotirador&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270533337579508162" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 246px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SSSyJWNH0cI/AAAAAAAAABc/i4lNREzDz8U/s320/Sugerencia.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Era la noche de Halloween y mi cuerpo exhausto suplicaba ser entregado al abrazo del sueño reparador.&lt;br /&gt;Haciendo un esfuerzo por alejar de mi cabeza las narcóticas garras del adormecimiento, me incorporé frente al espejo decidido, pese a todo, a salir de casa para disfrutar de la verbena que aquella noche pretendía augurar. Los músculos de mis piernas, entumecidos y congestionados por el entrenamiento de aquel día, protestaron reclamando cual tirano las horas de letargo que los repararía.&lt;br /&gt;No. Había prometido a Cyberian que iría con él a una sala que me entusiasma, mi templo particular…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya allí, observaba aún presa de la lasitud como mi amigo desplegaba su Juego alegre, festivo y risueño por toda la sala, cautivándola con su actitud exaltada, jovial y, al mismo tiempo, peligrosamente dotada por una intencionalidad seductora tan magnética como eficaz.&lt;br /&gt;Mi proceder, no obstante, es otro muy distinto. Resulta curioso porque, minutos antes, ambos habíamos disfrutado de un breve debate con nuestro compañero Bufón a este mismo respecto: Ya no realizo juego de sala, decantándome por aguardar a que ELLA, aquella que llama mi atención entre todas las demás, la que verdaderamente me atraiga, haga aparición. Y así fue…&lt;br /&gt;Se trataba de una pequeña preciosidad de cabellos castaños enfundada en un sencillo vestido rosa generosamente escotado, que mostraba unas llamativas redondeces decoradas con purpurina –como parte de un improvisado disfraz de hada– en atractivo contraste a la delgadez de su delicado cuerpecito. Ella, bailaba animadamente junto a sus amigas y amigos, seis en total, ofreciendo al mundo una preciosa sonrisa que en ningún momento de la noche dejó de brillar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espléndido. Aquella muchachita –más adelante comprobaría que era mayor que yo– logró despertar en mí los bríos del Juego, que comenzaron a revolotear en mi estómago espoleándome a la acción como una inyección de entusiasmo bastante instintivo.&lt;br /&gt;Pese a que la fatiga limita enormemente mi acometividad y arresto seductor, el momento que describo es el que más disfruto (debo sentirlo para pensar que una apertura merece la pena), y los gestos alegres y a la vez imbuidos por la prudencia de la timidez que aquella chica mostraba encerraba la promesa de un carácter enternecedor, ¿qué mas cosas guardaría solo para los osados? En cuanto al contoneo enajenador de aquel cuerpo curvilíneo…&lt;br /&gt;En aquel momento, sus dos amigas fueron interceptadas por Cyberian y su compañero mientras cruzaban la pisa de baile, quedándose ella inmóvil e indecisa, momentáneamente fuera de la interacción ¡Qué oportuno! &lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Jajaja, te has quedado paralizada” No recuerdo cual fue el comentario situacional, pero hacía referencia su cómico estado de no saber qué hacer.&lt;br /&gt;Yo observaba a mis compañeros, dispuesto de tal manera que ofrecía únicamente mi hombro en lugar de hablar de frente; las posturas evasivas son muy poderosas y yo las uso a conciencia. Ella respondió divertida, aunque sobresaltada por mi súbita aparición; empezó a describirme cómo sus amigas habían sido repentinamente asaltadas y capturadas por la desenfadada conversación de mi amigo Cyberian y su secuaz… &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;“¿Sabes? Eres preciosa. Me apetece charlar un rato contigo…” La interrumpí súbitamente girándome hacia ella. Me regaló una sonrisa sorprendida, un tímido gracias y pude observar entonces el magnífico brillo que desprendían sus ojillos. Aunque azorada y asustadiza, ese barniz albergaba un resquicio juguetón. Una combinación más que excitante… Chack, chack, chack, ¿oís el sonido de los engranajes? Comienza el Juego y &lt;em&gt;La Ruega de Henky&lt;/em&gt; empieza a girar. &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;Disfruté enormemente de aquella interacción, dejándome fascinar por esa chica mientras, por otro lado, iba accionando de forma sistemática los distintos recursos cuidadosamente escogidos. A medida que iba pulsando y reorganizando las sutiles hebras que confeccionan lo que yo llamo el Juego de Marcos, jugueteaba con las adictivas virtudes de una tensión sexual cada vez más insostenible deleitándome con cada característica que me permitiera Cualificar de forma completamente genuina. &lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;“¡Qué astuta! Eres una seductora y me has seducido” Hace apenas unos meses, aquella chica tan encantadora había abandonado una relación de siete años, sintiéndose según decía, torpe e impresionable en cuanto a las relaciones hombre-mujer se refiere. &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Eres tú, que te dejas seducir” Su respuesta, armada con una cadencia acariciante en esa voz llena de picardía, me encantó. Si, eso es justo lo que hago, dejarme seducir en un proceso de cautivación completamente recíproco (&lt;a href="http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/10/sedcete-t-mismo-y-djate-seducir.html"&gt;Sedúcete a ti mismo y Déjate Seducir&lt;/a&gt;). &lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;No es mi intención describir todo el coloquio (lamento si en algún momento habéis pensado que esto era un reporte de campo).&lt;br /&gt;Aquella seducción estuvo muy lejos de ser fácil y, sin embargo, me permití saborearla casi tanto como los besos de aquella preciosidad, o los delirantes placeres que compartimos esa misma noche, empapados en una sensual vorágine de voluptuosidad salpicada por una extensa colección de parvas resistencias muchísimo más excitantes que desalentadoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una apertura, un cierre… Y un fiuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, recibí la llamada de una de mis más bellas REM, una pequeña chica de imagen de cabellos dorados cuya cuidadosa atención por los detalles estéticos y gusto por la ropa descaradamente corta y ajustada la convierte probablemente en una de las chicas más voluptuosas y sugerentes con las que haya tenido el placer de retozar.&lt;br /&gt;Esta, me invitó a merendar en la comodidad de su casa, arropándonos mutuamente en un mullido sofá cama…&lt;br /&gt;Del mismo modo, la tarde del día siguiente la dediqué a una segunda REM, también armada con esos exuberantes reclamos que nos enloquecen, curvas y redondeces, que además cuenta con una personalidad tan tierna y entrañable que logra derretirte.&lt;br /&gt;Ya de regreso a casa el domingo por la noche, demasiado tarde si no estuviera libre de responsabilidades académicas el primer día de la semana que ya despuntaba con su lunes amenazador, tuve la necesidad de pararme a pensar sobre las últimas 72 horas en particular, y sobre la vida que estoy llevando en general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hace algo más de un año me hubieran hablado de mi situación actual, no habría creído la natural indiferencia que muestro hacia este estilo de vida al que parezco haberme acostumbrado. Estoy yaciendo con chicas MUY ATRACTIVAS que me adoran, y cada salida nocturna a buen seguro augura un nuevo cierre.&lt;br /&gt;Me sentí repentinamente embargado por los regalos del ego. Atractivo, deseado, endiosado y tremendamente orgulloso, y entonces la vi, fui testigo de su ponzoñosa presencia… ahí estaba la &lt;strong&gt;AUTOADORACIÓN&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que voy a expresar a continuación tiene mucho que ver con la insaciable etiqueta egótica que describí en el artículo &lt;a href="http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/09/besos-junto-al-mar.html"&gt;La Identidad del Seductor&lt;/a&gt;, sin embargo, es una forma muy distinta de expresión del ego, más sutil. Aunque logres evitar ajustarte a un papel y no sientas la necesidad de mantenerlo vivo, de cara a la galería y a ti mismo alimentándolo con los pequeños triunfos que perpetúen su sentido de realidad, eso no impide necesariamente que caigas en un entendimiento de idolatría hacia tu propia persona o, más bien, hacia el ego temporal que se cuelgue las medallas de unos determinados logros como lo son hoy en día acostarse con una mujer atractiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que el motivo por el que la autoadoración puede cobrar forma en la mente de un seductor exitoso con relativa facilidad, atisbos de narcisismo mucho más frecuente que en cualquier otra disciplina, nace de la general aceptación social y subliminal de que el valor personal de un hombre se extrapola directamente de su éxito con las mujeres.&lt;br /&gt;Así, si tú tienes éxito y, además, reconocimiento y validación ajena, nace en ti un incipiente sentimiento de autoadoración disfrazado de autoestima, pero con un componente autodestructivo y bastante tiránico a menudo difícil de localizar o desenmascarar.&lt;br /&gt;¿Estoy pecando de paranoico? ¿Es la natural necesidad dramática del ego humano la que me lleva a buscar desajustes donde solo cabe disfrutar? No lo creo.&lt;br /&gt;Sin ir más lejos, hace apenas una semana tuve el placer de coincidir con viejos amigos a los que veo mucho menos de lo que me gustaría. Uno de ellos, se apresuró a contarme orgulloso que se había acostado con una chica animado por la embriaguez, ¿pero cuando fue la última vez? ¿Hace cinco o seis meses?&lt;br /&gt;Otro, nada más llegar decidió narrarme acuciado como había mantenido una interacción con una chica “pibón” –como él la designaba– supongo regodeándose en su propia valentía necesaria para abordarla y, presumo, la destreza para lograr prolongar algo la conversación. Simplemente había hablado con ella, ¡oh proeza!&lt;br /&gt;No les conté que tengo dos novias preciosas, no les hablé de mi fiuno de la semana pasada ni opté por relatarles ninguno de los cierres y aventuras que hubiera cosechado a lo largo de estos últimos meses… Pero confieso que fue una tentación importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hombres se refieren a sus éxitos con el sexo opuesto a modo de tarjeta de presentación, anécdotas que todos estamos deseando contar porque nos validan, especialmente si somos seductores con un sentimiento de autoadoración cada vez más inflado.&lt;br /&gt;¿Tienes tendencia a hablar de ti mismo? Cuando realizas un cierre, ¿sientes un imperioso deseo de contarlo? ¿De correr a los foros y escribir tu reporte de campo? ¿De que todo el mundo lo sepa?&lt;br /&gt;Esto se corresponde con un comportamiento en cierta medida histriónico del que todos solemos pecar, pero claro, si tengo tanto éxito con mujeres embelesadoras y llamativas, es que debo ser genial y por tanto admirable.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amigos míos, bajémonos de la parra&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;No soy ni mejor ni peor por el hecho de conquistar a una mujer, por muy bonita que esta sea. Sin embargo, es natural que si estoy dedicando mis esfuerzos a crecer y perfeccionarme en el manejo de esta disciplina, las artes de la seducción, sea capaz de progresar y cosechar resultados cada vez mayores. Lógico, puesto que estoy volcando en ello tiempo, esfuerzo y entusiasmo.&lt;br /&gt;Lo que parece diferenciarme de la mayoría de los hombres no es sino que estos desconocen que las habilidades precisas para conquistar a una fémina son entrenables, o no cuentan con el coraje necesario para atreverse a descubrirse a sí mismos como torpes en este ámbito que es taaaaaaaan importante para revindicarnos como tíos socialmente valiosos y aceptados. Pero claro, lanzarse al ruedo a ponernos a prueba y desarrollar nuestros talentos implica sucesivas caídas, poniendo en evidencia la ineptitud del practicante, algo que el orgullo masculino no siempre está dispuesto a aceptar.&lt;br /&gt;Supongo que esto es lo ÚNICO que te hace grandioso –y no es poco–, amigo seductor. Pero si practico y entreno, es lógico que las pericias objeto de mis ensayos experimenten un evidente desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás solo los más experimentados, aquellos que le han visto las orejas al lobo de la autoadoración, sean capaces de identificar dicho sentimiento o empatizar con las situaciones que describo.&lt;br /&gt;Por otra parte, muchos de aquellos que se inician en el mundo de la seducción lo hacen en busca precisamente de la autoadoración, a menudo el paso que sigue a la identificación como Artista Venusiano ¿Por qué? Porque lo confundimos con una profunda autoestima, pero mientras que esta última consiste en la aceptación de uno mismo e implica quererse y valorarse con la correspondiente comodidad y seguridad, la autoadoración funciona como un cuchillo de doble filo; cuanto más infles tu propio sentido de narcisismo, más te limitará de cara a correr un riesgo –con la correspondiente posibilidad de decepcionarte a ti mismo– y más validación y atención necesitarás del exterior.&lt;br /&gt;“Tengo que cerrar”, “tengo que ser el centro de atención del grupo”, “tengo que ser reconocido” ¿Os suena a alguno?&lt;br /&gt;Para aquellos que dan sus primeros pasos por estos caminos tan fascinantes y enriquecedores, sabed que el mundo de la seducción os servirá para desarrollar vuestras habilidades sociales y percepciones, ayudaros a desviar la atención hacia el crecimiento personal y valores internos como autoestima, confianza, visión positiva del mundo y todo aquello que llamamos Juego Interno, y, principalmente, os permitirá disfrutar de ELLAS incondicionalmente. Si por el contrario o a pesar de ello lo que buscáis es la adoración y autoadoración que os fue negada en el pasado, os invito a que lo reconsideréis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejarse llevar e incluso perseguir cierto nivel de narcisismo conlleva varios inconvenientes nada deseables. Entre otros se encuentra un implacable sentimiento de importancia y lógica expectativa de ser admirados, concepción de ser únicos –acompañado por la creencia de que solo se puede ser comprendido por gente del mismo nivel–, arrogancia y pretensión que justifica el cotizado trato de favor, fantasías de poder, éxito y genialidad, así como envidia hacia los demás –o la creencia de que se es envidiado– nacida de una gran competitividad.&lt;br /&gt;De hecho, el narcisismo es un trastorno descrito en psicología que afecta al 1% de la población (más frecuente en varones), a menudo acompañado en parte por el trastorno histriónico, que implica incomodidad en aquellas situaciones en que el sujeto no es el centro de atención y un comportamiento provocador o seductor inapropiado (teniendo en cuenta el tema que nos ocupa, es curioso que se utilice esta palabra para describir los signos, ¿verdad?).&lt;br /&gt;¡Por favor que nadie me malinterprete! No quiero decir que todos los que nos adentramos en este mundillo acabemos enloqueciendo, al contrario, abogo por la mejora interna y personal de la mano del desarrollo de nuestras habilidades más técnicas. Es por esto que deseo levantar una pequeña señal de peligro, si comienzan a surgir frustraciones e incomodidades coexistentes a tus éxitos reales, cuidado con los matices de la autoadoración y sus condicionantes.&lt;br /&gt;Además, el hecho de considerarnos un maestro nos aleja de la mejora personal al provocar que nos cerremos al aprendizaje. Si nunca admito o acepto una crítica u observación, puesto que tengo la completa certeza de que lo que hago está siendo realizado con absoluta maestría, me habré estancado y sellado las puertas de mi propio desarrollo. No tiene nada que ver con ser influenciable.&lt;br /&gt;En mi caso, nunca he dejado de ser un aprendiz, y espero no dejar de serlo jamás. Recordádmelo si alguna vez lo olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fin de semana pasado tuve el placer de regresar nuevamente a esa sala que es para mí un templo personal, puesto que reúne todas las condiciones que busco en un local de ocio nocturno.&lt;br /&gt;No tardó en llamar mi atención una preciosa rubia de corta estatura, ataviada con una sugerente minifalda y una blusa tan escotada que convertía a aquella chica en sinónimo de voluptuosidad. Esta pertenecía a un enorme grupo compuesto por dos chicas más y alrededor de siete hombres, los cuales, se turnaban de manera ininterrumpida para hacer comentarios al oído de la que ya se había convertido en mi objetivo de aquella noche. Daba la sensación de que estuvieran compitiendo los unos con los otros, amparados por esa máscara de “somos amigos” que les otorga seguridad para tantear el terreno sin exponerse. Sin embargo resultaba tan, evidente…&lt;br /&gt;Esperé unos minutos aguardando un lapso en el que ninguno de esos chicos estuviera reclamando la atención de la guapísima rubia, no deseaba interrumpir una conversación y complicar mi propia apertura con la inclusión de un magueo. Quiero que mis abordajes sean lo más cómodo posible para la chica. Pronto, tuve mi oportunidad…&lt;br /&gt;Siguiendo el que es ya mi protocolo habitual, &lt;em&gt;La Rueda de Henky&lt;/em&gt; comenzó a girar y la interacción parecía avanzar viento en popa pese a la cantidad de barreras y tests de congruencia que aquella mujer blandía.&lt;br /&gt;Como particularidad, os diré que esta fémina alberga en sí un importante rencor hacia el género masculino en general por motivos que no vienen al caso en absoluto, lo cual me permitió aparecer a sus ojos como un tipo verdaderamente diferente y especial. Sin embargo, entre sus reglas dogmáticas e inquebrantables se encontraba no besar jamás a un hombre la misma noche que lo ha conocido.&lt;br /&gt;Me mostré reacio ante su petición de guardar mi número de teléfono. Frente a esta actitud por mi parte, comenzó a cualificarme de lo lindo enumerando todas mis virtudes y regalándome un jugoso elenco de halagos; en verdad aquella preciosidad tenía muchos deseos de que volviéramos a vernos, únicamente necesitaba pagar su tributo a ese factor fulana tan incómodo para muchas. Cedí y nos despedimos (hacía más de una hora que yo debía haberme marchado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lunes recibí su primera llamada, y no respondí al teléfono.&lt;br /&gt;¿Por qué? Pues porque después de haberla conocido intuía en ella una peligrosa predisposición al drama que, como REM, no tardaría en aparecer.&lt;br /&gt;Sin embargo, me sentí bastante liviano al desprenderme de esa extraña sensación que me dice que debo aprovechar el sólido Juego que realicé para acostarme con otra chica de tamaño atractivo, de añadir otro triunfo a mi historia, a esa supuesta identidad de seductor.&lt;br /&gt;Recibí dos llamadas más, pero no contesté ninguna. A menudo hago encomio del interés genuino y condicionado como método de seducción, y esto implica que, cuando una actitud no es del todo de tu agrado, descalifiques a la mujer que la ostenta por muy turgentes y apetecibles que se nos antojen sus curvas; esto es el Arte de la Cualificación, y para que de verdad funcione, debe ser AUTÉNTICO.&lt;br /&gt;No existe nada que nos conmine a reafirmar nuestro sentido de autoadoración, y no hay mejor ejercicio para escapar al anhelo de validación, no de una chica sino del mundo, que descalificar a una mujer francamente atractiva [&lt;em&gt;quizás te sorprenda Mr.Bitches pero, si me lees, quiero que sepas que esto lo he aprendido en gran parte de ti, amigo mío&lt;/em&gt;]&lt;br /&gt;Si me dedico a adorar a Henky “el francotirador” debido a su efectividad, el día que abra dos o tres sets seguidos sin obtener un cierre me sentiré verdaderamente frustrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vaya, he vuelto a hacerlo. A veces me pongo a golpear los botones de mi viejo teclado y, cuando quiero darme cuenta, ya he vomitado otra sarta de insensateces.&lt;br /&gt;Gracias a todo aquel que haya leído el artículo entero. A vosotros os diré que la autoadoración y las etiquetas están ahí; recomiendo que os libréis de ellas, son amantes traicioneros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-3953812597103617870?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/3953812597103617870/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=3953812597103617870' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/3953812597103617870'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/3953812597103617870'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/11/autoadoracin.html' title='Autoadoración'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SSSyJWNH0cI/AAAAAAAAABc/i4lNREzDz8U/s72-c/Sugerencia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-5623827489949573234</id><published>2008-11-04T17:36:00.009+01:00</published><updated>2009-01-04T14:19:52.520+01:00</updated><title type='text'>Una analogía sobre la constancia</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;UNA ANALOGÍA SOBRE LA CONSTANCIA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5264844189325115634" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 204px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SRB75VaAwPI/AAAAAAAAABU/IDL0QBhSp3U/s320/Chica+BN3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hace algún tiempo publiqué un artículo titulado &lt;em&gt;Constancia: Seguro de Éxito&lt;/em&gt; que, para mi satisfacción, tuvo un contundente efecto a la hora de motivar y animar a quien por aquel entonces decidió leerlo.&lt;br /&gt;Como trataba de transmitir en aquel texto, la perspectiva de que, manteniéndote en el camino y avanzando inexorablemente, aún cuando este se vuelva escabroso y difícil, siempre acabarás por llegar hasta tu objetivo, nos confiere esa seguridad que relaja nuestras psiques al tiempo que insufla en nuestros corazones cansados un aliento renovado.&lt;br /&gt;No importa cuantas veces caigamos, siempre que seamos capaces de alzarnos nuevamente y reanudar la marcha. Aún exentos de virtud alguna que pueda suponernos una ventaja, únicamente a través de la decisión y la constancia lograremos aquello que nos propongamos, antes o después, pero llegará con toda seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hace mucho mantenía una interesante charla con un conocido que nada tiene que ver con las artes de la seducción.&lt;br /&gt;Este, como yo firme creyente en el poder que otorga la intención, cuenta entre sus talentos con dos de las mayores virtudes que a mi modo de ver un hombre puede albergar: decisión y valor en sus proyectos, y constancia para llevarlos a término.&lt;br /&gt;Departiendo animadamente frente a la parada de autobuses, veíamos llegar y marcharse los largos vehículos rojos uno tras otro, dejándolos ir a fin de conceder al interesante debate un último puñado de minutos.&lt;br /&gt;Entre los anhelos de mi contertulio estaba la independencia económica –no me cabe la más mínima duda de que lo conseguirá muy pronto–, en mi caso, es la búsqueda de la independencia emocional lo que me preocupa, un estado de ánimo y confianza independiente del exterior y su naturaleza cíclica.&lt;br /&gt;Hablábamos de diversas perspectivas, del tiempo y el ahora, de una filosofía válida con la que afrontar la vida. A lo largo de nuestra conversación, aquel chico me regaló una analogía tremendamente gráfica y, para mí, reveladora.&lt;br /&gt;Tal es la naturaleza de las metáforas. Creo que, de alguna manera, al estimular nuestra imaginación, necesaria para la evocación de la historia, logra una conexión empática con sus protagonistas artífice de esa esclarecedora lección que queda grabada en nuestra cabeza de forma mucho más profunda que la lograda a través de una larga y tediosa disertación.&lt;br /&gt;El paralelismo era más o menos así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con motivo de las fiestas navideñas, la popular Plaza Mayor madrileña se encuentra completamente atestada de gente.&lt;br /&gt;Mientras tu mujer dispone todo lo necesario para la comida del mediodía, incluyendo la preparación de un delicioso guiso, tú disfrutas del ajetreado ambiente que se vive en aquella plaza, sumergido en un mar de cuerpos junto a tu pequeña hija de apenas seis años. Sin embargo, el caprichoso azar provoca que, aturdido entre la muchedumbre, pierdas de vista a la chiquilla… ¡Oh infortunio!&lt;br /&gt;Desesperado, te abres paso a través el gentío sumido en la búsqueda infructuosa de aquel diminuto cuerpo infantil, difícil de localizar entre las miles de personas que atestan la Plaza Mayor celebrando las natividades.&lt;br /&gt;Continúas tu rastreo, aquí y allá, preguntando incluso a algunos viandantes por si hubieran visto a tu querida y desamparada hija… Finalmente, pasadas un par de horas, abandonas el zoco y, con él, la búsqueda.&lt;br /&gt;Sorprendido, uno de los hombres a los que preguntaras increpa tal comportamiento viendo incrédulo como tu figura se aleja con la tranquilidad de espíritu que otorga la rendición “¿Eso es todo, no va usted a seguir buscando a su hija?” pregunta.&lt;br /&gt;Lo has intentado. Has buscado lo que querías, has hablado con diversas personas para tratar de conseguirlo y has dedicado parte de tu tiempo a tales pesquisas, pero no ha sido suficiente. Pese a tu intento has fracasado, te rindes… Absurdo, ¿no es cierto?&lt;br /&gt;Si tu hija se extravía en un lugar abarrotado dedicarás todos tus esfuerzos a su búsqueda, y no abandonarás el lugar hasta que la hayas encontrado. Hablarás con tantas personas como sea necesario; quizás una de ellas te diga que ha subido a un coche marchándose en una determinada dirección, ¿no tienes dinero para un taxi? Eso no te detendrá, conseguirás el efectivo necesario de alguna manera y continuarás el rastreo de tu pequeña, pero no te rendirás NUNCA. Dar por perdida a la niña no es una opción, harás lo que tengas que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este último proceder resulta más lógico, ¿no es así? Sin embargo, la gente opta por la primera actitud constantemente.&lt;br /&gt;Haberlo intentado parece reforzar la idea de que los anhelos en cuestión se escapan a nuestras humildes posibilidades, pues la tentativa infructuosa que lleváramos a cabo es prueba de ello. &lt;em&gt;Saber&lt;/em&gt; que somos incapaces de algo relaja nuestros espíritus por naturaleza inquietos y, de la misma manera, nos abandona al impulso de la mediocridad, ¿pero qué vamos a hacerle si ya lo hemos intentando?&lt;br /&gt;Claro que NO, intentarlo no es suficiente, lo que debemos hacer es lograr nuestros objetivos. Nadie dijo que fuera fácil ni rápido, pensar de esta manera sería una ingenuidad, sin embargo, a mi modo de ver, cuando algo nos merece la pena tendremos que afrontar la marcha con todas sus consecuencias, y no tirar la toalla ante el primer tropiezo doloroso o el primer accidente escabroso que se presente en mitad del camino entorpeciendo nuestros avances.&lt;br /&gt;Como cuando una hija se nos pierde en plena Plaza Mayor abarrotada, &lt;strong&gt;el fracaso definitivo no es una opción&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si somos constantes, el éxito de nuestra empresa estará asegurado en el tiempo. Pero, ¿a qué precio?&lt;br /&gt;Mi admirado Dale Carnegie recomienda que, como un disciplinado jugador de casino, debemos poner un “tope de pérdida” a nuestras preocupaciones. Esto, aplicado a un plan o proyecto, quiere decir que haremos bien en partir con una idea clara de lo que estaremos dispuestos a padecer o soportar para completarlo; dicho de otra manera, el precio máximo que consentiremos en pagar.&lt;br /&gt;Así como el buen jugador se retira de la ruleta cuando ha perdido cierta cantidad fijada de antemano –al margen de apreciaciones subjetivas sobre el momento idóneo para apostar o los giros de su propia suerte– es posible que los derroteros que conducen hasta nuestros objetivos sean demasiado accidentados y ladinos como para merecer la pena. Si piensas eso, fin de la historia, tomada tu decisión ya no existe cabida para las preocupaciones; sin embargo, mientras dicho tope de pérdida aún no haya sido rebasado, no existe excusa para detenerse o lamentarse. Sigue avanzando frente a las inclemencias o, si estas se te antojan intolerables, apártate del camino, pero no destruyas tus ánimos deteniéndote en plena ventisca para maldecir tu suerte a causa la cortina de agua que dificulta tu marcha. Haberlo intentado solo es una excusa que justifica arrojar la toalla cuando los contras alcanzan ese listón que, para nosotros, supera los jugosos regalos que nos aguardan al final de este trazado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es aquí donde encontramos los dos parámetros determinantes del potencial que conducirá al éxito del individuo destacado, ambición y valor, raras perlas que personalmente gustaría mucho de poder contar entre mis haberes.&lt;br /&gt;Resulta curioso cómo, sin ningún pudor, me dispongo ahora a poner en entredicho la supuesta sabiduría dogmática que se les atribuye a ese conjunto de enseñanzas dotadas de rima que siempre hemos considerado como fuente de poderosas verdades: los refranes populares, tan alegremente blandidos por el colectivo más redicho.&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Más vale pájaro en mano que ciento volando&lt;/em&gt;”, es una invitación a la resignación que nos insta a no arriesgar nada en pos de nuestras aspiraciones, apología de la cobardía y la necesidad. En el argot particular del seductor, este aforismo viene a pretender que quedemos confinados en la archiconocida y renombrada, aunque pocas veces enfrentada, zona de confort.&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;La avaricia rompe el saco&lt;/em&gt;”. “Avaricia” es una palabra acompañada por una intensa carga negativa asociada a la mezquindad y el egoísmo (sospecho, placebo para obtener una comparación positiva que calme nuestros egos frente a alguien más rico que nosotros, y no estoy hablando necesariamente de dinero); sin embargo, probemos a sustituir dicho término por “ambición”, mucho más higiénico y vinculado a los anhelos esperanzadores, que sin embargo figura como sinónimo del término anterior en el diccionario ¿Es peligroso o detestable ser ambicioso? Siempre que no nos carguemos de expectativas peligrosas ni construyamos una identidad egótica alrededor de nuestros logros -¿eres de esos que tienen una necesidad imperiosa por contar sus triunfos a todo el mundo?-, ese inconformismo y natural deseo de mejora es el que diferencia a las personas excepcionales y grandiosas de los mediocres que conformamos el grueso de la población.&lt;br /&gt;Mi admiración para quien tenga el valor de liberar su pájaro con intención de aferrar cien más, y para todo aquel que llene hasta rebosar su saco de ilusiones cumplidas.&lt;br /&gt;Esto, apunto, no está reñido con la aceptación (condición necesaria y suficiente en sí misma para la felicidad del hombre), pues el deseo sin expectativa no implica dolor ni sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué tratamos de convencernos de que resulta más provechoso confundirnos entre la medianía y el adocenamiento que arriesgarnos a cometer nuestros propios errores?&lt;br /&gt;Todos conocemos la respuesta: el temor a destacar negativamente como “peores que” o especialmente torpes e ineptos. Y si, es cierto que serán precisas grandes dosis de valentía para ser capaz de apartar el ego propio y exponerse al tropiezo asegurado en los primeros pasos. Quizás los que os miran desde la grada, inmóviles en sus anodinas butacas, puedan reírse y gusten de compararse con vosotros, pero os levantaréis y continuaréis avanzando… Pronto, aquellos os verán en la lejanía de la cumbre que habéis conseguido escalar con constancia y su perspectiva cambiará ¿Criticas? Las críticas son halagos ocultos, pues nadie intenta desprestigiar a quien no merece atención, otra enseñanza del brillante Dale Carnegie.&lt;br /&gt;Cuando leí por vez primera las palabras de Friedrich Nietzsche, “&lt;em&gt;eso que no nos mata, nos hace más fuerte&lt;/em&gt;”, estas quedaron grabadas en mi mente confundida y, aún hoy, reverberan a diario en mis oídos invitándome a la acción y acallando al ego, temeroso ante el riesgo y la pérdida de la compostura, preocupado siempre por las opiniones ajenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva. Fijado un objetivo, no concibamos la derrota como una posibilidad, pues solo competimos con nosotros mismos cuando andamos en pos de la mejora personal.&lt;br /&gt;Recurriré nuevamente ahora a un símil meteorológico, pues resulta innegable que las enseñanzas que se nos ofrecen implícitas en historias o alusiones gráficas quedan grabadas con mayor tino en nuestras psiques.&lt;br /&gt;La naturaleza de todo es crecer para luego marchitarse y morir, así ocurrirá siempre, pues la noche sigue al día y, del mismo modo, el día sigue a la noche. Con esto quiero decir que, &lt;strong&gt;cuando las cosas vayan mal, alégrate considerándolo como promesa irrefutable de que todo va a mejorar&lt;/strong&gt;, forjadas las cenizas que abonan un nuevo florecimiento.&lt;br /&gt;“Bueno” y “malo” son solo palabras (me encanta el término usado por los economistas, “crecimiento negativo”, para designar una etapa de pérdidas). Por tanto, como repitiera el actor Brandon Lee (interpretando al personaje Eric Draven) en uno de los largometrajes de &lt;em&gt;El Cuervo&lt;/em&gt;: “no llueve eternamente”.&lt;br /&gt;Recordémoslo cuando las nubes tormentosas oscurezcan el cielo y los truenos auguren un buen chaparrón… No llueve eternamente…&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;Nada en el mundo sustituye a la constancia.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;El talento no la sustituye, pues nada es más corriente que los inteligentes frustrados.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;El genio tampoco, ya que resulta tópico el caso de los genios ignorados.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;Ni siquiera la educación sustituye a la constancia, pues el mundo está lleno de fracasados bien educados.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;Solamente la constancia y la decisión lo consiguen todo.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-5623827489949573234?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/5623827489949573234/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=5623827489949573234' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/5623827489949573234'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/5623827489949573234'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/11/una-analoga-sobre-la-constancia.html' title='Una analogía sobre la constancia'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SRB75VaAwPI/AAAAAAAAABU/IDL0QBhSp3U/s72-c/Chica+BN3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-5170435067133003294</id><published>2008-10-22T12:05:00.005+02:00</published><updated>2009-01-19T12:17:38.604+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relaciones Estables Múltiples'/><title type='text'>Chicas, chicas, chicas... Las Relaciones Estables Múltiples I</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;CHICAS, CHICAS, CHICAS...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;LAS RELACIONES ESTABLES MÚLTIPLES I&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5259919791998374098" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SP79Lr0cENI/AAAAAAAAABM/3EX2hAWz-C8/s320/tres+chicas+en+yate.bmp" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La primera vez que supe de esta modalidad de relación, la REM, fue leyendo la archiconocida historia que Neil Strauss nos narraba en &lt;em&gt;El Método&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Hasta entonces, ni siquiera me había planteado que fuera admisible mantener más de una relación estable al mismo tiempo, disfrutando así las ventajas de un noviazgo sin limitar el estímulo de la novedad y el cultivo de las artes seductivas por la exclusividad. Por supuesto que no estaba pensando en las llamadas desde siempre “follamigas” por el argot castellano más libertino, cuyo único propósito de la relación es el disfrute recíproco de sesiones sexuales aisladas al más puro estilo consolador. No. Al parecer era una opción disfrutar de la conexión genuina e implicación que nos ofrece una novia –al menos hasta cierto punto– sin que nuestros escarceos amatorios quedasen vedados por el compromiso. Y a aquello lo llamaban REM o, al menos, esta fue la idea que me hice de lo que aquel término pretendía describir.&lt;br /&gt;Un vislumbre demasiado atractivo para un amante de la mujer que, ilusionado, comenzaba a descubrir los secretos de la seducción. La promesa de un estilo de vida fascinante…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el desarrollo de mis habilidades, no tardé demasiado en aglutinar relaciones al tiempo que luchaba por consolidar nuevos cierres. Tuve un considerable número de REMs a lo largo de todo un año, llegando a contar con cuatro de ellas en el momento de mayor simultaneidad. De ellas aprendí mucho a todos los niveles y, hoy, puedo hacer esta reflexión como resultado de todo aquello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunas semanas llamó mi atención la consulta que realizaba un muchacho, reciente descubridor de las Artes Venusianas. Este, sumergido en lo que parecía una sólida relación estable, se mostraba dubitativo ante la aparición en su vida de una mujer nueva con gran interés hacia él.&lt;br /&gt;Aquel chico decía ser emocionalmente inestable y &lt;strong&gt;necesitar una mujer a su lado&lt;/strong&gt;; debido a esto, se alejaría de su nueva pretendiente y permanecería con su actual pareja, a pesar de que la primera lo atraía y estimulaba mucho más. En sus propias palabras, “no quería arriesgarse”.&lt;br /&gt;Rápidamente, acudieron a mi mente los nombres de un significativo número de viejos amigos de la infancia los cuales, atormentados por una exacerbada mentalidad de escasez y escasos de autoestima en las relaciones con mujeres, habían decidido “conformarse” con aquella que primero mostró en ellos cierto interés, sumergiéndose así de cabeza en una relación poco satisfactoria.&lt;br /&gt;Pero lejos de pretender ver únicamente la viga en el ojo ajeno, confieso que, del mismo modo, pude recordar lo deprimente que habían resultado para mí los domingos, un día en el que acostumbraba a lamentar como la promesa del fin de semana se escapaba entre mis dedos al tiempo que la sombra amenazante del regreso a la rutina estudiantil me desanimaba considerablemente.&lt;br /&gt;Aquellos días anhelaba profundamente la compañía femenina que no tenía y, pese a haberme preocupado ahora por invertir las tardes de domingo con las diversas REM que había tenido ocasión de procurarme, por aquel entonces seguía notando cierta sensación depresiva aunque distrajera mi mente con ellas… Suponía, y no me equivocaba, que de volver a enfrentarme a una de estas soledades dominicales, volvería a sentirme mal.&lt;br /&gt;Habiendo podido solventar esto hoy en día, comprendí dónde radicaba exactamente el porqué de ese cambio tan higiénico a nivel interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos hombres arriban la Comunidad queriendo llenar con mujeres –una o varias– un vacío en su autoestima.&lt;br /&gt;Esto no es extraño ni reprochable, pues es un anhelo insaciable, la búsqueda de la autoestima y el deseo de grandeza e importancia, que forma parte innegable de la naturaleza humana –dicho sea de paso, aquel que logre desarrollar la destreza para regalar con suficiente tino este vacío en su prójimo, no tardará en convertirse en un carismático líder–. Sin embargo, es peligroso, pues esa sensación de bienestar no dependerá completamente de ellos y, como una droga de naturaleza egótica, cuando falte azotará nuestras psiques con la rabia de mil soles.&lt;br /&gt;Del mismo modo y atendiendo un sentido práctico, el hecho de necesitar una mujer (o más de una), además de resultar lesivo a nivel interno, con el consiguiente riesgo de sufrir la ponzoña emocional, hace trizas el marco que da fuerza al seductor auténtico, aquel que se aleja de teatros y pantomimas para mostrar una realidad atractiva cultivada por él mismo.&lt;br /&gt;¿Puede entonces una colección de REMs eliminar la mentalidad de escasez y dotarnos de la deseable “no necesidad”? Lo cierto es que sí, pero lo hará de modo transitorio y artificioso, sin procurarnos un cambio real a nivel interno y garantizando un bajón a la exaltación temporal que nos procura el harem que hemos confeccionado.&lt;br /&gt;En realidad, la única manera de interiorizar verdaderamente la “no necesidad” no radica en conquistar muchas mujeres y demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces, sino en &lt;strong&gt;aprender a no necesitar una mujer en nuestras vidas&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También he podido comprobar que las REM, por unos u otros motivos, rara vez duran demasiado. La naturaleza femenina las enfrenta bastante con el concepto de relación múltiple, puesto que siempre tenderán a desear un compromiso estable y exclusivo con el chico que ha logrado deslumbrarlas.&lt;br /&gt;La perspectiva de compartirlo no está a la larga entre sus opciones y, más tarde o más temprano, se verán en la tesitura de exigir un compromiso total o, a su pesar, buscarlo apenadas en otra parte. Ellas desean un novio.&lt;br /&gt;De hecho, lidiar con esa “fecha de caducidad” fue materia de reflexión para mí durante meses, y lograr ampliarla resulta de gestionar el correcto equilibrio entre rozar su corazón sin llegar a enamorarla del todo –de lo contrario, el drama y el temor al sufrimiento desembocarán en el fin de la relación–. Todavía recuerdo cuando, no hace demasiado tiempo, una chica se despedía de mí en el portal de su casa…&lt;br /&gt;“Nunca te olvidaré” decía con los ojos humedecidos.&lt;br /&gt;“Lo sé” respondí con una sonrisa conciliadora después de besar su mejilla.&lt;br /&gt;Aquella, sensible e impresionable, decía estar enamorándose a pasos agigantados, y no soportaba la idea de que yo estuviera con otras mujeres. Drama… No me opuse pues, aunque valoraba la relación –de otro modo jamás la hubiera iniciado– tenía demasiadas REM y empezaban a desbordarme. Lo cierto es que, al menos para mí, resulta en extremo difícil mantener más de dos relaciones estables múltiples buenas y satisfactorias de manera simultánea, con el nivel de implicación que deseo ofrecer y recibir de forma recíproca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, no llegar a tenerte del todo actúa, durante algún tiempo, como un potente incentivo para una mujer, motivada a luchar por lo que considera un deseable reto.&lt;br /&gt;Lo cierto es que las REM dan congruencia a un particular estilo de vida, uno que muchos de nosotros abrazamos. Adoro a la mujer y deseo profundizar a nivel sentimental con ella, no podría ser para mí de otro modo –sinceramente, el cariño anónimo y el sexo impersonal a largo tiempo que empezaron a resultarme bastante insulsos–, sin embargo, no advierto que este sea el momento de iniciar una relación exclusiva. Curiosa dicotomía que, en ocasiones, me lleva a pensar que la perspectiva de la REM ha logrado atraparme por completo en la forma de vida que implica. Siempre trato de tomar la precaución de observar para que los árboles no me impidan ver el bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En síntesis. Antes he mencionado que la mentalidad de escasez, así como la necesidad de relaciones, no se superan verdaderamente a través de la acumulación de REMs.&lt;br /&gt;Las relaciones estables múltiples deben existir para el disfrute incondicional de las mismas, no como placebo de seguridad y confianza en uno mismo. Si, por el contrario, insistimos en delegar sobre ellas tales aspectos de nuestro Juego Interno, estos no dependerán de nosotros y, por tanto, transformarán esta clase de relaciones varias en una irremediable urgencia.&lt;br /&gt;La ansiedad y el miedo a la pérdida siempre van de la mano de la necesidad. Por tanto, para ser capaces de regocijarnos genuina y auténticamente en nuestras relaciones estables múltiples sin convertirlas en partes fundamentales de nuestra identidad con el estilo de vida del envidiable playboy, resulta fundamental no utilizarlas como parches que cubran esas perniciosas oquedades en nuestra autoestima ni alimenten la sensación de autoadoración. Permíteme repetir el que considero mensaje de importancia mayúscula a este respecto: &lt;em&gt;En realidad, la única manera de interiorizar verdaderamente la “no necesidad” no radica en conquistar muchas mujeres y demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces, sino en aprender a no necesitar una mujer en nuestras vidas&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Claro, resulta sencillo decirlo –pensaréis– pero Henky, ¿cómo diablos se logra?&lt;br /&gt;En mi experiencia, diría que primero es necesario tenerlas, obtener varias relaciones estables múltiples y profundizar en ellas.&lt;br /&gt;A continuación, podemos tomar un poco de perspectiva y observar cómo estas REM afectan a nuestras psiques y, más concretamente, a nuestro Juego Interno. Tratemos de ser lo más desapasionado posible; en mi caso concreto, contar con el cariño absoluto e incondicional de varias chicas de alta puntuación, cincelados cuerpos curvilíneos y personalidad fascinante a la par que para mí cautivadora, tuvo como efecto el consiguiente implemento de no necesidad y un considerable freno a mis interacciones con mujeres desconocidas, principalmente por un aumento aún mayor de mis ya de por sí hinchadas exigencias. En muchas ocasiones, incluso llegué a plantearme el posible inicio de una RE (por otra parte, hoy por hoy pienso que, una REM que jamás hace que te plantees la posible relación exclusiva, aunque sea un poco, no merece demasiado la pena).&lt;br /&gt;Para no hacer mis estados de autoestima dependientes de ninguna chica, yo utilizo una sencilla técnica (advertencia: pese a contar con un magnífico autoconcepto y un Juego Interno envidiable, las espléndidas sensaciones y momentos que obtenemos de compartir tiempo con una REM satisfactoria acrecentará, aún sin darnos cuenta, estos aspectos interiores pudiendo lograr que nos acomodemos. Es como si tuviéramos unas piernas muy fuertes capaces de mantenernos en pie durante largo tiempo, a pesar de los impedimentos externos; entonces, recibimos una sólida mesa y decidimos apoyarnos en ella para estar más cómodos y disfrutar del momento. Si repentinamente nos quitaran dicha superficie, pese a seguir contando con unos potentísimos cuartos traseros, caeríamos o, como mínimo, nos tambalearíamos, salvo que tomáramos la precaución de estar atentos a nuestra estabilidad).&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Siempre que me despido de una chica, ya sea una relación estable múltiple (por muy segura y hasta cierto punto formalizada que esta pueda parecer) o una mujer a la que esté tratando de seducir y conquistar, lo hago pensando que no voy a volver a verla nunca más&lt;/strong&gt;. Esto no solo me sitúa internamente en una posición ventajosa de no expectativa, sino que además contribuye, si se hace bien y con sinceridad (impidiendo que nuestra mente urda planes y experiencias futuras con esa chica en particular), a evitar la comisión de nuestros pilares internos en las relaciones externas.&lt;br /&gt;En cualquier caso, reconozco que, en ocasiones, puede ser difícil poner en marcha esta técnica. Especialmente cuando la implicación emocional aumenta, durante los buenos momentos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Continuará…&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-5170435067133003294?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/5170435067133003294/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=5170435067133003294' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/5170435067133003294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/5170435067133003294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/10/chicas-chicas-chicas-las-relaciones.html' title='Chicas, chicas, chicas... Las Relaciones Estables Múltiples I'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SP79Lr0cENI/AAAAAAAAABM/3EX2hAWz-C8/s72-c/tres+chicas+en+yate.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-9149324545747756444</id><published>2008-10-15T22:52:00.012+02:00</published><updated>2009-01-04T14:18:31.586+01:00</updated><title type='text'>¿Por qué escribo?</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;¿POR QUÉ ESCRIBO?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257486983810398354" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SPZYjnFCOJI/AAAAAAAAABE/Vj9sfp4bsdk/s320/leyendo.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En última instancia, lo que todos deseamos es ser felices.&lt;br /&gt;Es precisamente este anhelo el que nos guía hacia cualquier proyecto, como lo es el caso de la seducción y las artes sociales. Así, mucha gente se adentra en este apasionante mundillo en pos de aquella, la felicidad o realización, aunque aparezca disfrazada de éxito con las mujeres por pretensión de nuestros egos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, debemos ser conscientes de que las Artes Venusianas NO van a procurarnos la felicidad, al menos no por mucho tiempo.&lt;br /&gt;El sargeo no va a definirnos ni a salvarnos, y únicamente nos hará más felices actuando como el catalizador que llevó un día nuestra atención a velar por nuestro Juego Interno, la autoestima y la mejora interior, una vez superada y dejada atrás aquella etapa inicial de amor por las técnicas dogmáticas y el material enlatado por la que todos pasamos al principio.&lt;br /&gt;Solo cuando comprendamos que la seducción no es un vehículo para nuestra realización, podremos disfrutar verdaderamente de ella como actividad maravillosa que es en sí misma, aquella que nos acerca a los demás y nos permite disfrutar de ELLAS y su cariño tierno e incondicional, ellas, criaturas maravillosas de naturaleza embriagadora que iluminan nuestro mundo y lo llenan de color.&lt;br /&gt;Podría extenderme mucho sobre este asunto, el propósito del seductor, que constituye el primer y más importante capítulo de mi ensayo, pero no es esa la intención de este artículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy escritor, y aunque disfruto mucho con dicha actividad, las diversas ocupaciones cotidianas hacen que mis proyectos se ralenticen más de lo que quisiera.&lt;br /&gt;Así, actualmente doy forma a dos bocetos. Uno de ellos es &lt;em&gt;La Rueda de Henky: El Arte de la Cualificación&lt;/em&gt;, un texto a través del cual describo todos aquellos aspectos que, a mi modo de ver, nos convierten en eficaces seductores, desde las Distorsiones Internas de mayor toxicidad hasta los aspectos más técnicos que dan nombre a mi protocolo de Juego, pasando por la personalidad, el juego de marcos, y un considerable etc..&lt;br /&gt;Cuando redacto, todo lo que se encuentra revoloteando inquieto en mi cabeza alborotada se deposita, ordenado y fácilmente accesible, en esa biblioteca de proporciones colosales que es nuestro cerebro. Esto me permite plasmar y dar forma a todas mis reflexiones, ideas y herramientas, que dejan de ser nebulosas imprecisas tornándose tangibles y fácilmente aplicables, para así poder repasarlas, reconceptualizarlas, adaptarlas y optimizarlas en combinación sinérgica, con el propósito final de aprehenderlas además de aprenderlas.&lt;br /&gt;Como seductor, necesitas elaborar y refinar tu propio estilo; muchos de vosotros ya lo habéis hecho, dotando de particular eficacia vuestras destrezas. Es a través de la práctica como desarrollamos esa metodología personal, creando y definiendo nuestras propias técnicas y nociones, reglando unas y desechando otras. Esta y no otra es la meta de tanta praxis.&lt;br /&gt;Os recomiendo, si disfrutáis plasmando en palabras vuestras propias instrucciones a través de la escritura, la elaboración de un manual de seducción y habilidades sociales vuestro. Contribuirá a aclarar vuestras ideas, ofreciéndoos perspectiva y retrospectiva, así como la posibilidad de compartirlas con vuestros allegados.&lt;br /&gt;Creo que es la mejor forma de aprender de uno mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo ensayo al que dedico mis esfuerzos no está tan íntimamente ligado a la seducción, sino a todas las cosas: seguridad, alegría, autoestima, visión positiva del mundo, motivación… Lo que en nuestro argot particular llamamos Juego Interno, lo más importante para la vida.&lt;br /&gt;Fue a través del cultivo de las Artes Venusianas que desvié mi atención hacia estos menesteres, confiriéndolos una importancia mayúscula e indisociable de cualquier éxito duradero. En realidad, todas las consultas y problemas que leo en la Comunidad podrían solventarse únicamente implementando el Juego Interno; lamentablemente, acostumbramos a buscar primero la solución en la forma, sorprendiéndonos a nosotros mismos cuando se repiten los viejos errores y cunde la desesperanza. A menudo el problema es de base, sustentado en un concepto interno erróneo; para evitar el quebradero de cabeza condicionante, debemos atacar la raíz de nuestro fuero interno.&lt;br /&gt;Como en el caso de mi tratado específico sobre seducción, &lt;em&gt;La Rueda de Henky: El Arte de la Cualificación&lt;/em&gt;, mi intención a través de este texto es adaptar y reconceptualizar todas mis técnicas y nociones sobre Juego Interno, algunas de ellas muy filosóficas y espirituales, con una finalidad práctica que sirva como matriz cristalina y sana capaz de albergar nuestras aspiraciones y especulaciones. Sin embargo, Dale Carnegie me enseñó a afrontar la vida en “compartimentos estancos”, centrándome en los menesteres inmediatos y no en proyectos futuros desmedidos, para no verme abrumado y paralizado. Paso a paso con cada cosa… Terminadas mis redacciones sobre seducción (que ya están muy avanzadas), daré forma definitiva a &lt;em&gt;El Juego Interior&lt;/em&gt;, en honor al cual bauticé este blog. No tengo ninguna intención de distribuirlos, como ya he dicho, únicamente los elaboro para aprender de mí mismo y trabajar e interiorizar mis propias técnicas y creencias (sin embargo, es inevitable que parte del contenido de ambos vaya colándose a través de esta bitácora).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sobre Dale Carnegie, me veo en la obligación moral de recomendar a todo ser humano la lectura de sus obras. Resulta tremendamente práctico, y la forma en que transmite sus enseñanzas, doblemente eficaz de cara a la asimilación de las diversas reglas que acostumbra a proponer. Además, su lectura es francamente entretenida.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El motivo de que me decidiera a poner en marcha este blog, abierto para todos vosotros hace apenas una semana, es evitar centrarme únicamente en mis ensayos y poder analizar aspectos de la Comunidad actual y las ideas que me asaltan y sobrevienen en un arrebato de inspiración.&lt;br /&gt;Quiero que este sea mi vínculo con todos vosotros, especialmente ahora que los foros se encuentran de capa caída.&lt;br /&gt;Creo firmemente que todos estamos conectados a nivel esencial, idea que supone un pilar básico a la hora de configurar las técnicas que compondrán &lt;em&gt;El Juego Interior&lt;/em&gt;. Así, cuando crezco y comparto ayudo a crecer, todo es un enorme &lt;em&gt;feedback&lt;/em&gt; cuando somos verdaderamente recíprocos. Pese a todo, sería hipócrita pretender parecer más altruista de lo que soy. Sin ir más lejos, este artículo es ejemplo de que quizás no pueda evitar ser en ocasiones algo egocentrista, ¡qué para eso es mi blog!&lt;br /&gt;Plasmaré aquí, por tanto, las perspectivas que me surjan al margen del material que tengo en desarrollo, con la doble finalidad de aglutinar así los diferentes artículos que voy pariendo, y de la misma manera digerir mis propias ideas a la vez que contribuyo a motivar e inspirar a otros, a través de retrospectivas propias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No todo acaba aquí. También me he sumado a un proyecto de &lt;em&gt;coach&lt;/em&gt; incentivado por amigos a los que considero entre los más grandes seductores del panorama nacional… Pronto oiréis hablar de esta iniciativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que disfrutéis del blog&lt;br /&gt;Un fuerte abrazo&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-9149324545747756444?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/9149324545747756444/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=9149324545747756444' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/9149324545747756444'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/9149324545747756444'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/10/porqu-escribo.html' title='¿Por qué escribo?'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SPZYjnFCOJI/AAAAAAAAABE/Vj9sfp4bsdk/s72-c/leyendo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-7930371205037693558</id><published>2008-10-08T12:02:00.009+02:00</published><updated>2009-01-04T14:18:01.733+01:00</updated><title type='text'>Sedúcete a tí mismo y Déjate seducir</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;color:#660000;"&gt;SEDÚCETE A TÍ MISMO Y DÉJATE SEDUCIR&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5254722548030818306" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SOyGURScyAI/AAAAAAAAAA0/B-l5g-D1Zmw/s320/Chica+Atractiva+3.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Creo que esta frase resume bastante bien mi manera de entender el proceso seductivo y, de alguna manera, acabó por convertirse en una máxima para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando era pequeño quedó grabado en mi mente el diálogo que dos personajes mantenían en una curiosa escena, perteneciente a una serie fantástica cuyo nombre soy incapaz de recordar. Se trataba de un bardo inexperto que, frustrado, hablaba a otro de mayor experiencia sobre la incapacidad que sentía de cara a cautivar al público con sus historias e interpretación. El más sabio, una mujer joven y hermosa, contestó al novicio que, para gustar, primero debía gustarse a sí mismo. De otro modo, sería imposible agradar a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún enmarcado en un contexto perteneciente a un cuento infantil, nadie podría negar la verdad que encierran estas palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos sargeadores iniciados acuden a los grupos de mujeres con la esperanza de seducirlas. Aún cuando enfoquen esta práctica como un mero entrenamiento, desean descubrir qué deben decir o hacer para cautivar a una chica y, a continuación, adaptarse a ello. A mi modo de ver, es aquí donde se manifiesta el error de planteamiento, puesto que pretender encandilar a otro a menudo desemboca en incertidumbre, incomodidad y toda esa colección de sensaciones desagradables vinculadas a la expectativa.&lt;br /&gt;Es preciso disfrutar de la práctica seductiva, de otro modo, puedes acabar convirtiendo en un tormento una actividad que debería ser concebida como un auténtico placer a todos los niveles, aquella que enriquece tu vida con emociones y anécdotas dignas de recordar ¿Cómo lograr esto si lo que quieres es seducir a otra persona? Este concepto se traduce en nuestro fuero interno, aún cuando no nos demos cuenta, como buscar la aceptación de una chica, aquella a la que se desea seducir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si acudes a una mujer con la única intención de seducirla, tendrás importantes probabilidades de fracaso.&lt;br /&gt;En lugar de eso, dejando un momento al margen el juego de marcos, es fundamental &lt;strong&gt;SEDUCIRSE A UNO MISMO&lt;/strong&gt; cuando seducimos. Así, debemos ser nosotros los primeros que queden fascinados por el contenido de nuestras palabras, que vibren.&lt;br /&gt;Si te seduces a ti mismo, transmitirás adictivos cebos emocionales y tu relato resultará fascinante; por el contrario, si la conversación es insulsa, cualquier chica preferirá alejarse de las insípidas crónicas que le ofrece ese desconocido el cual, secretamente, trata de tantear un mejor camino o temática para alcanzar su corazón.&lt;br /&gt;Precisamente, haremos bien en recurrir siempre a contenidos que nos involucren -a nosotros, a ella o a ambos- y que realmente te deslumbren, sobre las que puedas transmitir un sentimiento, pues es básico y fundamental comunicar emociones en una conversación para conducir a tu interlocutora a ese estado en el que es el corazón quien gobierna y no el cerebro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mismo tiempo, &lt;strong&gt;DÉJATE SEDUCIR&lt;/strong&gt; por las características de esa chica, aquellas que la hacen diferente y excepcional, para mostrar un aprecio sincero y genuino por ella… Sí, estoy hablando del Arte de la Cualificación, el pilar básico de mi estrategia personal de Juego.&lt;br /&gt;Permite que sea ella quien te cautive con sus particularidades, dejando volar tu lado más filántropo, en lugar de tratar de cautivarla tú y preguntarte cuál sería la mejor forma de lograrlo. Déjate conquistar por las distintas facetas que componen la personalidad de esa maravillosa criatura que tienes delante, aquellas que a menudo son ignoradas por un hambriento colectivo masculino incapaz de ver más allá de sus curvas y redondeces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deléitate a ti mismo a lo largo de cualquier interacción y tu embelesamiento tendrá su reflejo en ella. Será la naturaleza femenina, empática por naturaleza, la que las lleve a libar de esa fuente de fascinación conectada a una realidad tan rica.&lt;br /&gt;En lugar de albergar la intención de sugestionar a quienes te rodean, prueba a liberarte de esa expectativa y disfruta dejándote seducir y seduciéndote a ti mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El mundo es un reflejo de nuestra realidad interna. La mejor manera de seducir a una chica es disfrutar seduciéndose uno mismo.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;No creo ser capaz de concebir una chica más atractiva que la que aparece en la foto&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-7930371205037693558?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/7930371205037693558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=7930371205037693558' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/7930371205037693558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/7930371205037693558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/10/sedcete-t-mismo-y-djate-seducir.html' title='Sedúcete a tí mismo y Déjate seducir'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SOyGURScyAI/AAAAAAAAAA0/B-l5g-D1Zmw/s72-c/Chica+Atractiva+3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-6382832312313397346</id><published>2008-09-27T01:16:00.010+02:00</published><updated>2009-01-04T14:17:06.188+01:00</updated><title type='text'>Adiós, compañero...</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;color:#660000;"&gt;ADIÓS, COMPAÑERO...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:180%;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:180%;color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:180%;color:#990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:180%;color:#990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5250474613849858642" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SN1u19S6IlI/AAAAAAAAAAU/wiPt4DdKYIE/s320/V%C3%ADa+de+tren.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Esta fue la respuesta que di al artículo de un compañero, el cual anunciaba el final de su etapa como jugador. En su opinión, dentro de la Comunidad existe una analogía con el juego que nos sitúa en tesituras competitivas pudiendo enfrentarnos a la ansiedad creada por el deseo de “ganar”; extrapolaba también esta reflexión a cómo la sociedad nos impulsa, como hombres que somos, a la necesidad de demostrar nuestra valía personal a través del éxito que logremos con las mujeres.&lt;br /&gt;Me sorprendió la visión que mi apreciado compañero tenía de todo esto, a raíz de lo cual redacté esta reflexión a modo de respuesta el día 22-09-08. Dado que encierra gran parte de mi filosofía, he decidido incluirla aquí.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las aves necesitan volar.&lt;br /&gt;Si atrapas una y la encierras en una pequeña jaula donde apenas le sea posible desplegar sus alas, habrás privado al ave de una de sus facetas más esenciales. Le faltará algo fundamental, y estará triste… estará frustrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No somos aves y, sin embargo, como seres humanos hay para nosotros aspectos tan fundamentales como lo es surcar el cielo para una de ellas.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los hombres somos gregarios por naturaleza&lt;/strong&gt;. Está entre nuestras necesidades esenciales relacionarnos unos con otros y, por supuesto, hacerlo con las mujeres. Además, algunos las amamos verdaderamente y, para nosotros, su compañía es una auténtica delicia y el estudio de las artes a través de las cuales cautivar sus corazones, un placer del que disfrutar enormemente.&lt;br /&gt;Dada nuestra naturaleza social, si no cultivamos estos aspectos, si no nos relacionamos, sentiremos un vacío, parecido al que siente ese ave encerrada al que hemos privado del vuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he disfrutado del deporte. Desde pequeñito, bajaba todos los días al parque que hay frente a mi casa y corría con mis amigos imaginando mil y una historias de las que éramos protagonistas. Crecí y comencé a jugar al fútbol, artes marciales, gimnasia… más tarde me aficioné a las pesas y, de manera habitual, entreno mi cuerpo cultivando mis aspectos físicos.&lt;br /&gt;Del mismo modo, llevo toda la vida estudiando y, aún hoy, me peleo ilusionado con los últimos cursos de mi dura carrera universitaria.&lt;br /&gt;Como ser humano, trabajo mi cuerpo y mi mente… Y creo que son precisamente estas disciplinas, las artes del carisma, el desarrollo de tus habilidades sociales y, si, también la seducción, las que cubren el tercer aspecto que hacen de mí un ser humano más completo en todas las facetas esenciales. De este modo, avanzo, o al menos trato de hacerlo, en todos los frentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi modo de ver, en tu mano está enfocar todo esto como algo que te aprisione y trate de definirte por sí mismo, aglutinando de esta forma un montón de ansiedades, temores y expectativas autodestructivas, o tratarlo como el aprendizaje de una destreza, aquella que cultivas de forma habitual con entusiasmo y alegría, al igual que estudias con la motivación de la curiosidad y acudes a realizar tu deporte favorito para dar un respiro a tu mente y regodearte en la viveza de la actividad física.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me gusta mucho el nombre del “Juego”. Por las implicaciones de tal definición, un juego implica desenfado y diversión, precisamente el modo en que debemos enfocar nuestras relaciones sociales, del tipo que sean, evitando así mancillarlas con negatividades tan ilegítimas.&lt;br /&gt;Llamar “Juego” a nuestras interacciones sociales, especialmente con mujeres, resta seriedad al asunto y relevancia al temido rechazo cuya posibilidad corroe nuestras entrañas convirtiéndonos en un manojo de nervios paralizados, caldo de cultivo para la inseguridad, la duda y la ansiedad.&lt;br /&gt;En nuestras mano está evitar tomarnos la vida demasiado en serio y disfrutarla con desenfado o, por el contrario, dar una importancia innecesaria sustentada por nuestro ego a todo lo que hacemos y dejar que las preocupaciones crezcan como champiñones convirtiendo nuestras vidas en un camino oscuro, escabroso y bastante autodestructivo.Ambos casos son un hábito, una forma de ver la vida, un punto de vista… La diferencia radica en que únicamente el primero nos permitirá ser felices &lt;strong&gt;aquí y ahora&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como seres humanos, nunca nos culpamos a nosotros mismos. Cuando las circunstancias nos son adversas, siempre encontramos un culpable externo a través de la justificación para proteger nuestro ego y reafirmar nuestras acciones y posturas, normalmente pasadas. Ese es el motivo de que la crítica jamás funciona, regla número uno para cualquiera que desee ver mejorar sus destrezas sociales.&lt;br /&gt;Amigo mío, me equivoco con mucha frecuencia, sin embargo, voy a atreverme desde la humildad a realizar una pequeña observación que, desearía, no despertara en ti el resquemor que engendra el juicio y, pacíficamente, te invite a ver quizás un nuevo punto de vista: Creo que estás justificando tu propia responsabilidad, la responsabilidad de cambiar y mejorar en aquello que te habías propuesto, redireccionándola contra esa sociedad que, en tu artículo, cuentas cómo ha creado un universo en el que nos convence de que nuestro valor como hombres depende de las chicas que hayamos conquistado aglutinándonos a todos bajo el estandarte del depredador masculino, aquellos que únicamente buscan paliar los anhelos de su propio ego para alejar brevemente la ansiedad habitando una transitoria sensación de autoestima, hasta la siguiente “pieza cobrada”…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disiento completamente. Debemos ser condescendientes con nosotros mismos pero, al mismo tiempo, asumir la responsabilidad de TODO lo que nos pase, directa o indirectamente; solo así seremos libres para poder cambiarlo y evolucionar. Resulta muy cómodo sentir que vas a la deriva y, para bien o para mal, no está en tu mano solucionar una situación o mejorarla. Son los valientes quienes se enfrentan a sus puntos débiles, pues hace falta mucho valor para reconocerlos, y esta Comunidad está repleta de valientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te diría todo esto, amigo mío, si no SUPIERA que puedes lograr lo que deseas. Como he podido comprobar a través de tus escritos, eres alguien inteligente, con criterio y la cabeza muy bien amueblada. Como ya te he dicho en varias ocasiones, solo tienes que salir al campo.Soy un amante de la mujer, y no quiero que mi adorado colectivo femenino pierda la oportunidad de ser seducido por ti, compañero.&lt;br /&gt;Si, de lo contrario, esto es una despedida definitiva. Te deseo lo mejor en todas tus empresas. Vuela alto, sé feliz y recuerda que tu límite está donde tú lo quieras poner.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un fuerte abrazo &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-6382832312313397346?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/6382832312313397346/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=6382832312313397346' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/6382832312313397346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/6382832312313397346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/09/adis-compaero.html' title='Adiós, compañero...'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SN1u19S6IlI/AAAAAAAAAAU/wiPt4DdKYIE/s72-c/V%C3%ADa+de+tren.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375137616105641746.post-1214665018641150515</id><published>2008-09-17T14:30:00.007+02:00</published><updated>2009-01-20T20:27:58.974+01:00</updated><title type='text'>La Identidad del Seductor</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;color:#660000;"&gt;LA IDENTIDAD DEL SEDUCTOR&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;color:#660000;"&gt;Besos Junto al Mar...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5246968261542051330" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SND51ZD2fgI/AAAAAAAAAAM/ExQQsbZwdww/s320/En+La+Playa+con+Sol.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Me encontraba apoyado en la barra, junto a mi gran amigo y también ala Mr.Bitches, observando fatigado la pista de baile. Pronto el reloj marcaría las seis, y la multitud que hasta hace escasos minutos atestaba aquella zona, haciéndola completamente inaccesible, había reducido su número considerablemente permitiendo al Artista Venusiano entrar con su paso lento y seguro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La brisa salada del mar corría por aquella discoteca al aire libre, situada a escasos metros de un acantilado, alejando el calor estival y las humaredas, tan propias y al mismo tiempo indisociables de los locales de ocio nocturno. Aquella discoteca era perfecta para mi, salvo por el cansancio no podía estar más a gusto y, sin embargo, todavía no había realizado ni una sola apertura…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;No era raro. Los que me leéis sabréis que hoy por hoy abro muy poco (curioso contraste con otros tiempos no precisamente lejanos jaja), solo la que realmente me gusta y me motiva, solo a &lt;strong&gt;ELLA&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Entonces la vi, allí, en aquella pista a la que antes me había sido imposible entrar entre el gentío entregado al baile. Una preciosa chica, enfundada en un ajustado y generosamente escotado vestido negro que se abrazaba a sus más que seductoras curvas, escuchaba con una bonita sonrisa conciliadora lo que le decía aquel que la había abordado. Sus cabellos estaban teñidos de ese particular tono caoba y su piel coloreada por el sol tras innumerables sesiones de playa; en los ojos de ella, pese a que escuchaba a su interlocutor con una simpatía que adivinaba fundamental, era evidente la falta de interés.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Aquella hermosura quería que la conversación terminara, el chico no le interesaba pero, a su vez, detestaría hacerle sentir mal… Aquello actúo como un auténtico imán sobre mí. Tenía que conocer a esa chica, debía ser una auténtica dulzura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Le dije a Mr.Bitches que, pasados algunos minutos desde que la chica se librara de su actual pretendiente, la abordaría. Así fue; la conversación no tardó en terminar y esperé con la intención de que descansara y no me relacionara a mí con la infinidad de hombres que a estas alturas de la noche ya la habrían “entrado”. No me malinterpretéis, seguramente muchos de ellos merecieran más que yo los besos de esa chica, no tengo motivos para pensar que no son personas maravillosas, sin una colección de REMs (relaciones estables múltiples) a sus espaldas, pero carecen de las habilidades necesarias para seducir mientras que yo, yo soy un Seductor… Estas vacaciones, alejado de mis alas, compañeros habituales de sargeo (Rápsoda, Mr.Bitches y El Chabón únicamente habían venido a pasar el fin de semana en mi casita de la playa), volví a compartir la noche con amigos que me mostraron su conflictivo y doloroso punto de vista sobre las mujeres y cómo seducirlas, especialmente de noche, revelándome un Juego Interno muy débil fuente de todas sus ilusorias limitaciones, y también de su frustrante dolor. Como ellos, hay muchos, muchísimos, que seguramente serán estupendos pero, ¡amigo! Esto hay que entrenarlo… Divago. Dejémoslo como introducción para otro artículo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Me acerqué al triset de aquella preciosa muchacha y dirigí mi atención directamente hacia ella aprovechando que sus dos amigas parecían mantener un diálogo en el que no participaba. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;“Hola, ¿como estás?" &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;“Bien” dijo nerviosa y ligeramente azorada&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;“¿Sabes? Me pareces una chica muy muy atractiva…”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;“Gracias” me interrumpe&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;“No me las des. Que seas guapa no tiene mérito alguno, simplemente es una realidad evidente. Sin embargo, no estoy aquí por eso, la discoteca está repleta de chicas guapas; si he venido a hablar contigo es porque he visto como charlabas antes con aquel tío. No te interesaba y la conversación empezaba a incomodarte, sin embargo, le dedicabas tu sonrisa más dulce y prestabas toda tu atención. Podías haberte mostrado fría y distante o haber vuelto con tus amigas, pero no, preferiste derrochar simpatía y preservar el ego ajeno con una cara entrañable. Por eso, creo que no debo perder la oportunidad de mantener una conversación contigo, que además eres guapísima. Ahora, dímelo tú, ¿merece la pena conocerte?” esto, amigos míos, lo llamo Cualificador Señuelo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;“Si” dijo mientras un tímida pero encantadora sonrisita afloraba a sus labios. Tenía la cabeza ligeramente inclinada y me miraba desde abajo mientras pasaba mi aro; esa expresión me volvía loco.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Se trataba de una chica francamente tímida. Aunque me prestaba toda su atención y comenzaba a responder muy bien mis kinotests, su inversión era escasa debido a ese entrañable miedito. Metódicamente, fui siguiendo los pasos de mi personal protocolo de Juego, &lt;em&gt;La Rueda de Henky&lt;/em&gt;, disfrutando enormemente de la interacción. Entonces… Sus amigas se dirigieron a ella para decirle que se iban; me habían dejado poco tiempo. Ella me anunció la decisión de sus compañeras y su inminente despedida; sin embargo, no se marchaba, seguía ahí completamente enfrentada a mí, sin dar un solo paso en pos de sus amigas, que ya se alejaban… El IDI pasivo no podía ser más evidente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Dije que era una auténtica pena, argumentando que estaba disfrutando mucho de la conversación y blandiendo un par de cualificadores bien escogidos, pero que si tenía que marcharse, pues adiós. Ella se apresuró entonces a explicarme que aquellas no eran las amigas con las que había venido, más bien unas conocidas, y tenía miedo de que se marcharan sin ella y la dejaran sola. Su sinceridad era evidente, estaba nerviosa y miraba hacia la salida con inquietud, sin embargo, no se iba… Se acercó ofreciéndome la cara a fin de intercambiar dos besos. Con sorna, rechacé ese gesto y señale mi mejilla al tiempo que la prohibía darme un vulgar “carazo”; me regaló entonces un sensual beso en la mejilla. Atrapé suavemente su barbilla con mis dedos y se lo devolví en la comisura de los labios acompañado de una caricia… No se movió… Cierre de Beso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Otra vez, una apertura, un cierre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Cuando ella se hubo marchado a la carrera, después de haber estado un rato besándonos e intercambiar nuestros teléfonos, no pude evitar regodearme en un repentino y abrumador gozo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Aunque la chica era preciosa y verdaderamente me había encantado su personalidad dulce y timidez adorable, aquella dicha no tenía que ver con ella. Observando de cerca mis sentimientos, en realidad se debían a haber comprobado después de algunas semanas que mi Juego continuaba siendo francamente eficaz, que &lt;em&gt;La Rueda de Henky&lt;/em&gt; funcionaba a las mil maravillas, que mis habilidades no se habían deteriorado un ápice ¿Había también un resquicio de alivio en ese sentir? Aquello me llevó enseguida a una importante reflexión…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;A ti que me lees lamento haberte engañado, pero esto no es un Reporte de Campo, las cosas no son siempre lo que parecen ¿Esperabas abridores, rutinas y herramientas de seducción? Sin embargo, voy a hablar de algo mucho más importante que todo ese material enlatado que buscáis, voy a hablaros de Juego Interno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Regresando al tema que nos ocupa, aquel subidón era peligroso. Tal es la naturaleza pendular de las emociones que, al igual que todas las cosas, siempre acaban convirtiéndose en su opuesto cuando las alimentamos con tiempo mental. En aquel momento me estaba alegrando de “ser” un Seductor, con el suficiente tino como para darme cuenta del fenómeno y alumbrarlo con mi consciencia, pues era promesa de un bajón futuro, más o menos lejano, pero seguro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¡Cómo cambian las cosas! Hace poco más de un año yo ansiaba “ser” un Seductor, un Artista Venusiano. Quería disponer del poder y las habilidades necesarias para llegar a un lugar y dirigirme a aquella chica que me deslumbrara con la razonable seguridad de que iba a caer en mis brazos. Quería ese estilo de vida, ese estado de paz interna, esa libertad…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Tal y como yo lo veo, el proceso para llegar a ser un seductor podría sintetizarse en eliminar los bloqueos que impiden a nuestro carisma y personalidad magnética fluir libremente (muchos de ellos agrupados bajo la bandera de la inseguridad) y adquirir las habilidades necesarias para proyectar una realidad interna rica de base. Un Marco fuerte y auténtico solo puede extrapolarse de un Juego Interno francamente bueno y, a su vez, para lograr la asertividad propia del mismo es necesario librarse, en la medida de lo posible, de cuantos más condicionantes mentales asociados al tiempo podamos. Y aquí viene la curiosa verdad que se me presentó aquella noche a modo de revelación: Llevo puesta la etiqueta de “Seductor”, un papel necesariamente asociado al tiempo que, sin darte cuenta, no hace sino condicionarte a mantener vivo en el tiempo el placebo para una felicidad transitoria. En realidad, es una poderosa forma de ego. Ponte una etiqueta y serás su esclavo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Una medida muy higiénica que tratamos de asimilar desde el principio, fundamental para ese Juego Interno sano, consiste en ser conscientes de que no debemos demostrar nada a nadie. Pero, ¿acaso no nos estamos demostrando, como yo en el caso de este Reporte de Campo, algo a nosotros mismos?Aún sin ser del todo conscientes, podemos vivir ansiosos por reafirmarnos como “Seductor” para ajustarnos a dicha etiqueta, una etiqueta que solo puede existir definida por nuestros logros pasados y sujeta a expectativas futuras. Cuanto más disfrutemos por el mero hecho de “ser un Seductor”, y cuanto más tiempo sembremos sobre esa idea, más extrañamente incómodos o decepcionados nos sentiremos cuando los días pasen sin que nos ajustemos a estas curiosas “proezas” que compartimos en los foros a modo de Reportes de Campo.La etiqueta de Seductor es algo muy perseguido en la Comunidad. Lo veo cada vez que alguien cierra su post con un “pronto seré un Seductor” a modo de firma, y también en los innumerables hilos que tienen por título frases del tipo “la respuesta del Seductor”, “el coche del Seductor”, “la copa del Seductor” o “los calzoncillos del Seductor”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La conclusión a la que llego es aprender a disfrutar del momento creado gracias a nuestros recursos, evitando otorgarle una identidad que deba sobrevivir en el tiempo. Si lo hacemos y delegamos en nuestra historia personal un sentido analógico, como lo es “ser un Seductor”, el vacío que se producirá cuando no estés “siendo un Seductor” provocará dolor y erróneamente guiará tus esfuerzos a lograr otro “éxito” en el que regodearte temporalmente, solo para volver a caer en el dolor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Los peligros de forjar el decaimiento pueden evitarse entendiendo estas etiquetas, inocuas como simples palabras hasta que les damos un sentido a la altura del que tengamos que estar, de una forma desapasionada evitando enarbolarla como bandera. A nivel subliminal, eso no puede acarrearte nada positivo, solo el esfuerzo emocional de mantener un nuevo papel para tu ego y más condicionantes innecesarios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;strong&gt;No. Yo no soy un Seductor, solo soy un tipo que ama a las mujeres…&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Más tarde, ya en la comodidad de los sillones que adornan el salón de mi casita costera, estas reflexiones maduraban en mi cabeza mientras charlaba alegremente con mi amigo y ala Mr.Bitches, ambos acompañados por el despuntar de los primeros rayos del Sol, los cuales contribuían a hacer de aquel sencillo desayuno un momento francamente agradable.Mr.Bitches se interesa con frecuencia por &lt;em&gt;La Rueda de Henky&lt;/em&gt;, y a él le he revelado muchos de mis secretos y técnicas. En aquel momento, a tenor de lo que discurría por mi cabeza, discutíamos sobre si las habilidades que aquí adquirimos pueden verse deterioradas, reducidas o incluso desaparecidas con el tiempo y la inactividad en cuanto a seducción se refiere ¿Qué pensáis vosotros? ¿Se puede perder lo que has aprendido o es como montar en bici y “nunca se olvida”?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;De nuevo, la ponzoña del tiempo… &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;Este artículo fue publicado por vez primera en los foros el 04 de Septiembre de 2008 por Henky&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375137616105641746-1214665018641150515?l=henky-juegointerior.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/feeds/1214665018641150515/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375137616105641746&amp;postID=1214665018641150515' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/1214665018641150515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375137616105641746/posts/default/1214665018641150515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://henky-juegointerior.blogspot.com/2008/09/besos-junto-al-mar.html' title='La Identidad del Seductor'/><author><name>Henky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00884618179976346618</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_w4Q-NjmKDis/SND51ZD2fgI/AAAAAAAAAAM/ExQQsbZwdww/s72-c/En+La+Playa+con+Sol.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry></feed>
